El ministro de Transporte y su equipo mostraron los lineamientos de su plan de gestión frente a
los dirigentes de FADEEAC El camión seguirá siendo una pieza fundamental para el
desarrollo de la economía del país, según el mensaje
que dejaron explícito el ministro de Transporte, Guillermo
Dietrich, y los miembros de su gabinete, al exponer en la
sede de FADEEAC los proyectos para el sector, en la que
fue la primera aparición pública del equipo gubernamental.
Dietrich expuso en el Auditorio de Bustamante 54, el pasado
9 de marzo, acompañado por el secretario de Gestión
de Transporte, Guillermo Krantzer; el subsecretario de
Transporte Automotor, Antonio Cortes; el director de
Transporte de Cargas, Guillermo Campra; el administrador
general de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, y el director
ejecutivo de la CNRT, Roberto Domecq, y dejó claro que «el
crecimiento del camión para transportar carga será constante».
La exposición de los funcionarios nacionales fue seguida
por los miembros del Consejo Federal de FADEEAC, que sesionaron
ese día por la tarde (Ver nota aparte) y realizaron
una evaluación positiva respecto del significado de la presencia
del Ministro en la casa del autotransporte de cargas.
Al recibir a los funcionarios, el presidente de la Federación,
Daniel Indart, dijo: «Gracias ministro por su presencia y la
de su gabinete, con el cual estamos trabajando, desde la
asunción, en varios temas».
«Para nosotros es una satisfacción muy grande, que en el
contexto actual, podamos conocer los lineamientos básicos
que el Gobierno previó para la actividad del transporte y los
proyectos que están pensando realizar», añadió Indart.
Relató que le habían comunicado a los funcionarios que
«FADEEAC está para trabajar y mejorar el servicio del
transporte de cargas, para que sea más eficiente, más ágil,
moderno, multimodal y pretendemos que para esto trabajemos
en conjunto. Esto es lo que se está haciendo, por lo que
agradecemos al ministro y las autoridades que lo acompañan,
porque es un paso muy importante. FADEEAC está para
colaborar y ellos para facilitar las soluciones a los problemas
que hay». El camión, la columna vertebral
A su turno, Dietrich aseguró que el camión «es la columna
vertebral de nuestros planes. Ustedes son los que llevan
la mayoría de la mercadería que se importa, se exporta
y se consume en nuestro país. Lo han hecho con mucho
profesionalismo, con muchas trabas y dificultades, con las
restricciones que ha tenido nuestro país en cuanto a acceso
al crédito, la incertidumbre de largo plazo y variaciones
de costos. Pero, somos muy optimistas en cuanto a lo que
tenemos por delante».
«Nosotros vemos un Estado que acompaña y facilita, genera
las condiciones en infraestructura, pero que también
ayuda a liberar burocracia. Muchas de estas cosas ya están
sucediendo», indicó, tras lo que recordó que la actual
administración llevaba 90 días de Gobierno y destacó que
al iniciar la gestión «encontramos un Estado devastado, de
cada cosa que uno va viendo sale pus».
Ejemplificó con que en la provincia de Santa Cruz, el empresario
Lázaro Báez concentraba más de 80 por ciento
de obras de infraestructura y que mientras que el resto
de los contratistas cobraba a los 250 días, él lo hacía a los
30 días; agregó que en Vialidad Nacional enfrentaron una
deuda de 13.500 millones de pesos con contratistas.
Relató que encontraron «compartimentos estanco: una
línea que responde a una línea política, la segunda a tal
otra, y no solo no colaboran entre sí, sino que si se podían
matar, se mataban. Eso lo sufrieron ustedes» y añadió: «Es
escandaloso. Estas personas que decían que cuidaban el
Estado, trataban con desprecio al Estado, a lo público, a
los profesionales».
El funcionario nacional hizo hincapié en que la presentación
ante los dirigentes de FADEEAC había sido la primera
aparición pública de todo el equipo de trabajo del
Ministerio de Transporte.
Acompañar el crecimiento
Por su parte, Krantzer enfatizó en que la idea del Gobierno
es acompañar el crecimiento del autotransporte, mejorando
su competitividad y procurando que sea seguro. «El
déficit de infraestructura pone techo al potencial productivo»,
consideró y sostuvo que el objetivo será que en los
próximos 10 años el transporte de carga aumente 40 por
ciento, para pasar de los actuales 430 millones de toneladas
anuales transportadas a 600 millones.
