Las empresas aumentaron la oferta para prevenir incidentes en el transporte, a pesar de la falta de
controles oficiales sobre el sector. El monitoreo y control de unidades en tránsito y
mercaderías se ha ido convirtiendo en un aliado del
transporte y la logística, debido a la posibilidad de
gestionar con mayor seguridad, prever situaciones
dolosas sobre productos, vehículos y recursos humanos
y optimizar el mantenimiento de la flota, con
la consiguiente reducción de costos.
Estos sistemas se han ido perfeccionando con lo que
se amplió la oferta y demanda de servicios vinculados
con ellos, debido a las innovaciones tecnológicas
y a las ventajas en los contratos de seguros.
Además, las empresas prestatarias del servicio se
han posicionado como referencia permanente para
las autoridades judiciales en el combate contra la
piratería del asfalto.
Sin embargo, a diferencia de otros países de la región,
en la Argentina no existe legislación que norme
esta actividad y, a ese vacío legal, se ha sumado
la falta de estadísticas oficiales respecto de la proporción
de mercadería y vehículos controlados, tanto
que ni los propios responsables de las empresas
no podrían ponerse de acuerdo al respecto, más allá
de las cifras que maneja cada una de ellas.
Los protagonistas
Así, el optimismo de Pablo Porto, gerente general
de Pointer Argentina, o Jorge Palma, presidente de
American Tracer, quienes calcularon esa proporción
en 80 y 70 por ciento respectivamente, dió contra
el 50% más conservador de Matías Sanguinetti,
gerente Comercial de Stopcar, o el pesimista de
Nicolás Ranieri, gerente de Legales y Siniestros de
Megatrans, quien situó la cobertura entre 30 y 40%.
Porto explicó su cálculo en la larga distancia, gran
parte del mercado «cuenta con algún sistema de
control satelital en la unidad que transporta la
mercadería, no así en los contenedores de carga.
Es importante tener en cuenta que el control de la
unidad de transporte no garantiza el seguimiento
de la carga en caso que ésta no posea un dispositivo
independiente».
«Respecto del transporte de corta distancia el panorama
es radicalmente distinto, los porcentajes de
mercadería bajo control son muy inferiores, ya que
al transportar menores cantidades de carga las pólizas de seguros no obligan la instalación de servicios
de localización», reconoció.
Para Ranieri «se controla entre 30% y 40% de la
mercadería en tránsito del país; siendo las empresas
radicadas en las grandes ciudades las que se dedican
más a contratar servicios tendientes al control
de la mercadería, ya sea mediante servicios de logística
o de seguridad y logística».
Al terciar en su promedio, Sanguinetti aclaró que
«muchos servicios son tomados solo para cumplir
con algún requisito mínimo de seguridad, pero sin
darlle la relevancia necesaria a un nivel de arquitectura
de seguridad lógica que permita reducir los
riesgos» y lamentó «hoy no contamos con datos reales
y estadísticas sobre estos temas, no tenemos un
organismo que realice relevamientos de empresas
de nuestro rubro».
Zonas grises
En lo referido a la seguridad, los directivos cuestionaron
«la falta de legislación en la venta y uso de
inhibidores de señal» de los equipos de monitoreo,
según sintetizó el titular de American Tracer. El gerente
general de Pointer se refirió a la posibilidad
de que «en mercancías peligrosas, con la tecnología
disponible, se puede dar un paso más en el control
de manejo de los choferes, por sobre las reglamentaciones
vigentes, como la velocidad máxima o la
cantidad límite de horas continuas de manejo y se
pueden controlar y corregir en tiempo real aceleraciones,
frenadas y giros bruscos».
El gerente de Megatrans aceptó que «si bien se podría
hablar de zonas grises, se ha avanzado bastante
en medidas que permiten un mayor y mejor control
de la mercadería en tránsito y de las unidades con o
sin carga. Se está comenzando a trabajar más fuerte
en revertir estos grises, en dar más herramientas a
las fuerzas de seguridad para que puedan aplicar
estas normas. Esto se puede apreciar por ejemplo
en la creación de las fiscalías descentralizadas para
combatir la piratería del asfalto».
