En tiempos de la cuarta revolución, qué significan conceptos como Industria 4.0, realidad aumentada y «glocal»; el efecto de la impresión 3D, los productos a medida, y la búsqueda de eficiencia La menor presión del mercado sobre la calidad del servicio respecto de la que se generó en los países centrales sería uno de los motivos por los cuales la operatoria logística argentina evolucionó a paso más lento que los dados en esas regiones, a partir de la irrupción de nuevas tendencias tecnológicas.
Según observó Joachim Miebach, fundador y presidente del Grupo Miebach Consulting, en la logística local «hay evolución, quizás algo lenta, a una velocidad menor que la que se da en Estados Unidos o Europa, donde hay presión sobre el costo, la exactitud, la velocidad y la calidad del servicio, por un tema de influencia de los salarios, pero también de los créditos para la inversión».
Como en años anteriores, Miebach estuvo a fines de la semana pasada en Buenos Aires y, además de ofrecer una conferencia sobre la «Industria 4.0: los cambios en los procesos logísticos y la automatización en el movimiento de mercaderías», aprovechó su estadía para visitar instalaciones locales y constatar su realidad.
El consultor alemán explicó a T&L que el concepto de industria 4.0 «empezó siendo una expresión de buen marketing. Una buena idea para visualizar los medios para todos los componentes. Pero más allá de ser una idea muy bien presentada, hoy está muy bien fundada para representar lo que físicamente va a venir y sirve para hacer el seguimiento de las nuevas tendencias, aunque haya empezado solamente como un lindo marketing».
Añadió que «más allá de que estemos viendo esta visión bien clara pero aparentemente lejana, no va a ser una revolución, sino que será un desarrollo paso por paso, alineado a esa visión. Pienso más en una evolución continua que en una revolución».
Industria 4.0
Durante su disertación, repasó desde el punto de vista actual y vinculado con la realidad del sector, el grado de desarrollo e implantación de la denominada industria 4.0, y las consecuencias que fue teniendo y tendrá sobre los procesos logísticos y la automatización del flujo de materiales, e hizo una pormenorizada descripción de procesos, dispositivos y tecnologías integradas en las nuevas tendencias.
Al respecto, se refirió a la aparición de grandes empresas sin existencia real, al manejo de datos, el internet de las cosas industrial, el concepto de mundo smart, la manufactura aditiva por impresión 3D, la realidad aumentada, la automatización y robotización de procesos, y las mejoras en la «última milla», que implicaría 28% de los costos en la movilidad de la mercadería.
Entre esos procesos, se refirió a un proyecto de palletizado de alta precisión, aún en desarrollo de laboratorio.
Sobre el mismo, Miebach opinó que ese sistema se podrá concretar «en uno o dos años. Primero en los países donde lo justifiquen los costos, la seguridad e higiene industrial, y accidentes de trabajo, ya que un robot puede trabajar dos o tres turnos, sin enfermedades profesionales, accidentes, ni vacaciones», consignó.
Otros procesos descriptos fueron los drones, la entrega de pedidos en el automóvil del cliente en estacionamientos o la distribución por medio de pequeños robots llevados hasta puntos de concentración por camionetas «nodrizas».
En esa línea, se refirió a un proyecto de distribución por medio de trenes subterráneos o «topos».
En cuanto a la posibilidad de que ese sistema se pudiera aplicar en la Argentina, consideró que «más allá de que el país tenga o no infraestructura pública, la idea es que sea separada de ella. Tienen arquitectura y diseño diferentes, porque llevará productos, no gente. Además, será limitada. Debería haber una red exclusiva para el tipo de transporte que se implementará».
Marco conceptual
La jornada fue abierta por Jorge Ceballos, de la Unidad de Materialización del Instituto nacional de Tecnología Industrial (InTI), quien hizo una introducción sobre las características de la industria 4.0, la aplicación de impresoras 3D en los procesos industriales y el nuevo paradigma para la llegada de la mercadería al cliente final, para dar un marco conceptual a la charla de Miebach.
reseñó que las cuatro revoluciones industriales fueron:
La de 1784, con las mejoras de James Watt a la máquina de vapor y los equipos de producción mecánica
La de 1870, con la división del trabajo, la electrificación y la producción en masa
La de 1969, con la computación, la electrónica e internet
La actual, con la integración de tecnologías de la información a los procesos.
Tras historiar los inicios de este último proceso con la evolución de la impresión en tres dimensiones desde que Chuck Hull presentase esa técnica en 1986, el especialista aseguró que ha logrado «brillar» en la baja producción, aunque reconoció que ya había fábricas digitales y consignó que varias empresas en el país utilizan esos sistemas para sus procesos internos.
Ceballos también se refirió a los drones y a los medios para dar respuesta a las demandas especiales del mercado, como la posibilidad de fabricar elementos diferenciados y de poca rotación comercial, hasta la de armar cajas de cartón de diferentes formas y tamaños según el producto que se distribuya.