Ante los próximos vencimientos de los contratos para las
concesiones viales, Krantzer dijo que en los nuevos peajes
se impulsará la instalación de alcoholímetros para realizar
controles en esos lugares. Iguacel amplió el concepto
al aclarar que se apuntará a la instalación de cabinas multifunción,
apuntando a que se aplique el telepeaje.
Poniendo el acento en la sobrecarga, el director de Vialidad
afirmó que «hoy no hay controles, sino un negocio de kiosquitos.
Le daremos un rol importante en las cabinas, donde
se va a parar al que tenga exceso de carga y que pague
más peaje por los kilómetros que recorrió con sobrepeso,
como también cuando no tenga carga el peaje será menor,
y habrá multas más severas. Vamos a instalar muchas
más mediciones de cargas y muchas serán dinámicas y
sorpresivas».
Iguacel apuntó que «la red vial está desbalanceada en la
inversión y no se respetó ningún plan». Relató que de los
40.000 kilómetros de vías nacionales 2.800 son de autopistas
y autovías, de los cuales 1.200 se construyeron en
los últimos 12 años. Anunció que en los próximos cuatro
se construirán otros 2.800, enmarcados en un plan de 12
años, en los cuales se harán otros 4.000 de rutas seguras
y se llevarán todas las rutas nacionales a 7,30 metros de
ancho con mayor radio de giro.
Además, anticipó que se trabajará en señalamiento, mantenimiento
y repavimentación con asfaltos modificados, al
tiempo que se buscará evitar los cruces a nivel y se impulsarán
los puentes y corredores. Para cumplir con sus
anuncios, Iguacel calculó que la inversión deberá ser de
200.000 millones de pesos, la mitad de los cuales será
destinada a la construcción de autopistas. Recordó que el presupuesto de Vialidad Nacional para
2016 es de 22.000 millones de pesos para obras, que se
elevará a 32.000 millones de los cuales 8.000 millones se
destinarán a pagar deudas de la anterior gestión.
Autopista Ribereña
Durante la reunión, la Autopista Ribereña volvió a tomar
un lugar preponderante en la agenda del sector, a partir
del anuncio de su construcción que realizó Kranzer ante
los transportistas, a quienes aseguró que «en los próximos
meses estaremos en condiciones de licitar, el proyecto
ejecutivo se está terminando y apuntamos a que en
2019 tengamos en funcionamiento esta autopista, que va
a ser la obra más emblemática del actual Gobierno de la
Ciudad».
Dijo que será «una obra que estimamos en 600 millones
de dólares con financiamento internacional y entendemos
que será la solución tanto para el transporte de cargas,
como para la ciudad» y consignó que «el peor de los escenarios
para una ciudad es tener una red de autopistas que
esté incompleta; que llegan del norte, del oeste, del sur y
desembocan en el área central».
«Esta obra está demorada y es clave. Nosotros lo empezamos
a trabajar hace un año y medio desde la ciudad, en el
entendimiento de que cualquier escenario futuro sería de
mucho más consenso y de posibilidades para llevar adelante
emprendimientos, que las que teníamos dos años
atrás. Hoy, estamos convencidos que este es el momento»,
sentenció.
Memoró el secretario que «la discusión sobre qué
Autopista construir llevó a que existieran 32 proyectos
distintos, cada uno con su sesgo, cada uno con su interés,
cada uno con su costo», mencionó que, «desde el punto de
vista técnico, siempre sostuvimos, en contraposición con
otras opiniones, que esta autopista tenía que resolver el
problema de la movilidad de los camiones».
Precisó que «por el eje MaderoHuergo llegan a circular
600 a 700 vehículos en hora pico, esto implica el 70 a 80
por ciento de la capacidad de la propia avenida y la solución
de la problemática de esa vía pasa por la resolución
de la circulación de los camiones. Ese fue el proyecto que
llevamos, tuvimos discusiones y no fuimos muy bien considerados»,
recordó.
Sostuvo que «la lógica es dos carriles para camiones en
circulación exclusiva y sin interrupción, los cruces a nivel.
Tiene distintas secciones de diferente circulación y dos calles
especializadas en tránsito particular».