Por su parte, el gerente de Stopcar lamentó: «No
hay una legislación que condicione la contratación
de la seguridad de las cargas, solo existe un acuerdo
entre partes a través de la póliza de seguros. En
Brasil la ley exige la contratación de herramientas de
control y seguridad. Lograr una legislación acorde
con la problemática del sector serviría para que se
profesionalice y se pueda trabajar mucho más sobre
estos servicios».
La demanda del cliente
En cuanto a la demanda de los clientes, de Palma
la ubicó en la trazabilidad de mercaderías en tránsito;
mientras que Porto pecisó que «eso depende
del área de desempeño de cada cliente: las de transporte
tienen su foco en la seguridad, por iniciativa
propia como por requerimientos externos; las cargas
refrigeradas priorizan el control de temperatura,
mientras que para las de logística es importante
controlar el tiempo de distribución y entrega, las
unidades en movimiento y la gestión de carga y servicios.
Mientras que las de oil & gas demanda fundamentalmente
el control de las conductas de manejo
para evitar siniestros de alto impacto».
Para Ranieri «la demanda varía. Pero, los clientes
contratan nuestros servicios porque necesitan asegurar
con tecnología tanto su flota como la carga
que transportan. El flagelo de la piratería del asfalto
cada día crece más y las mismas bandas de delincuentes
también van perfeccionando sus estrategias
para delinquir».
«En relación con la gestión de toda la operatoria logística
y de tráfico, es muy importante poder gestionar
en tiempo real la ubicación de sus unidades, generar
áreas de seguridad o contar con herramientas
de medición y optimización, que permiten mejorar
los costos de toda la operatoria y llevar un control
de desgaste, consumo de combustible, scoring de
choferes», agregó.
El presidente de American Tracer observó una mayor solicitud de seguimiento y monitoreo de cargas en
distribución que atribuyó a «los eventos de robo registrados»;
mientras que el gerente de Pointer sostuvo
que «las empresas están empezando a notar
que no sólo la localización de vehículo o carga es
esencial, sino que además pueden contar con una
plataforma tecnológica que les permite administrar
su flota en forma eficiente, bajar costos de combustible,
reducir la contaminación y hacer hincapié en
el manejo seguro y la seguridad vial».
El directivo de Megatrans observó un incremento en
«la contratación de este servicio en estos últimos
10 años porque las empresas prestadoras no se han
quedado quietas y han ido evolucionando e investigando
cuales eran las necesidades de los clientes,
que ha entendido la finalidad del servicio y el valor
de las herramientas para su gestión diaria», mientras
que el gerente de Stopcar atribuyó ese aumento
a «lograr una reducción importante de los costos,
hacer más efectivas las logísticas y reducir el riesgo
de robo».
La tecnología
Los directivos coincidieron en destacar el buen nivel
tecnológico del sector en la Argentina al comprarlo
con los otros países de la región, pero aceptaron
algún tipo de ventaja en ese sentido en el ámbito
europeo.
Hacia el futuro, de Palma observó que «la cantidad
de «cosas» conectadas está creciendo exponencialmente.
La gestión de recursos móviles es la puerta
de entrada de los vehículos al mundo de Internet
de las Cosas. En los próximos cinco años se espera
que esta industria crezca a una tasa anual de 23 por
ciento» y Porto previó la aparición de servicios para
la logística, «que no solo va a monitorear movimiento,
sino también capaz de sensorizar temperatura,
presión, humedad, caídas, entre otros parámetros».
Sanguinetti dijo que seguían «trabajando sobre la
mejora e innovación en información logística, ya
que estamos convencidos que todo lo que se pueda
hacer en este aspecto tiene relación directa con la
disminución en los problemas de seguridad» y apuntó
«en nuestro país no tenemos que en cuenta que
con la tecnología existente y la información que nos
proporcionan los equipos de rastreo satelital, podemos
hacer que la logística sea mucho más eficiente
y en consecuencia tengamos menor riesgo a sufrir
robos de mercadería».
