Los choferes van a clases

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) inaugurará el 18 de septiembre un centro educativo para conductores de camiones, con aulas, pistas, playas de maniobras y simuladores «Esto es un hecho concreto y palpable», subrayó Daniel Indart, presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac). A partir del 18 de septiembre, el Centro de Capacitación que la entidad construyó en Escobar estará activo. «Es un privilegio y un lujo, no sólo para la Argentina, sino también para la región, contar con un lugar como éste», amplió.

El centro comenzó a cobrar forma en 2008 con la compra del predio. Tendrá una pista de manejo de 1600 metros, una sala para simuladores, una playa de maniobras de 1800 metros y aulas para clases teóricas, a cargo de los formadores de la Fundación Profesional para el Transporte (FPT), brazo técnico de Fadeeac, entre otras áreas.

El proyecto global abarca unos 12.000 metros cuadrados, que incluyen una playa para hacer capacitación de autoelevadores; un área administrativa; un espacio dedicado a hotelería para alumnos; comedor; vestuarios; una playa para practicar estacionamiento, y un depósito para carga y descarga de pallets en altura. «Toda la práctica se complementa con aulas para el desarrollo de la parte teórica. Están dadas todas las condiciones para que el aprendizaje del camionero sea correcto», sostuvo el arquitecto Carlos Sallaberry, a cargo de la obra.

Por ejemplo, un equipo de ingenieros determinó cuál era el mejor trazado para que un camión de práctica pueda participar de todas las situaciones de circulación posibles. «La pista terminó siendo una combinación de piso de hormigón y de asfalto. Las zonas donde puede haber desgastes mayores, como las curvas, son de hormigón; el resto es de asfalto. Se buscó que el camionero tenga las diferentes calidades de piso que puede encontrar fuera del predio. Además, el alumno va a encontrar la señalización que hay en las rutas», indicó Sallaberry.

El circuito cuenta con una sola mano y su forma se dio en función de las situaciones que se quisieron producir: curvas hacia adentro y afuera, rectas, aceleración, desaceleración. No obstante, Daniel Clark, del Departamento de Infraestructura de Fadeeac, señaló que hay una parte de la pista «sobre la calle de ingreso, en la que se definió una doble mano, donde se podrá ensayar otro tipo de maniobras».

En el diseño de la pista de prácticas «se buscó tener una longitud con curvas abiertas, que permitan una aceleración de hasta 70 kilómetros por hora», precisó Clark.

El Centro contará con seis simuladores de la empresa española Indra, que le aportarán algunas ventajas al entrenamiento, como la posibilidad de configurar situaciones climáticas, horarios, tipo de suelo y rutas. «Además de la economía en formadores, ya que cada uno de ellos podrá evaluar simultáneamente dos simuladores en operación y en tiempo y combustible en el uso de los camiones en pista», explicó Guido Heras, a cargo del curso.

Heras advirtió que los simuladores no reemplazan al camión. «Las sensaciones pueden ser similares, pero hay hasta cuestiones personales que surgen al preguntarse si son iguales a la realidad, sobre todo en los que se inician. Sirven para probar varias cosas sin que una caja se mueva, sin que un vehículo se rompa, sin riesgos físicos y económicos. Desde lo técnico, cualquier persona que conduzca tendría que pasar la capacitación en el simulador y en el vehículo», indicó.

Características

Los simuladores son del modelo Entac, de altas prestaciones, diseñado para la formación de conductores de vehículos pesados en un entorno económico y exento de riesgos, que incorpora un puesto de entrenamiento con los elementos y controles necesarios para la conducción de varios tipos de camiones rígidos y articulados, con diferentes tipos de carga.

Los elementos importantes para la operación y seguridad son reales (asiento, volante, pedales, freno motor y palanca de cambios), a lo que se sumó una cabina montada sobre una plataforma móvil para imitar subidas, bajadas, aceleraciones, frenadas, baches y hasta alguna pinchadura, además de los parlantes que generan los ruidos que el conductor escucharía en una cabina normal, durante los más de 100 kilómetros de recorrido programados.

El simulador presenta numerosos escenarios, como playas de maniobras, paisajes urbanos, interurbanos, autovías, carreteras de montaña, con más de 100 kilómetros de recorridos posibles disponibles. Genera diferentes tipos de vehículos y peatones, y control de los semáforos. Es posible reproducir las condiciones de visibilidad de cualquier hora adecuando la iluminación de la escena y la posición del sol y también puede darse el entrenamiento en condiciones meteorológicas.