Según Kranzer, «el proyecto que iba totalmente en túnel
era exactamente lo opuesto a lo recomendado en el caso
de una avenida donde lo dominante es el transporte de
cargas, sobre todo cuando las cargas peligrosas tienen un
protagonismo importante», en lo que coincidió con el planteo
que habían desarrollado los empresarios de cargas
sobre las características que debía tener el trazado.
los dirigentes de FADEEAC El camión seguirá siendo una pieza fundamental para el
desarrollo de la economía del país, según el mensaje
que dejaron explícito el ministro de Transporte, Guillermo
Dietrich, y los miembros de su gabinete, al exponer en la
sede de FADEEAC los proyectos para el sector, en la que
fue la primera aparición pública del equipo gubernamental.
Dietrich expuso en el Auditorio de Bustamante 54, el pasado
9 de marzo, acompañado por el secretario de Gestión
de Transporte, Guillermo Krantzer; el subsecretario de
Transporte Automotor, Antonio Cortes; el director de
Transporte de Cargas, Guillermo Campra; el administrador
general de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, y el director
ejecutivo de la CNRT, Roberto Domecq, y dejó claro que «el
crecimiento del camión para transportar carga será constante».
La exposición de los funcionarios nacionales fue seguida
por los miembros del Consejo Federal de FADEEAC, que sesionaron
ese día por la tarde (Ver nota aparte) y realizaron
una evaluación positiva respecto del significado de la presencia
del Ministro en la casa del autotransporte de cargas.
Al recibir a los funcionarios, el presidente de la Federación,
Daniel Indart, dijo: «Gracias ministro por su presencia y la
de su gabinete, con el cual estamos trabajando, desde la
asunción, en varios temas».
«Para nosotros es una satisfacción muy grande, que en el
contexto actual, podamos conocer los lineamientos básicos
que el Gobierno previó para la actividad del transporte y los
proyectos que están pensando realizar», añadió Indart.
Relató que le habían comunicado a los funcionarios que
«FADEEAC está para trabajar y mejorar el servicio del
transporte de cargas, para que sea más eficiente, más ágil,
moderno, multimodal y pretendemos que para esto trabajemos
en conjunto. Esto es lo que se está haciendo, por lo que
agradecemos al ministro y las autoridades que lo acompañan,
porque es un paso muy importante. FADEEAC está para
colaborar y ellos para facilitar las soluciones a los problemas
que hay». El camión, la columna vertebral
A su turno, Dietrich aseguró que el camión «es la columna
vertebral de nuestros planes. Ustedes son los que llevan
la mayoría de la mercadería que se importa, se exporta
y se consume en nuestro país. Lo han hecho con mucho
profesionalismo, con muchas trabas y dificultades, con las
restricciones que ha tenido nuestro país en cuanto a acceso
al crédito, la incertidumbre de largo plazo y variaciones
de costos. Pero, somos muy optimistas en cuanto a lo que
tenemos por delante».
«Nosotros vemos un Estado que acompaña y facilita, genera
las condiciones en infraestructura, pero que también
ayuda a liberar burocracia. Muchas de estas cosas ya están
sucediendo», indicó, tras lo que recordó que la actual
administración llevaba 90 días de Gobierno y destacó que
al iniciar la gestión «encontramos un Estado devastado, de
cada cosa que uno va viendo sale pus».
Ejemplificó con que en la provincia de Santa Cruz, el empresario
Lázaro Báez concentraba más de 80 por ciento
de obras de infraestructura y que mientras que el resto
de los contratistas cobraba a los 250 días, él lo hacía a los
30 días; agregó que en Vialidad Nacional enfrentaron una
deuda de 13.500 millones de pesos con contratistas.
Relató que encontraron «compartimentos estanco: una
línea que responde a una línea política, la segunda a tal
otra, y no solo no colaboran entre sí, sino que si se podían
matar, se mataban. Eso lo sufrieron ustedes» y añadió: «Es
escandaloso. Estas personas que decían que cuidaban el
Estado, trataban con desprecio al Estado, a lo público, a
los profesionales».
El funcionario nacional hizo hincapié en que la presentación
ante los dirigentes de FADEEAC había sido la primera
aparición pública de todo el equipo de trabajo del
Ministerio de Transporte.
Acompañar el crecimiento
Por su parte, Krantzer enfatizó en que la idea del Gobierno
es acompañar el crecimiento del autotransporte, mejorando
su competitividad y procurando que sea seguro. «El
déficit de infraestructura pone techo al potencial productivo»,
consideró y sostuvo que el objetivo será que en los
próximos 10 años el transporte de carga aumente 40 por
ciento, para pasar de los actuales 430 millones de toneladas
anuales transportadas a 600 millones.