Fuente: Transporte & Logística La Nación
controles oficiales sobre el sector. El monitoreo y control de unidades en tránsito y
mercaderías se ha ido convirtiendo en un aliado del
transporte y la logística, debido a la posibilidad de
gestionar con mayor seguridad, prever situaciones
dolosas sobre productos, vehículos y recursos humanos
y optimizar el mantenimiento de la flota, con
la consiguiente reducción de costos.
Estos sistemas se han ido perfeccionando con lo que
se amplió la oferta y demanda de servicios vinculados
con ellos, debido a las innovaciones tecnológicas
y a las ventajas en los contratos de seguros.
Además, las empresas prestatarias del servicio se
han posicionado como referencia permanente para
las autoridades judiciales en el combate contra la
piratería del asfalto.
Sin embargo, a diferencia de otros países de la región,
en la Argentina no existe legislación que norme
esta actividad y, a ese vacío legal, se ha sumado
la falta de estadísticas oficiales respecto de la proporción
de mercadería y vehículos controlados, tanto
que ni los propios responsables de las empresas
no podrían ponerse de acuerdo al respecto, más allá
de las cifras que maneja cada una de ellas.
Los protagonistas
Así, el optimismo de Pablo Porto, gerente general
de Pointer Argentina, o Jorge Palma, presidente de
American Tracer, quienes calcularon esa proporción
en 80 y 70 por ciento respectivamente, dió contra
el 50% más conservador de Matías Sanguinetti,
gerente Comercial de Stopcar, o el pesimista de
Nicolás Ranieri, gerente de Legales y Siniestros de
Megatrans, quien situó la cobertura entre 30 y 40%.
Porto explicó su cálculo en la larga distancia, gran
parte del mercado «cuenta con algún sistema de
control satelital en la unidad que transporta la
mercadería, no así en los contenedores de carga.
Es importante tener en cuenta que el control de la
unidad de transporte no garantiza el seguimiento
de la carga en caso que ésta no posea un dispositivo
independiente».
«Respecto del transporte de corta distancia el panorama
es radicalmente distinto, los porcentajes de
mercadería bajo control son muy inferiores, ya que
al transportar menores cantidades de carga las pólizas de seguros no obligan la instalación de servicios
de localización», reconoció.
Para Ranieri «se controla entre 30% y 40% de la
mercadería en tránsito del país; siendo las empresas
radicadas en las grandes ciudades las que se dedican
más a contratar servicios tendientes al control
de la mercadería, ya sea mediante servicios de logística
o de seguridad y logística».
Al terciar en su promedio, Sanguinetti aclaró que
«muchos servicios son tomados solo para cumplir
con algún requisito mínimo de seguridad, pero sin
darlle la relevancia necesaria a un nivel de arquitectura
de seguridad lógica que permita reducir los
riesgos» y lamentó «hoy no contamos con datos reales
y estadísticas sobre estos temas, no tenemos un
organismo que realice relevamientos de empresas
de nuestro rubro».
Zonas grises
En lo referido a la seguridad, los directivos cuestionaron
«la falta de legislación en la venta y uso de
inhibidores de señal» de los equipos de monitoreo,
según sintetizó el titular de American Tracer. El gerente
general de Pointer se refirió a la posibilidad
de que «en mercancías peligrosas, con la tecnología
disponible, se puede dar un paso más en el control
de manejo de los choferes, por sobre las reglamentaciones
vigentes, como la velocidad máxima o la
cantidad límite de horas continuas de manejo y se
pueden controlar y corregir en tiempo real aceleraciones,
frenadas y giros bruscos».
El gerente de Megatrans aceptó que «si bien se podría
hablar de zonas grises, se ha avanzado bastante
en medidas que permiten un mayor y mejor control
de la mercadería en tránsito y de las unidades con o
sin carga. Se está comenzando a trabajar más fuerte
en revertir estos grises, en dar más herramientas a
las fuerzas de seguridad para que puedan aplicar
estas normas. Esto se puede apreciar por ejemplo
en la creación de las fiscalías descentralizadas para
combatir la piratería del asfalto».
