Las instituciones y entidades vinculadas con el transporte y la logística comprendieron la necesidad
de educar para avanzar La oferta de capacitación para el sector ha ido creciendo
de manera sostenida durante los últimos años y ayudó
para que la «gente del depósito» y «los muchachos de los
camiones» dejasen su lugar a los profesionales del transporte
y la logística.
Año a año, instituciones públicas y privadas actualizan e
incrementan las propuestas para el desarrollo del área.
Además, otras entidades se han sumado a las que tradicionalmente
daban capacitación para esta industria, lo que
abrió el abanico de posibilidades para la mejora del trabajo
en esta esfera.
A los cursos y capacitaciones de diversa duración y variados
tópicos, dictadas por entidades empresarias y
profesionales, se fue sumando la aparición de carreras
específicas para la logística y el transporte en varias universidades
tanto públicas como privadas, con lo que se
ratificó el curso hacia la profesionalización de este ámbito
de las empresas y la economía.
Las propuestas académicas más generalistas apuntan a la
formación de futuros profesionales y técnicos del sector;
pero también hay desarrollos más parcializados dedicados
a la mejora continua de quienes han venido desempeñándose
en las empresas en todos sus niveles, desde
operarios hasta directivos y empresarios, enfocados en las
necesidades de cada uno de ellos.
Así, los centros educativos diferenciaron sus ofrecimientos.
Para las carreras de grado vinculadas con el transporte
y la logística, las Universidades e institutos desarrollaron
ingenierías, licenciaturas, tecnicaturas y postgrados,
mientras que las instituciones profesionales y empresarias
se volcaron hacia los cursos y diplomados específicos.
Necesidad de profesionales
Respecto del desarrollo de la oferta académica,
Fernando Dobrusky, director de la Carrera de Ingeniería
en Transporte de la Universidad Nacional de San Martín
(Unsam), afirmó que «el transporte requiere de profesionales
para su planificación, su gestión y su optimización.
La formación de profesionales del sector de transporte es
una cuenta pendiente en la Argentina, en muchos casos,
tanto en el sector público como en el sector privado, los
líderes del transporte llegan de disciplinas tan dispares
como derecho, arquitectura, economía o geografía».
Explicó que fue esa «una de las razones por las cuales en
la UNSAM nos embarcamos el año pasado en la creación
de la Ingeniería en Transporte».
Respecto del uso de nuevas tecnologías en el transporte,
el docente aseguró que «se trata de un aspecto fundamental
en la capacitación de los profesionales. Tanto
en la Ingeniería en Transporte de la Unsam como en las
tecnicaturas, hacemos foco en que los alumnos conozcan
las nuevas tecnologías, las que ya se están utilizando en el país, las que se usan en los países más avanzados tecnológicamente,
y las tendencias en investigación».
«Dado el altísimo ritmo de innovación de la época en la
que vivimos, es fundamental no solamente capacitar en
las tecnologías actuales, sino en capacitar profesionales
que puedan entender y adaptarse a las tecnologías que
vienen, que puedan actualizarse y estar a la vanguardia»,
añadió Dobrusky.
Sobre las nuevas tecnologías aplicadas a la capacitación,
sostuvo que «estamos frente a una revolución que permite
a los alumnos entender conceptos de una manera
más global y profunda. Por ejemplo, en el Instituto del
Transporte de la Unsam, en la materia Introducción a la
Tecnología Ferroviaria, se utiliza la impresión 3D a escala
de piezas y partes para que los alumnos puedan entender
los distintos sistemas y su funcionamiento».
Capacitar adultos
Con una visión más vinculada con el día a día de la actividad,
Adolfo Cánepa, director académico de la Fundación
Profesional para el Transporte (FPT), que dicta cursos para
choferes y directivos, reconoció que «la capacitación profesional
de personas adultas, con competencia en el desarrollo
de procesos empresariales de cualquier índole, es
una situación de difícil gestión en todos los niveles tanto
nacionales como en el exterior».
Sostuvo que esos inconvenientes se maximizan «en
aquellas competencias que implican la gestión de riesgos
y el manejo de vehículos, maquinarias y mercancías
costosas o peligrosas. La capacitación del personal específico
de nuestra industria del Transporte es un desafío
y una importante tarea a ser desarrollada por organizaciones
como la nuestra FPT, dedicadas a la formación
profesional».
