«Recién en estos años el mercado empezó a comprender el potencial de las nuevas tecnologías aplicadas a la supply chain para, de a poco, confiar en el uso de dispositivos telemétricos y plataformas de gestión de activos para algo más que sólo seguridad y monitoreo», señaló Martín López Ramos, gerente de Tecnología de Pointer Argentina. Por su parte, Juan Pablo Cornejo, gerente de Soluciones de TI de Andreani, explicó que tradicionalmente «los desarrollos se focalizaban en la mejora de la productividad en los procesos operativos internos, mientras que ahora predomina una visión más global e integrada, sumando la faceta comercial».
Según Eduardo Bastitta, CEO de Plaza Logística, «las empresas priorizan
todo aquello que apunte a disminuir costos y que no traigan un trastorno significativo en el proceso de implementación. Así se ven desarrollos en todos los ámbitos, desde la robótica en almacenamiento hasta sistemas de voice picking, líneas de
picking automatizadas, sorters, vehículos de conducción inteligente y otros componentes que hacen a la eficiencia de la operación».
En tanto, Iván Hay, gerente de Sistemas de DHL Express Argentina, sostuvo que «la tecnología cumple un papel diferenciador cuando la prioridad es que los procesos de los clientes sean más simples, rápidos y seguros». Para eso, la empresa recurre a innovaciones en escáneres, balanzas volumétricas, impresoras de etiquetas y comunicaciones, más una amplia gama de aplicaciones de estándares globales.
«Las actuales tendencias indican que una plataforma tecnológica adecuada, debe incluir soluciones de fácil integración con otras existentes en las empresas, así como también contar con funcionalidades sociales, ser móviles y tener Analytics para un análisis de Big Data», señala Rubén Belluomo, gerente de Infor. Y remarcó que además es determinante decidir si se implementará «en la nube o en servidor propio». Para López Ramos, en tanto, las implementaciones «están muy orientadas a la captura y análisis de la información de recursos y los procesos logísticos en tiempo real, aunque también despiertan interés las plataformas de gestión de tareas que permiten la interacción con recursos móviles y personas de la cadena de suministro».
Los rubros en los que más se invierte «son los relacionados a la infraestructura de comunicaciones, equipamiento y desarrollos de aplicaciones», aseguró Cornejo.
Cosas en la nube
El sector logístico maneja información crítica y calificada que requiere inmediatez para analizar datos y, por eso, servicios basados en la nube (cloud) o «internet de las cosas» (IoT, en inglés) resultan clave para contar con una infraestructura de la información centralizada y siempre disponible.
«Cuando las compañías eligen adquirir estos servicios no tienen que comprar equipos, tener espacio para instalarlos ni contratar ningún tipo de mantenimiento», señaló Andrés Gallego Garzón, gerente regional de Producto de IFX. Aunque reconoció que la tendencia en la Argentina es similar al resto de la región: «Si bien hay empresas que ya usan estos sistemas, no son mayoría por la desconfianza e inseguridad que les genera».
Guillermo Castelli, CEO de QuadMinds, sostiene que la implementación de IoT «permite cruzar la información de localización geoespacial de clientes y flotas o agregar periféricos para la adquisición de información actualizada y, de esa manera, tomar decisiones».
En efecto, «el IoT se está adoptando cada vez en logística para hacer el seguimiento de cada producto, vehículo o chofer con una precisión, certeza y trazabilidad únicas», destacó Belluomo, quien proyectó para un futuro cercano «el uso intenso del IoT, mayor análisis de datos, control energético y la impresión 3D como principales tendencias».
Por último, avisó López Ramos, «el futuro de la tecnología aplicada a la logística ya se está cocinando. Por ejemplo, en Estados Unidos llevan tiempo testeando la entrega de paquetes con drones y vehículos sin chofer, conceptos que eran considerados prácticamente como ciencia ficción».


