Una experiencia, en primera persona

Consejo de Jóvenes Empresarios. María Cecilia Anan se vinculó desde muy chica con la actividad
y participó de los primeros encuentros; hoy, es una de sus impulsoras En tres reuniones, el 25 y 26 de junio, el 10 y 11 de septiembre y el
17 y 18 de noviembre del año pasado, volvió a sesionar el Consejo
Nacional de Jóvenes Empresarios de FADEEAC, con la participación
de unos 80 futuros directivos del sector, que se organizó para
potenciar las nuevas generaciones y lograr que se distingan como
profesionales proactivos pertenecientes a una industria que se
anticipa a los nuevos estilos de relación y negociación.
Al inaugurar las dos últimas jornadas, el presidente de la
Federación, Daniel Indart, les había dicho a los participantes que
fueron «protagonistas hoy. No son solo futuro, como se acostumbra
decir, son presente» y, tras anunciar que ya se estaban preparando
los encuentros para este año, destacó: «Los que tenemos
algunos años en la actividad, necesitamos una renovación.
Cuando antes ustedes se incorporen, tendremos tranquilidad de
que nuestra actividad sigue asegurada».
FADEEAC había convocado a los primeros encuentros hace diez
años y quienes participaron en ellos hoy se han integrado de manera
activa a los trabajos cotidianos de las empresas y sus cámaras.
Ese fue el caso de María Cecilia Anan, quien se vinculó con el
autotransporte de cargas cuando era adolescente, al acercarse a
la empresa familiar que manejaban su padre y un hermano mayor
que ella, en su provincia y hoy es protesorera de la Asociación
de Transportadores de Cargas de Tucumán (ATC).
«Lo seguí un poco a mi papá, que al principio me corría, por ser
un sector muy masculino. Con los camiones nosotras no teníamos
cabida. Aún así trataba de ir con él a la Cámara en Tucumán.
Donde me iba anoticiando de los temas del sector. Sabía de la
existencia de FADEEAC, pero todavía no había venido a la sede
de Buenos Aires», explicó, al recordar sus comienzos, esta joven
profesional y dirigente, que continúa trabajando en la gestión de
los encuentros.
Revista FADEEAC: ¿Cómo fue tu vinculación con estos encuentros?
María Cecilia Anan: En 2006, convocaron al Consejo de Jóvenes
Empresarios, y se me abrió la posibilidad de ir y, la verdad, quedé
fascinada, quedé sorprendida. Tenía muchas sensaciones juntas,
había 197 personas en el evento y de esas, 97 éramos mujeres.
Tal fue la sorpresa, para los directivos y para mí, que, cuando volví
a casa, dije: «mirá papá, hay un montón de chicas en mi misma
situación».
Ahí, se me empezó a abrir la mente, tanto en el orden personal,
como en la Cámara. Trasladar esa experiencia de jóvenes que
estaban en mi misma situación, como hijos de empresarios del
transporte y que trabajaban en las empresas del sector, con todos
los interrogantes que teníamos, que en esta casa pudimos ir
sacando a la luz.
RF: ¿Qué diferencias notaste entre aquella experiencia y lo que
ves en los jóvenes que participan de los encuentros actuales? MCA: Hoy, desde otro lugar, veo a quienes llegan, como llegué yo
en su momento, y vuelvo a revivir sensaciones y el balance que
hago es más que positivo, porque con las capacitaciones nos vamos
nutriendo, vamos aprendiendo y así, los chicos están bastante
dinámicos, llegan con preguntas, con interrogantes en materia
de costos, de legislación laboral. Con el adelanto tecnológico,
uno va volcando esa experiencia en cada cámara, para que los
dirigentes mayores tengan la amplitud mental de escucharlos y
trabajar en conjunto.
RF: ¿Los jóvenes que participan de estos encuentros vuelcan
la experiencia que vivieron en sus cámaras, en sus empresas?
MCA: Sí, y lo he vivido en mi misma Cámara. Se acercaron 14 jóvenes
con un montón de iniciativas, con proyectos a seguir. Venían
a pedir tener un lugar, ser escuchados. Es muy positivo.
RF: ¿Cómo fue el último encuentro, realizado en 2015?
MCA: Fue bastante particular, porque los chicos recibieron capacitaciones
y pudieron asistir a un Consejo Federal del que participaban
los presidentes de cada una de sus cámaras. Entonces, se
anoticiaron de los temas que se van tratando. Al mismo tiempo,
cada presidente los veía participar y entendía la necesidad y la
importancia de que participen en las cámaras y se vayan nutriendo
de los conocimientos y sorteen los interrogantes que tienen
y dar respuestas para el sector. Al mismo tiempo, pudieron ver
cómo es una reunión internacional como fue la de la CIT, que fue
una experiencia única. Ha sido sumamente positivo, tanto como
las capacitaciones.
Todo suma, todo sirve, es como el camión que no para en la ruta.
Eso es lo que se intenta, esa es la importancia de profesionalizar
el sector. Tal como se hace con los choferes, que tienen que profesionalizarse
para manejar esas grandes máquinas, del mismo
modo lo tiene que hacer el empresario, y volcar esos conocimientos
en cada empresa en particular, como en la misma cámara.
RF: ¿Cuál ha sido el mensaje de retorno que les han dado los
jóvenes?
MCA: Que no paremos con esto, que continuemos con las capacitaciones,
que ayudan muchísimo. En cada encuentro, buscamos
hacer una visita, y, por otra parte, conocimos el Centro de
Transferencia de Cargas, Cruz del Sur. Ir este año a otras empresas,
para ver una logística diferente, cómo cada empresa mueve
sus camiones, la tecnología que incorpora y eso es sumamente
importante y enriquecedor para cada uno de nosotros.
RF: Vistos estos resultados, ¿cuáles son los planes a futuro
para desarrollar en los encuentros?
MCA: Capacitar aún más a cada uno de los jóvenes y los dirigentes.
El objetivo primordial es la participación más profunda de
cada uno de ellos en las cámaras, porque hace falta el cambio
de mentalidad, sus aportes para que el sector sea más dinámico.
Hay muchísimos temas a tratar. Comenzamos a encarar en
el país un cambio que va a generar una exigencia diferente y nos
tenemos que exigir y estar un paso adelante de las propuestas
que vienen y ante cada interrogante tener la respuesta precisa.