El director académico de la fundación dependiente de
la Federación Argentina de Entidades Empresarias del
Autotransporte de Cargas (Fadeeac) planteó la determinación
de «dotar a nuestra oferta de la mayor calidad,
competencia y actualidad en relación con la industria y el
mercado, así como de pertinencia profesional formativa,
adaptando los saberes y necesidades de capacitación a
cada segmento profesional y a cada necesidad empresarial
o del Estado Nacional».
Consignó que «paralelamente al desarrollo profesional
de conductores y operadores, se está evaluando dotar a
nuestra oferta académica de capacitación y desarrollos
formativos destinados también a mandos medios y gerenciales
de las empresas de transporte y logística en áreas
que no tienen que ver con la conducción efectiva».
El directivo señaló que , entre otras cosas, está vinculado
«con la planificación organizacional, la logística en general,
el mantenimiento del material rodante y las herramientas
elevadoras, en aquello que tiene que ver con costos y administración
de empresas, y con el desarrollo de liderazgo
y conocimientos de gerenciamiento de organizaciones de
esta naturaleza». Comprender el modelo
«La formación corporativa no tiene por objeto llenar a la
gente de datos, tal como se rellena un pavo de Navidad. El
objetivo es mejorar el desempeño de las personas. Esto
requiere un enfoque basado en el proceso de aprendizaje,
más tiempo para la práctica y mucha menos carga
expositiva», consideró el responsable de Capacitación de
la Asociación Argentina de Logística Empresaria (Arlog),
Alejandro Leiras.
Dijo que «los métodos de enseñanza en general están basados
en modelos de aprendizaje de décadas pasadas. No
pretendo denostar estos modelos. De hecho, sobre la base
de ellos aprendimos la mayoría de nosotros», pero se preguntó:
«¿Cómo desarrollar una capacitación para que una
persona o equipo pueda, mediante la formación teórica,
aplicar metodologías y procesos que lo ayuden en el día
a día?».
Agregó que «a partir de esto entendemos a la capacitación
como algo que va más allá de las nuevas tecnologías, algo
mucho más desafiante que desarrollar una plataforma de
enseñanza virtual, o medios de simulación, o clases magistrales.
Nosotros identificamos un aspecto necesario
para incluir en el proceso de capacitación logística, y es el
desarrollo de los contenidos sobre la base de comprender
el modelo de negocio».
Aceptó que «la tecnología y los medios son sólo facilitadores
que nos permiten crear potenciales escenarios ante
un mercado cada vez más veloz y volátil, pero la clave está
en la gente y el entendimiento del modelo de negocio» y
previó que a la capacitación en logística «es importante
verla de manera integral. Entender que, para ganar ventaja
competitiva, debemos diferenciar nuestro producto
o servicio. Pero no termina ahí, nuestro cliente tiene que
valorar esa diferencia para completar el ciclo».
«En Arlog entendimos que, para desarrollar el servicio al
cliente se necesita entender la interacción con otras áreas
del sistema, permitiendo la identificación y generación de
indicadores de performance que brinden valor al proceso
y que sean percibidos por el cliente» dijo.
Agregó que «por eso aplicamos a nuestros programas una
visión sistémica, permitiendo construir un abordaje más
amplio y diverso, ya que no solo involucra a los colaboradores
que trabajan en el área, sino que se extiende a toda
la compañía el concepto de integración y trabajo en red» y
consideró que «este enfoque posibilita utilizar lo ya aprendido
como plataforma y proponer un proceso de capacitación
diferente que pone mayor énfasis en la metodología».
Fuente: Suplemento de Transporte & Logística La Nación
«En comparación con otros países de la
región, la Argentina tiene universidades
de un nivel excelente, y el hecho de que
tengan un nivel tan alto siendo gratuitas
es remarcable», enfatizó Fernando
Dobrusky.
El director de la Carrera de Ingeniería
en Transporte de la Unsam sostuvo que
«la Argentina tiene mucho por mejorar,
tanto en el transporte de cargas donde
el costo logístico es altísimo comparado
con el de otros países, como en el de
pasajeros, donde el costo es también
alto y el servicio está muy lejos de los
estándares de los países más desarrollados»,
dijo.
Destacó que «una de las soluciones es la
inversión en infraestructura, pero no es
la única, hay mucho para mejorar en lo
que es procesos más eficientes, usos de
tecnología que ya está disponible a nivel
mundial, optimización de recursos y
planificación inteligente, tanto desde el
Estado como dentro de las empresas».