Ante los próximos vencimientos de los contratos para las
concesiones viales, Krantzer dijo que en los nuevos peajes
se impulsará la instalación de alcoholímetros para realizar
controles en esos lugares. Iguacel amplió el concepto
al aclarar que se apuntará a la instalación de cabinas multifunción,
apuntando a que se aplique el telepeaje.
Poniendo el acento en la sobrecarga, el director de Vialidad
afirmó que «hoy no hay controles, sino un negocio de kiosquitos.
Le daremos un rol importante en las cabinas, donde
se va a parar al que tenga exceso de carga y que pague
más peaje por los kilómetros que recorrió con sobrepeso,
como también cuando no tenga carga el peaje será menor,
y habrá multas más severas. Vamos a instalar muchas
más mediciones de cargas y muchas serán dinámicas y
sorpresivas».
Iguacel apuntó que «la red vial está desbalanceada en la
inversión y no se respetó ningún plan». Relató que de los
40.000 kilómetros de vías nacionales 2.800 son de autopistas
y autovías, de los cuales 1.200 se construyeron en
los últimos 12 años. Anunció que en los próximos cuatro
se construirán otros 2.800, enmarcados en un plan de 12
años, en los cuales se harán otros 4.000 de rutas seguras
y se llevarán todas las rutas nacionales a 7,30 metros de
ancho con mayor radio de giro.
Además, anticipó que se trabajará en señalamiento, mantenimiento
y repavimentación con asfaltos modificados, al
tiempo que se buscará evitar los cruces a nivel y se impulsarán
los puentes y corredores. Para cumplir con sus
anuncios, Iguacel calculó que la inversión deberá ser de
200.000 millones de pesos, la mitad de los cuales será
destinada a la construcción de autopistas. Recordó que el presupuesto de Vialidad Nacional para
2016 es de 22.000 millones de pesos para obras, que se
elevará a 32.000 millones de los cuales 8.000 millones se
destinarán a pagar deudas de la anterior gestión.
Autopista Ribereña
Durante la reunión, la Autopista Ribereña volvió a tomar
un lugar preponderante en la agenda del sector, a partir
del anuncio de su construcción que realizó Kranzer ante
los transportistas, a quienes aseguró que «en los próximos
meses estaremos en condiciones de licitar, el proyecto
ejecutivo se está terminando y apuntamos a que en
2019 tengamos en funcionamiento esta autopista, que va
a ser la obra más emblemática del actual Gobierno de la
Ciudad».
Dijo que será «una obra que estimamos en 600 millones
de dólares con financiamento internacional y entendemos
que será la solución tanto para el transporte de cargas,
como para la ciudad» y consignó que «el peor de los escenarios
para una ciudad es tener una red de autopistas que
esté incompleta; que llegan del norte, del oeste, del sur y
desembocan en el área central».
«Esta obra está demorada y es clave. Nosotros lo empezamos
a trabajar hace un año y medio desde la ciudad, en el
entendimiento de que cualquier escenario futuro sería de
mucho más consenso y de posibilidades para llevar adelante
emprendimientos, que las que teníamos dos años
atrás. Hoy, estamos convencidos que este es el momento»,
sentenció.
Memoró el secretario que «la discusión sobre qué
Autopista construir llevó a que existieran 32 proyectos
distintos, cada uno con su sesgo, cada uno con su interés,
cada uno con su costo», mencionó que, «desde el punto de
vista técnico, siempre sostuvimos, en contraposición con
otras opiniones, que esta autopista tenía que resolver el
problema de la movilidad de los camiones».
Precisó que «por el eje MaderoHuergo llegan a circular
600 a 700 vehículos en hora pico, esto implica el 70 a 80
por ciento de la capacidad de la propia avenida y la solución
de la problemática de esa vía pasa por la resolución
de la circulación de los camiones. Ese fue el proyecto que
llevamos, tuvimos discusiones y no fuimos muy bien considerados»,
recordó.
Sostuvo que «la lógica es dos carriles para camiones en
circulación exclusiva y sin interrupción, los cruces a nivel.
Tiene distintas secciones de diferente circulación y dos calles
especializadas en tránsito particular».
Según Kranzer, «el proyecto que iba totalmente en túnel
era exactamente lo opuesto a lo recomendado en el caso
de una avenida donde lo dominante es el transporte de
cargas, sobre todo cuando las cargas peligrosas tienen un
protagonismo importante», en lo que coincidió con el planteo
que habían desarrollado los empresarios de cargas
sobre las características que debía tener el trazado.