Por su parte, el gerente de Stopcar lamentó: «No
hay una legislación que condicione la contratación
de la seguridad de las cargas, solo existe un acuerdo
entre partes a través de la póliza de seguros. En
Brasil la ley exige la contratación de herramientas de
control y seguridad. Lograr una legislación acorde
con la problemática del sector serviría para que se
profesionalice y se pueda trabajar mucho más sobre
estos servicios».
La demanda del cliente
En cuanto a la demanda de los clientes, de Palma
la ubicó en la trazabilidad de mercaderías en tránsito;
mientras que Porto pecisó que «eso depende
del área de desempeño de cada cliente: las de transporte
tienen su foco en la seguridad, por iniciativa
propia como por requerimientos externos; las cargas
refrigeradas priorizan el control de temperatura,
mientras que para las de logística es importante
controlar el tiempo de distribución y entrega, las
unidades en movimiento y la gestión de carga y servicios.
Mientras que las de oil & gas demanda fundamentalmente
el control de las conductas de manejo
para evitar siniestros de alto impacto».
Para Ranieri «la demanda varía. Pero, los clientes
contratan nuestros servicios porque necesitan asegurar
con tecnología tanto su flota como la carga
que transportan. El flagelo de la piratería del asfalto
cada día crece más y las mismas bandas de delincuentes
también van perfeccionando sus estrategias
para delinquir».
«En relación con la gestión de toda la operatoria logística
y de tráfico, es muy importante poder gestionar
en tiempo real la ubicación de sus unidades, generar
áreas de seguridad o contar con herramientas
de medición y optimización, que permiten mejorar
los costos de toda la operatoria y llevar un control
de desgaste, consumo de combustible, scoring de
choferes», agregó.
El presidente de American Tracer observó una mayor solicitud de seguimiento y monitoreo de cargas en
distribución que atribuyó a «los eventos de robo registrados»;
mientras que el gerente de Pointer sostuvo
que «las empresas están empezando a notar
que no sólo la localización de vehículo o carga es
esencial, sino que además pueden contar con una
plataforma tecnológica que les permite administrar
su flota en forma eficiente, bajar costos de combustible,
reducir la contaminación y hacer hincapié en
el manejo seguro y la seguridad vial».
El directivo de Megatrans observó un incremento en
«la contratación de este servicio en estos últimos
10 años porque las empresas prestadoras no se han
quedado quietas y han ido evolucionando e investigando
cuales eran las necesidades de los clientes,
que ha entendido la finalidad del servicio y el valor
de las herramientas para su gestión diaria», mientras
que el gerente de Stopcar atribuyó ese aumento
a «lograr una reducción importante de los costos,
hacer más efectivas las logísticas y reducir el riesgo
de robo».
La tecnología
Los directivos coincidieron en destacar el buen nivel
tecnológico del sector en la Argentina al comprarlo
con los otros países de la región, pero aceptaron
algún tipo de ventaja en ese sentido en el ámbito
europeo.
Hacia el futuro, de Palma observó que «la cantidad
de «cosas» conectadas está creciendo exponencialmente.
La gestión de recursos móviles es la puerta
de entrada de los vehículos al mundo de Internet
de las Cosas. En los próximos cinco años se espera
que esta industria crezca a una tasa anual de 23 por
ciento» y Porto previó la aparición de servicios para
la logística, «que no solo va a monitorear movimiento,
sino también capaz de sensorizar temperatura,
presión, humedad, caídas, entre otros parámetros».
Sanguinetti dijo que seguían «trabajando sobre la
mejora e innovación en información logística, ya
que estamos convencidos que todo lo que se pueda
hacer en este aspecto tiene relación directa con la
disminución en los problemas de seguridad» y apuntó
«en nuestro país no tenemos que en cuenta que
con la tecnología existente y la información que nos
proporcionan los equipos de rastreo satelital, podemos
hacer que la logística sea mucho más eficiente
y en consecuencia tengamos menor riesgo a sufrir
robos de mercadería».
Fuente: Transporte & Logística La Nación