Hizo hincapié en que «para eso la capacitación
de profesionales es fundamental.
Necesitamos nuevas generaciones
de profesionales en transporte que puedan
desarrollar, planificar, implementar,
gestionar y optimizar los sistemas de
transporte en el país».
60 Universidades de excelente nivel 228 / Febrero 2017
www.fadeeac.org.ar
Alejandro Leiras afirmó que «la oferta
académica que tenemos en nuestro
país es abundante, pero comparado con
algunos países de la región, es muy generalista.
Hemos tenido la oportunidad
de conocer programas de colegas de
Brasil y Colombia y nos llamó la atención
el desarrollo de cursos ejecutivos,
enfocados en problemáticas puntuales.
Esta experiencia nos permitió replantear
nuestra estructura de cursos y comenzar
a incorporar programas con un
enfoque más parcializado».
Sostuvo que la Argentina «necesita integrar
todos los participantes del sector.
Cuando me refiero a todos, no sólo
pienso en actividades que involucren al
sector público y privado, sino también a
los que hacen que el sector funcione: la
gente»
Leiras destacó que «durante todos estos
años de crecimiento logístico, el foco de
formación y perfeccionamiento estuvo
puesto en los niveles altos y medios.
Sin embargo, identificamos que el área
operativa, no recibe la misma cantidad
de horas de formación logística, siendo
un área que también está presente y es
de vital importancia que entienda el porqué
de los procesos».
Ingeniería en Transporte es dictada
en las Universidades Nacionales
de Entre Ríos, Arturo Jauretche y
Usam que también ofrece tecnicaturas
en Tecnología ferroviaria y en
Administración y gestión ferroviaria,
título similar a los que otorga la
Universidad de la Marina Mercante.
Mientras que la Universidad de Buenos
Aires da una Maestría en Planificación
y gestión del transporte.
La FPT da el curso básico obligatorio
de Cargas generales, el Módulo
integrador buenas prácticas; para
Mercancías peligrosas, el Curso Básico
y los Anuales Complementarios, y los
de Autoelevadores. También tiene no
obligatorios como Chofer profesional y
Perfeccionamiento; además de los empresariales
presenciales y virtuales.
Oferta muy generalista
Para agendar
61
de educar para avanzar La oferta de capacitación para el sector ha ido creciendo
de manera sostenida durante los últimos años y ayudó
para que la «gente del depósito» y «los muchachos de los
camiones» dejasen su lugar a los profesionales del transporte
y la logística.
Año a año, instituciones públicas y privadas actualizan e
incrementan las propuestas para el desarrollo del área.
Además, otras entidades se han sumado a las que tradicionalmente
daban capacitación para esta industria, lo que
abrió el abanico de posibilidades para la mejora del trabajo
en esta esfera.
A los cursos y capacitaciones de diversa duración y variados
tópicos, dictadas por entidades empresarias y
profesionales, se fue sumando la aparición de carreras
específicas para la logística y el transporte en varias universidades
tanto públicas como privadas, con lo que se
ratificó el curso hacia la profesionalización de este ámbito
de las empresas y la economía.
Las propuestas académicas más generalistas apuntan a la
formación de futuros profesionales y técnicos del sector;
pero también hay desarrollos más parcializados dedicados
a la mejora continua de quienes han venido desempeñándose
en las empresas en todos sus niveles, desde
operarios hasta directivos y empresarios, enfocados en las
necesidades de cada uno de ellos.
Así, los centros educativos diferenciaron sus ofrecimientos.
Para las carreras de grado vinculadas con el transporte
y la logística, las Universidades e institutos desarrollaron
ingenierías, licenciaturas, tecnicaturas y postgrados,
mientras que las instituciones profesionales y empresarias
se volcaron hacia los cursos y diplomados específicos.
Necesidad de profesionales
Respecto del desarrollo de la oferta académica,
Fernando Dobrusky, director de la Carrera de Ingeniería
en Transporte de la Universidad Nacional de San Martín
(Unsam), afirmó que «el transporte requiere de profesionales
para su planificación, su gestión y su optimización.
La formación de profesionales del sector de transporte es
una cuenta pendiente en la Argentina, en muchos casos,
tanto en el sector público como en el sector privado, los
líderes del transporte llegan de disciplinas tan dispares
como derecho, arquitectura, economía o geografía».
