La tercera jornada sobre piratería del asfalto trajo experiencias y novedades sobre la modalidad que
involucra al transporte de cargas. Empresarios del autotransporte de cargas, miembros
de las fuerzas de seguridad, directivos de empresas de
monitoreo y funcionarios de la justicia participaron del
Seminario «Análisis Profesional del Robo Automotor y
Piratería del Asfalto», que se realizó el jueves 23 de abril,
en el auditorio de FADEEAC.
El encuentro fue el tercero de los organizados por el
Departamento Sefilo de FADEEAC junto con la Iaati
(Asociación de Investigadores Internacionales del Robo
Automotor), con el objetivo de revisar la situación de la
piratería del asfalto; los resultados alcanzados con la tarea
preventiva e investigativa, y los proyectos de trabajo y
neutralización de nuevas modalidades.
La jornada fue inaugurada por el presidente de la
Federación, Daniel Indart, el titular de Iaati, Daniel Beck,
y el encargado del Departamento Sefilo, Oscar Farinelli;
mientras que Juan José Mininni, del Departamento de
Relaciones Internacionales de FADEEAC, fue el moderador
del seminario.
La apertura
Indart dio la bienvenida a los asistentes que llegaron
«para hablar de este flagelo tan terrible que la actividad
sufre y que es la piratería del asfalto. Alienta la presencia
de ustedes en estas jornadas como en las anteriores.
A través de este acuerdo que hemos hecho con Iatti, se
ha avanzado muchísimo». El presidente de FADEEAC destacó que «es muy difícil que
podamos solucionarlo totalmente, pero se ha mejorado porque
hay una preocupación constante, hay una ocupación de
parte de ustedes y las fuerzas de seguridad que integran y
los fiscales que trabajan sobre este tema y todo lo que esté a
nuestro alcance lo vamos acumplir. Sabemos que es un tema
difícil y complejo, pero en estos foros se da la importancia
que requiere el combate a esta situación».
Por su parte, Beck aseguró: «Todos tenemos muy presente
hacia donde apuntamos. Estamos apuntando a mejorar la seguridad, a compartir las experiencias y fundamentalmente
la información que es muy importante tenerla, pero si no
se comparte no sirve para nada. La idea es crear espacios
donde podamos debatir».
«Estamos en tiempos difíciles, en un año electoral con un
montón de intereses que pueden estar enfrentados», señaló
y enfatizó que «el acuerdo entre Iaati y FADEEAC es
una forma de poder acercarnos más a las inquitudes que
tienen los transportistas y ver cómo colaborar», tras lo
que anunció que estaba «a la firma un convenio con el
Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires,
para un alerta temprana».
Ir por más
Farinelli aseguró que «la tarea que se está desarrollando es
muy buena, Estamos muy satisfechos con la tarea que se ha
realizado contra la piratería; estamos en un nivel aceptable,
pero queremos ir por más. Hay una conformidad en el transporte
de cómo se viene trabajando contra la piratería del
asfalto. Agradecemos a las policías empeñadas en esto
y a las fuerzas nacionales de seguridad, Gendarmería
y Prefectura, Policía Federal, Metropolitana y de la
Provincia de Buenos Aires».
«Tenemos una preocupación y una necesidad de seguir
avanzando, y no porque estamos dentro un nivel aceptable
nos vamos a quedar quietos, queremos ir por más
porque tenemos muchos problemas por resolver», manifestó
el especialista.
Agregó el responsable de Sefilo que «en esto ha tenido un
desempeño brillante los fiscales especializados que trabajan
con seriedad e idoneidad contra estas organizaciones
delictivas. Tenemos que agradecer a la procuradora general
de la Provincia de Buenos Aires, María del Cármen
Falbo, que siempre ha prestado su oído a las necesidades
del transporte, creando las fiscalías. Eso nos da un panorama
muy alentador, por la idoneidad y capacidad que
muestran los funcionarios».
Farinelli explicó: «Desde nuestro lugar, tratamos de centralizar
la información que está dispersa, para que se inicien
las investigaciones, y tener un panorama hacia el futuro.
Es bueno centralizar la información, porque si cada
uno tiene una cuota y no la centralizamos es muy difícil
combatir este flagelo, porque la información dispersa al
único que beneficia es al delincuente».
En otro sentido apeló a los presentes «para resolver estos
casos que, por su características de interjurisdiccionalidad, es
muy difícil encontrar el lugar de origen de la investigación
judicial, pero cuando centralizamos la información podemos
encontrar la línea necesaria para que esto culmine con éxito».
Reconoció que «todavía queda pendiente de resolver la recepción
de las denuncias por hechos de piratería, porque la
interjurisdiccionalidad hace que las fuerzas haya un tironeo
para ver quien acepta las denuncias; es tiempo de resolver
estas pequeñas cosas para no perder el tiempo que, en estos
delitos, cuánto antes nos enteramos de su ocurrencia antes
podremos esclarecerlos. Es una cuestión menor que tiene
solución, poniéndose de acuerdo».
