El detrás de escena

Cuando la carrera se termina, se prepara toda la carga en almacenes acondicionados y se transportan los vehículos hasta el próximo destino, que en este caso es Miami. Son 10 equipos y cada uno cuenta con dos vehículos porque la carrera dura una hora y la autonomía de cada batería es de 30 minutos», señaló Rodrigo Jalil, a cargo de la logística de la Fórmula E, tras agregar que los repuestos ya están provistos en la caravana y los equipos que compiten tienen que arreglar sus problemas con lo que tienen: «Ése es uno de los desafíos que le agrega adrenalina a la Fórmula E, que apuesta a las generaciones que vienen en este concepto de carrera eléctrica y por eso se hace en las ciudades, para atraer la tecnología de movilidad eléctrica a la gente y que ésta se convenza de que es real, y que el futuro llega», señaló.

Para el Dakar, en tanto, se movieron un total de 161 motos, 45 cuatriciclos, 137 autos y 63 camiones, de 53 nacionalidades distintas. La operatoria incluye «otra carga» además: equipos de comunicación, hospitales y comedores móviles, litros de combustibles y kilos de alimentos. Patrocinadores de la competencia como Speedagro, Karcher, Michelin o Sodexo, entre otros, montaron una logística paralela.

Para dar un ejemplo de todo el movimiento paralelo que acompaña a una competencia como el Rally Dakar, basta destacar el despliegue logístico de la compañía Sodexo, encargada de los servicios de alimentación y lavandería para los competidores y personal de apoyo. Más de 2500 personas fueron atendidas por la empresa, que en total planificó la entrega de 29.000 desayunos, 28.000 cenas, 25.000 almuerzos y 120.000 litros de líquidos