Explicó que fue esa «una de las razones por las cuales en
la UNSAM nos embarcamos el año pasado en la creación
de la Ingeniería en Transporte».
Respecto del uso de nuevas tecnologías en el transporte,
el docente aseguró que «se trata de un aspecto fundamental
en la capacitación de los profesionales. Tanto
en la Ingeniería en Transporte de la Unsam como en las
tecnicaturas, hacemos foco en que los alumnos conozcan
las nuevas tecnologías, las que ya se están utilizando en el país, las que se usan en los países más avanzados tecnológicamente,
y las tendencias en investigación».
«Dado el altísimo ritmo de innovación de la época en la
que vivimos, es fundamental no solamente capacitar en
las tecnologías actuales, sino en capacitar profesionales
que puedan entender y adaptarse a las tecnologías que
vienen, que puedan actualizarse y estar a la vanguardia»,
añadió Dobrusky.
Sobre las nuevas tecnologías aplicadas a la capacitación,
sostuvo que «estamos frente a una revolución que permite
a los alumnos entender conceptos de una manera
más global y profunda. Por ejemplo, en el Instituto del
Transporte de la Unsam, en la materia Introducción a la
Tecnología Ferroviaria, se utiliza la impresión 3D a escala
de piezas y partes para que los alumnos puedan entender
los distintos sistemas y su funcionamiento».
Capacitar adultos
Con una visión más vinculada con el día a día de la actividad,
Adolfo Cánepa, director académico de la Fundación
Profesional para el Transporte (FPT), que dicta cursos para
choferes y directivos, reconoció que «la capacitación profesional
de personas adultas, con competencia en el desarrollo
de procesos empresariales de cualquier índole, es
una situación de difícil gestión en todos los niveles tanto
nacionales como en el exterior».
Sostuvo que esos inconvenientes se maximizan «en
aquellas competencias que implican la gestión de riesgos
y el manejo de vehículos, maquinarias y mercancías
costosas o peligrosas. La capacitación del personal específico
de nuestra industria del Transporte es un desafío
y una importante tarea a ser desarrollada por organizaciones
como la nuestra FPT, dedicadas a la formación
profesional».
El director académico de la fundación dependiente de
la Federación Argentina de Entidades Empresarias del
Autotransporte de Cargas (Fadeeac) planteó la determinación
de «dotar a nuestra oferta de la mayor calidad,
competencia y actualidad en relación con la industria y el
mercado, así como de pertinencia profesional formativa,
adaptando los saberes y necesidades de capacitación a
cada segmento profesional y a cada necesidad empresarial
o del Estado Nacional».
Consignó que «paralelamente al desarrollo profesional
de conductores y operadores, se está evaluando dotar a
nuestra oferta académica de capacitación y desarrollos
formativos destinados también a mandos medios y gerenciales
de las empresas de transporte y logística en áreas
que no tienen que ver con la conducción efectiva».
El directivo señaló que , entre otras cosas, está vinculado
«con la planificación organizacional, la logística en general,
el mantenimiento del material rodante y las herramientas
elevadoras, en aquello que tiene que ver con costos y administración
de empresas, y con el desarrollo de liderazgo
y conocimientos de gerenciamiento de organizaciones de
esta naturaleza». Comprender el modelo
«La formación corporativa no tiene por objeto llenar a la
gente de datos, tal como se rellena un pavo de Navidad. El
objetivo es mejorar el desempeño de las personas. Esto
requiere un enfoque basado en el proceso de aprendizaje,
más tiempo para la práctica y mucha menos carga
expositiva», consideró el responsable de Capacitación de
la Asociación Argentina de Logística Empresaria (Arlog),
Alejandro Leiras.
Dijo que «los métodos de enseñanza en general están basados
en modelos de aprendizaje de décadas pasadas. No
pretendo denostar estos modelos. De hecho, sobre la base
de ellos aprendimos la mayoría de nosotros», pero se preguntó:
«¿Cómo desarrollar una capacitación para que una
persona o equipo pueda, mediante la formación teórica,
aplicar metodologías y procesos que lo ayuden en el día
a día?».
Agregó que «a partir de esto entendemos a la capacitación
como algo que va más allá de las nuevas tecnologías, algo
mucho más desafiante que desarrollar una plataforma de
enseñanza virtual, o medios de simulación, o clases magistrales.
Nosotros identificamos un aspecto necesario
para incluir en el proceso de capacitación logística, y es el
desarrollo de los contenidos sobre la base de comprender
el modelo de negocio».
