El comercio, a paso lento

Las conexiones internacionales por
carretera presentan un abanico
de barreras y burocracias que
provocan pérdidas económicas
para los transportistas y retraen la
competitividad nacional El autotransporte internacional de cargas en la región
atraviesa un camino de obstáculos que dificulta el
crecimiento de mercados e impone distintas barreras a
las empresas de la actividad. Demoras en pasos fronterizos,
desinteligencias en los controles, normas poco
claras, problemas de infraestructura, burocracias y falta
de definiciones entre los países que atentan contra un
salubre comercio, que tanto se reclama desde distintos
ámbitos de la economía.
«La situación económica del transporte internacional de cargas
en la región no es fácil y ha decaído mucho. Tiene un
déficit por el que se pierden cargas. Se compite con otros
países y hay una balanza asimétrica que nos obliga a redoblar
el esfuerzo. Existen empresas que tienen camiones
parados y, aún en esta situación, siguen pagando los sueldos
a sus empleados», dijo Juan José Mininni, director del
Departamento de Transporte Internacional por Carretera
de Federación Argentina de Entidades Empresarias del
Autotransporte de Cargas (FADEEAC).
En este contexto, el especialista destacó los esfuerzos que
se hacen desde la entidad para que «los funcionarios entiendan
que debe haber una fiscalización, coordinación, agilización
fronteriza y que organismos como Aduana, Migraciones,
Transporte y Senasa, entre otros, tienen que trabajar concatenados
en aras de que crezca la región. La documentación
tiene que ser rápida e inteligentemente a través de la informática
y no tanto de papeles».
En esa misma línea, Esteban Canteros, titular de la Asociación
de Transportistas Argentinos de Carga Internacional (Ataci)
dijo que los inconvenientes en los pasos de frontera «son recurrentes
y crónicos». Opinó que ese conflicto se debe «fundamentalmente
a la falta de armonización operativa de los
organismos fiscalizadores y reguladores del Estado, de los cuales necesitamos que diseñen y apliquen procesos integrados
de control y agilización fronteriza, a fin de que tornen
más productivos a nuestros recursos humanos y materiales
demorados en las fronteras».
Canteros marcó la necesidad de superar esas dificultades,
«mediante el diálogo comprometido y sincero entre el sector
público y el privado para pasar del diagnóstico de los
problemas conocidos por todos los operadores de comercio
exterior a soluciones instrumentadas mediante procesos
inteligentes de gestión».
En agenda
Mininni señaló que desde la FADEEAC, a través del
Departamento que él encabeza, se trabaja en diferentes temas
que, como parte del sector privado, se proponen en las
reuniones bilaterales o foros regionales pertinentes, con el
objetivo de acordar y encontrar las soluciones.
«Hay asuntos que se están discutiendo hace 15 años», se
quejó Mininni Si bien aclaró que algunos se están puliendo,
dijo que «las autoridades deben escuchar al sector privado»
y agregó: «Los políticos antes eran unos soberbios. Hoy, escuchan
pero no dan soluciones».
En opinión del presidente de Ataci, existen «expectativas depositadas
en la formación e integración de la Comisión Mixta
PúblicaPrivada del Acuerdo de Facilitación del Comercio
de la Organización Mundial de Comercio, recientemente
aprobado por el Congreso nacional; la Ventanilla Única de
Comercio Exterior (VUCE) en proceso de desarrollo por el
Ministerio de Producción, Ministerio de Modernización, Afip
y Dirección General de Aduanas».
Según Mininni, un tema pendiente son «los documentos
de porte obligatorio que deben estar definidos para que el
transportista sepa qué tiene que presentar a las autoridades,
mientras que los organismos de control deben ver qué
es lo que se fiscaliza. Hay que unificar criterios».
En ese sentido, recordó que el convenio TIR (Transporte
International Routier, por sus siglas en francés) ya se aplica
en más de 40 países. Una vez en funcionamiento en la
Argentina, dijo el especialista, «va a ser importante para la
trazabilidad porque dará garantías jurídicas y además de
que se van a agilizar los pasos de frontera».
Por su parte, Guillermo Cabana, presidente de la Asociación
Argentina de Carreteras (AAC) sostuvo que «desde hace
años la Argentina tiene relación con los países vecinos y se
coordinan acciones, sobre todo en el caso de Chile, donde
la operación invernal de los pasos de montaña obliga a una
permanente sincronización». A su vez, destacó que la entidad
«tiene un fluido contacto y permanente colaboración con organizaciones
similares, tanto de Chile, Uruguay y Paraguay».
Cabana también informó que desde la AAC «siempre hemos
apoyado todo tipo de iniciativa tendiente a mejorar las comunicaciones
internacionales, sabiendo de que el costo del
transporte depende de las condiciones de los caminos y que
si queremos competir en el mundo debemos proveer la mejor
infraestructura».
Por su parte, Eduardo Yaya, coordinador de Alta Montaña
por la Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza
(Aprocam) y la FADEEAC dijo que la entidad mendocina está
«en contacto con todos los organismos nacionales para colaborar
con la facilitación fronteriza». No obstante, consideró
que «mientras no se dispongan medidas que realmente
determinen las formas de control será imposible solucionar
esta demora. El paso internacional Cristo Redentor está
como centro de frontera y los fondos para realizar pequeñas
obras de infraestructura no están nunca disponibles desde
hace más de 10 años».
«Solo Afip y la Dirección General de Servicios Aduaneros
(DGA) realiza obras para el Área de Control Integrado (ACI),
pero esto también es toda una complicación. Aduana se cree
dueña de la obra por realizarla con fondos de la Afip y no
consulta al resto de los organismos para un mayor desenvolvimiento.