Durante la jornada, Jorge Motjé, CEO del Grupo Miebach Consulting, hizo una descripción de las tareas desarrolladas por la empresa de consultoría e ingeniería y expuso el concepto de «glocal», por el cual pretenden adosar las experiencias globales de la empresa con las locales de cada una de sus representaciones en países de América, Europa y Asia.
Según observó Joachim Miebach, fundador y presidente del Grupo Miebach Consulting, en la logística local «hay evolución, quizás algo lenta, a una velocidad menor que la que se da en Estados Unidos o Europa, donde hay presión sobre el costo, la exactitud, la velocidad y la calidad del servicio, por un tema de influencia de los salarios, pero también de los créditos para la inversión».
Como en años anteriores, Miebach estuvo a fines de la semana pasada en Buenos Aires y, además de ofrecer una conferencia sobre la «Industria 4.0: los cambios en los procesos logísticos y la automatización en el movimiento de mercaderías», aprovechó su estadía para visitar instalaciones locales y constatar su realidad.
El consultor alemán explicó a T&L que el concepto de industria 4.0 «empezó siendo una expresión de buen marketing. Una buena idea para visualizar los medios para todos los componentes. Pero más allá de ser una idea muy bien presentada, hoy está muy bien fundada para representar lo que físicamente va a venir y sirve para hacer el seguimiento de las nuevas tendencias, aunque haya empezado solamente como un lindo marketing».
Añadió que «más allá de que estemos viendo esta visión bien clara pero aparentemente lejana, no va a ser una revolución, sino que será un desarrollo paso por paso, alineado a esa visión. Pienso más en una evolución continua que en una revolución».
Industria 4.0
Durante su disertación, repasó desde el punto de vista actual y vinculado con la realidad del sector, el grado de desarrollo e implantación de la denominada industria 4.0, y las consecuencias que fue teniendo y tendrá sobre los procesos logísticos y la automatización del flujo de materiales, e hizo una pormenorizada descripción de procesos, dispositivos y tecnologías integradas en las nuevas tendencias.
Al respecto, se refirió a la aparición de grandes empresas sin existencia real, al manejo de datos, el internet de las cosas industrial, el concepto de mundo smart, la manufactura aditiva por impresión 3D, la realidad aumentada, la automatización y robotización de procesos, y las mejoras en la «última milla», que implicaría 28% de los costos en la movilidad de la mercadería.
Entre esos procesos, se refirió a un proyecto de palletizado de alta precisión, aún en desarrollo de laboratorio.
Sobre el mismo, Miebach opinó que ese sistema se podrá concretar «en uno o dos años. Primero en los países donde lo justifiquen los costos, la seguridad e higiene industrial, y accidentes de trabajo, ya que un robot puede trabajar dos o tres turnos, sin enfermedades profesionales, accidentes, ni vacaciones», consignó.
Otros procesos descriptos fueron los drones, la entrega de pedidos en el automóvil del cliente en estacionamientos o la distribución por medio de pequeños robots llevados hasta puntos de concentración por camionetas «nodrizas».
En esa línea, se refirió a un proyecto de distribución por medio de trenes subterráneos o «topos».
En cuanto a la posibilidad de que ese sistema se pudiera aplicar en la Argentina, consideró que «más allá de que el país tenga o no infraestructura pública, la idea es que sea separada de ella. Tienen arquitectura y diseño diferentes, porque llevará productos, no gente. Además, será limitada. Debería haber una red exclusiva para el tipo de transporte que se implementará».
Marco conceptual
La jornada fue abierta por Jorge Ceballos, de la Unidad de Materialización del Instituto nacional de Tecnología Industrial (InTI), quien hizo una introducción sobre las características de la industria 4.0, la aplicación de impresoras 3D en los procesos industriales y el nuevo paradigma para la llegada de la mercadería al cliente final, para dar un marco conceptual a la charla de Miebach.
reseñó que las cuatro revoluciones industriales fueron:
La de 1784, con las mejoras de James Watt a la máquina de vapor y los equipos de producción mecánica
La de 1870, con la división del trabajo, la electrificación y la producción en masa
La de 1969, con la computación, la electrónica e internet
La actual, con la integración de tecnologías de la información a los procesos.
Tras historiar los inicios de este último proceso con la evolución de la impresión en tres dimensiones desde que Chuck Hull presentase esa técnica en 1986, el especialista aseguró que ha logrado «brillar» en la baja producción, aunque reconoció que ya había fábricas digitales y consignó que varias empresas en el país utilizan esos sistemas para sus procesos internos.
Ceballos también se refirió a los drones y a los medios para dar respuesta a las demandas especiales del mercado, como la posibilidad de fabricar elementos diferenciados y de poca rotación comercial, hasta la de armar cajas de cartón de diferentes formas y tamaños según el producto que se distribuya.
Durante la jornada, Jorge Motjé, CEO del Grupo Miebach Consulting, hizo una descripción de las tareas desarrolladas por la empresa de consultoría e ingeniería y expuso el concepto de «glocal», por el cual pretenden adosar las experiencias globales de la empresa con las locales de cada una de sus representaciones en países de América, Europa y Asia.