Aceptó que «la tecnología y los medios son sólo facilitadores
que nos permiten crear potenciales escenarios ante
un mercado cada vez más veloz y volátil, pero la clave está
en la gente y el entendimiento del modelo de negocio» y
previó que a la capacitación en logística «es importante
verla de manera integral. Entender que, para ganar ventaja
competitiva, debemos diferenciar nuestro producto
o servicio. Pero no termina ahí, nuestro cliente tiene que
valorar esa diferencia para completar el ciclo».
«En Arlog entendimos que, para desarrollar el servicio al
cliente se necesita entender la interacción con otras áreas
del sistema, permitiendo la identificación y generación de
indicadores de performance que brinden valor al proceso
y que sean percibidos por el cliente» dijo.
Agregó que «por eso aplicamos a nuestros programas una
visión sistémica, permitiendo construir un abordaje más
amplio y diverso, ya que no solo involucra a los colaboradores
que trabajan en el área, sino que se extiende a toda
la compañía el concepto de integración y trabajo en red» y
consideró que «este enfoque posibilita utilizar lo ya aprendido
como plataforma y proponer un proceso de capacitación
diferente que pone mayor énfasis en la metodología».
Fuente: Suplemento de Transporte & Logística La Nación
«En comparación con otros países de la
región, la Argentina tiene universidades
de un nivel excelente, y el hecho de que
tengan un nivel tan alto siendo gratuitas
es remarcable», enfatizó Fernando
Dobrusky.
El director de la Carrera de Ingeniería
en Transporte de la Unsam sostuvo que
«la Argentina tiene mucho por mejorar,
tanto en el transporte de cargas donde
el costo logístico es altísimo comparado
con el de otros países, como en el de
pasajeros, donde el costo es también
alto y el servicio está muy lejos de los
estándares de los países más desarrollados»,
dijo.
Destacó que «una de las soluciones es la
inversión en infraestructura, pero no es
la única, hay mucho para mejorar en lo
que es procesos más eficientes, usos de
tecnología que ya está disponible a nivel
mundial, optimización de recursos y
planificación inteligente, tanto desde el
Estado como dentro de las empresas».
Hizo hincapié en que «para eso la capacitación
de profesionales es fundamental.
Necesitamos nuevas generaciones
de profesionales en transporte que puedan
desarrollar, planificar, implementar,
gestionar y optimizar los sistemas de
transporte en el país».
60 Universidades de excelente nivel 228 / Febrero 2017
www.fadeeac.org.ar
Alejandro Leiras afirmó que «la oferta
académica que tenemos en nuestro
país es abundante, pero comparado con
algunos países de la región, es muy generalista.
Hemos tenido la oportunidad
de conocer programas de colegas de
Brasil y Colombia y nos llamó la atención
el desarrollo de cursos ejecutivos,
enfocados en problemáticas puntuales.
Esta experiencia nos permitió replantear
nuestra estructura de cursos y comenzar
a incorporar programas con un
enfoque más parcializado».
Sostuvo que la Argentina «necesita integrar
todos los participantes del sector.
Cuando me refiero a todos, no sólo
pienso en actividades que involucren al
sector público y privado, sino también a
los que hacen que el sector funcione: la
gente»
Leiras destacó que «durante todos estos
años de crecimiento logístico, el foco de
formación y perfeccionamiento estuvo
puesto en los niveles altos y medios.
Sin embargo, identificamos que el área
operativa, no recibe la misma cantidad
de horas de formación logística, siendo
un área que también está presente y es
de vital importancia que entienda el porqué
de los procesos».
Ingeniería en Transporte es dictada
en las Universidades Nacionales
de Entre Ríos, Arturo Jauretche y
Usam que también ofrece tecnicaturas
en Tecnología ferroviaria y en
Administración y gestión ferroviaria,
título similar a los que otorga la
Universidad de la Marina Mercante.
Mientras que la Universidad de Buenos
Aires da una Maestría en Planificación
y gestión del transporte.
La FPT da el curso básico obligatorio
de Cargas generales, el Módulo
integrador buenas prácticas; para
Mercancías peligrosas, el Curso Básico
y los Anuales Complementarios, y los
de Autoelevadores. También tiene no
obligatorios como Chofer profesional y
Perfeccionamiento; además de los empresariales
presenciales y virtuales.
Oferta muy generalista
Para agendar
61