Si bien son titulares del terreno, es el Estado
nacional el que debería avalar ese tipo de obras desde una
perspectiva global del comercio y no desde un organismo». Prioridades
«Un tema a considerar en todos los casos, más allá de lo
que es la calidad de nuestras infraestructuras carreteras,
y tal vez a veces más importante que ellas, es la necesidad
de mejora y coordinación en las facilidades fronterizas
sobre todo para el transporte de mercaderías, de forma tal
que el cruce por los puestos fronterizos y aduanas sea ágil
y sin demoras», dijo el titular de la Asociación Argentina de
Carreteras.
También indicó que el estado y calidad de los pavimentos, y
de señalización «es muy variable en todos los casos a ambos
lados de las fronteras, existiendo tramos en muy buen
estado, como otros sectores deficientes en diversos aspectos».
Además, comentó que «las dificultades que tienen todos
nuestros países, en vías de desarrollo, son similares y, por
ende, también el estado de sus rutas».
Guillermo Cabana señaló que «normalmente en todos los casos
las necesidades exceden las posibilidades presupuestarias».
Este escenario «obliga a priorizar acciones de forma tal
de mantener un estado aceptable de algunas rutas, que no
llega a ser el óptimo», consideró.
Para Yaya, las inversiones en tecnología para agilizar los
controles y mejorar la seguridad en los pasos de frontera
«están pendientes en ambos sectores (Argentina y Chile) y
supeditadas a un préstamo que recientemente el BID aprobó
para mejorar la infraestructura de caminos. Pero las condiciones
del viejo estudio del IIRSA (Iniciativa para Integración
de la Infraestructura Regional Sudamericana) en donde el
desarrollo de los corredores viales daría avances a las localidades
de frontera en este caso no se cumple».
«No existe señal permanente a lo largo del corredor internacional
desde Lujan de Cuyo hasta el túnel internacional
en Las Cuevas, no hay tensión constante en el suministro
de energía eléctrica y pese a que pasan dos fibras ópticas
troncales (intercontinentales) al costado de la ruta 7, no hay
internet de fibra, ni el proveedor oficial de telefonía fija tampoco
la ofrece», añadió.
Según Canteros, el nivel tecnológico de los pasos de frontera
debe ser urgentemente modernizado de modo que el control
no se realice a través de controles físicos, presenciales
de carga y documentos, sino mediante procesos digitales
electrónicos». En deuda Varios problemas acechan al paso Cristo Redentor
con Chile. Eduardo Yaya, coordinador de Alta Montaña
por la Aprocam y la Fadeeac dijo que para ingresar a
la Zona Primaria Aduanera (ZPA) del Área de Control
Integrado (ACI), los vehículos deben quedar en espera.
Gendarmería, para evitar que los camiones queden en
las banquinas de la ruta los envía a un predio municipal.
Desde Aprocam se solicitó a diferentes autoridades que
se nivele un predio detrás del ACI, a fin de que los rodados
que circulen en ambos sentidos puedan estacionar y
luego ingresar a la ZPA.
A su vez, añadió que a los extensos controles de todo tipo
que realiza DGA, se suma escasez de mayor equipamiento;
la falta de personal, en ciertas ocasiones, y de operarios
capacitados para el control de cargas.
«Los controles de dársena están centrados en la cantidad
de personas que pueden atenderlo y pese a que el ACI de
cargas funciona las 24 horas, las dársenas solo atienden
cuando disponen de personal. Lo mismo pasa con controles
que llaman ‘no intrusivos’. Las demoras en el escáner
son considerables y muchas veces agregan control de
cabina con ‘binomios’ (División Canes), aunque esa inspección
depende de que el animal y su jefe estén en ese
momento disponibles. Todo esto hace que una carga o un
vacío (lastre) en cualquier sentido pueda demorar hasta
36 horas para tan solo salir del ACI de cargas». Enlaces regionales Guillermo Cabana, presidente de la AAC, enfatizó que no
existen dos pasos de frontera con las mismas características.
Entre las conexiones limítrofes, nombró algunas
particularidades:
Jama (Jujuy): pavimentado en ambos países desde
hace años. Es una vía muy importante para el comercio
internacional, no sólo de Argentina, sino del Mercosur.
San Francisco (Catamarca): pavimentado del lado argentino.
Agua Negra (San Juan): se avanza en la construcción de
un clave túnel binacional que apunta a facilitar su uso.
Cristo Redentor (Mendoza): hay en estudio con el BID
importantes mejoras en todo el corredor, entre las que
se prevé la reparación del túnel existente y la conversión
del viejo túnel ferroviario (Caracoles) en un nuevo túnel
vial que posibilite dos calzadas en cada sentido de circulación.
Se prevén otras mejoras.
Pehuenche (Mendoza): Recientemente pavimentado y
mejorado.
Cardenal Samoré o Puyehue (Neuquén): Pavimentado
en ambos países. Posee una intensa utilización con fines
turísticos y de transporte de carga. Constituye una
alternativa en caso de cierre del corredor del Cristo
Redentor y Pino Hachado.
Cabana mencionó pasos vitales del Sur del país, entre
ellos San Sebastián (Tierra del Fuego), en el que la
parte continental está pavimentada en ambos países.
Existen infinidad de pasos de menor importancia en la
Cordillera, que son regularmente utilizados.
Las conexiones de la Argentina con Uruguay, Brasil y
Paraguay son fluviales, a través de puentes de diferente
magnitud o de represas, como Salto Grande, en Entre Ríos.
«En general estos pasos no presentan desde el punto
de vista técnico dificultades para el cruce en sí mismo,
ya que los puentes se encuentran en condiciones normales
de operación durante todo el año», comentó.