La FPT forma profesionales a los que los empresarios luego confían unidades de muy alto costo La experiencia de tantos años en transporte, me permiten, antes
que nada, el primer concepto claro: qué es lo que significa
la sigla FPT. Es decir, por qué creo que precisamente en esa
letra «P» se encuentra la base esencial de la Fundación y sus
resultados. Por ello, considero que esa letra «P» de profesional,
hace a la seriedad de la institución.
Durante muchos años, entre algunos sujetos estudiosos y
otros no estudiosos existía una división: por un lado, los que
consideraban al conductor como chofer, y por el otro, los que
lo hacían como conductor de un transporte de carga o camión.
Tomando la teoría en mi posición, creo que lo mejor que le puede
pasar a un conductor de un transporte de carga es que lo
identifiquemos, sin dudas, como un verdadero profesional del
volante.
No es lo mismo manejar que conducir. Por eso es que la FPT
forma profesionales, y son tan profesionales (después de su
egreso), que el solo ejemplo de que el empresario le confíe una
unidad de tantos miles de pesos a ese conductor profesional,
así lo prueba.
Aprecio que los cursos teóricoprácticos y la utilización de la
tecnología de la FPT son el complemento necesario, y sumada
a ello, la interacción entre los alumnos que conforman el
cuadro psicológico y social de la camaradería, que solo tienen
aquellos que son agraciados con cursar juntos. La competencia
entre ellos es sana; la he visto en distintas oportunidades
y continúa muchas veces en amistades que perduran después
del curso.
Otro aspecto a considerar es el cuadro de profesores: los hay
académicos, didácticos y, sobre todo, los que realizan el complemento
de esa academia con los cursos prácticos, tanto
en los simuladores como en los camiones. Como docentes,
ayudan a manejar y a que los participantes sepan respetar el
material confiado y la responsabilidad del cumplimiento de las
normas sociales, de tránsito y de convivencia.
Es importante la obtención de la Licencia Nacional Habilitante,
supervisada por el Estado en forma administrativa, pero lo es
más todavía el ser humano, ese hombre o mujer que egresa
con una herramienta en su capacidad para la obtención de una
salida laboral, que le permitirá sostener una familia con futuro.
Para aquellos que nunca han manejado profesionalmente,
tienen aquí el verdadero ejemplo de cómo sale formado un
conductor de transporte. Aunque permanezca solitario en su
trabajo, estará psicológicamente preparado para hacerlo con
eficiencia, porque la profesionalidad en cualquier aspecto de
la vida da seguridad. Si uno conoce y está seguro de lo que
hace, entonces nunca está solo, sumando también, en muchos
casos, la satisfacción personal del deber cumplido y el amor a
la conducción.
* Director del Departamento de Transporte Internacional de
FADEEAC
que nada, el primer concepto claro: qué es lo que significa
la sigla FPT. Es decir, por qué creo que precisamente en esa
letra «P» se encuentra la base esencial de la Fundación y sus
resultados. Por ello, considero que esa letra «P» de profesional,
hace a la seriedad de la institución.
Durante muchos años, entre algunos sujetos estudiosos y
otros no estudiosos existía una división: por un lado, los que
consideraban al conductor como chofer, y por el otro, los que
lo hacían como conductor de un transporte de carga o camión.
Tomando la teoría en mi posición, creo que lo mejor que le puede
pasar a un conductor de un transporte de carga es que lo
identifiquemos, sin dudas, como un verdadero profesional del
volante.
No es lo mismo manejar que conducir. Por eso es que la FPT
forma profesionales, y son tan profesionales (después de su
egreso), que el solo ejemplo de que el empresario le confíe una
unidad de tantos miles de pesos a ese conductor profesional,
así lo prueba.
Aprecio que los cursos teóricoprácticos y la utilización de la
tecnología de la FPT son el complemento necesario, y sumada
a ello, la interacción entre los alumnos que conforman el
cuadro psicológico y social de la camaradería, que solo tienen
aquellos que son agraciados con cursar juntos. La competencia
entre ellos es sana; la he visto en distintas oportunidades
y continúa muchas veces en amistades que perduran después
del curso.
Otro aspecto a considerar es el cuadro de profesores: los hay
académicos, didácticos y, sobre todo, los que realizan el complemento
de esa academia con los cursos prácticos, tanto
en los simuladores como en los camiones. Como docentes,
ayudan a manejar y a que los participantes sepan respetar el
material confiado y la responsabilidad del cumplimiento de las
normas sociales, de tránsito y de convivencia.
Es importante la obtención de la Licencia Nacional Habilitante,
supervisada por el Estado en forma administrativa, pero lo es
más todavía el ser humano, ese hombre o mujer que egresa
con una herramienta en su capacidad para la obtención de una
salida laboral, que le permitirá sostener una familia con futuro.
Para aquellos que nunca han manejado profesionalmente,
tienen aquí el verdadero ejemplo de cómo sale formado un
conductor de transporte. Aunque permanezca solitario en su
trabajo, estará psicológicamente preparado para hacerlo con
eficiencia, porque la profesionalidad en cualquier aspecto de
la vida da seguridad. Si uno conoce y está seguro de lo que
hace, entonces nunca está solo, sumando también, en muchos
casos, la satisfacción personal del deber cumplido y el amor a
la conducción.
* Director del Departamento de Transporte Internacional de
FADEEAC