El titular de Sefilo aseguró que «el panorama es muy alentador,
porque se han desarticulado bandas muy importantes,
lo que va redundando en que los niveles estadísticos de hechos
vaya decreciendo. Nos queda por resolver una modalidad
de una organización delictiva que se está dedicando al corte de cajas de seguridad de transporte de bebidas y
productos alimenticios, que transportan dinero». Una mirada policial
En el comienzo de las exposiciones, Jorge Vidal presentó la
empresa Security & Risk, y su trabajo de seguridad sobre la
cadena logística, lo que sirvió de presentación al primer expositor,
que fue el ex policía y experto colombiano Didier
Fabian Urquijo Sandoval.
Luego se presentó un panel policial compuesto por
el comisario inspector de la Policía de la Provincia de
Buenos Aires Héctor Ribau, a cargo del Área Piratería
del Asfalto; el comisionado Daniel Galdame y el oficial
mayor Jorge Comes, de la Policía Metropolitana, y el
comisario Alejandro Rogé, jefe de la División Robos y
Hurtos de la Policía Federal.
Al hacer una reseña de sus ocho años en el sector, Ribau
dijo: «Hemos visto la evolución de las bandas, pero también
la de las fuerzas de seguridad: aprendimos sobre tecnología,
sobre las estructuras de seguridad de las empresas y a
comunicarnos con las fiscalías, y estas aprendieron sobre la
forma de trabajo y las empresas también. Aprendimos a ser
un engranaje más de la maquinaria para trabajar en contra
de la piratería del asfalto».
Por su parte, Galdames y Comez, del área cibercrimen de
esa fuerza, explicaron las tareas realizadas a partir de las
ofertas de mercaderías malhabidas en páginas de internet,
siguiendo los rastros de navegación que quedan en
computadoras y servidores.
Rogé aseguró que los policías han «aprendido muchísimo de
la piratería del asfalto, en el intercambio» y agregó que «eso
nos ayudó a tener lo necesario para combatir este flagelo.
Desde la creación de la División de Piratería del Asfalto por
parte del Gobierno Nacional en la Policía Federal, hace un
año, hemos tenido unos 25 casos esclarecidos de este tipo
de delito, gracias al trabajo de prevención».
La palabra de la justicia
El panel judicial estuvo integrado por Fabián Cardoso,
del Departamento Judicial de Morón, y los fiscales
especializados Diego Benedetto, de la UFI Lomas de
Zamora; Juan Bidone de la de Mercedes, y Facundo
Flores de la de Zárate Campana.
Según Cardoso, «la piratería del asfalto no se trata de una
cuestión menor que se pueda resolver atacando la problemática
momentánea, es un delito organizado y, como tal,
la respuesta sirve cuando se toma como una cuestión de
estado y eso se mantiene en el tiempo», tras lo que evaluó
como positivo que se involucre en la investigación a todas las
instancias vinculadas con este delito.
Benedeto, por su parte, hizo una reseña de las últimas causas
encaradas por la UFI de Lomas de Zamora y recomendó a los
transportistas «realizar las denuncias en las brigadas, donde
tienen protocolos que facilitan la recepción de los dichos de
las víctimas, para evitar dilaciones en el inicio de la causa,
porque los primeros momentos son los más importantes
para esclarecer el hecho».
«Es importante la coordinación en la tarea de la justicia, las
fuerzas de seguridad y el sector privado», aseguró Bidone,
quien alertó sobre el uso de camiones en el traslado de las
mercaderías robadas, por lo que destacó que «con el cruce
de datos del RUTA y con la evaluación psicofísica de los camioneros
se pueden lograr resultados esclarecedores».
Recordó que con la investigación de llamadas realizadas por
los delincuentes desde teléfonos celulares se habían logrado
buenos resultados en esta tarea, pero lamentó que «la
mayor venta de este tipo de aparatos sin mayores controles
dificultó el trabajo, por la imposibilidad de dar con un titular
responsable sobre la línea».
Finalmente, Flores llamó la atención sobre «la importante
participación de empleados infieles en este tipo de delitos».
Además, dijo que «los problemas de jurisdicción nos afectan
a nosotros y no a estas organizaciones delictivas que no reparan
en ese tipo de límites y los utilizan a su favor».
A la hora de apuntar problemas, el fiscal de Zárate Campana
se refirió a la «falta de medios en fiscalías del interior» y «la
ausencia de trazabilidad en mucha mercadería, lo que favorece
su recolocación en el mercado». «¿Qué pueden robar este año?» «Los números dicen que el delito disminuyó, más que las
expectativas que teníamos hace dos años», celebró el comisario
inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Héctor Ribau.
El jefe policial justificó esa baja en que «con la tarea llegamos a
producir un perjuicio económico en estas empresas de piratería
que tendrían que invertir más dinero en concretar su negocio».
Además, «en el último año apareció el control del Estado
sobre los puntos de venta que hace muy engorroso mezclar
mercadería legal con la robada» y consideró que «hay además
elementos que ya no son tan convenientes robar, como los
electrodomésticos de alta gama, por las facilidades de pago».
«¿Qué pueden robar este año? se preguntó Ribau, y se
contestó Si quitamos del medio mercaderías de alta
trazabilidad, los elementos que necesiten registro oficial, nos
queda la mercadería no trazable, como cigarrillos, gaseosas,
electrodomésticos de bajo costo, telas y la materia prima para
las pequeñas y medianas empresas, que es incontrolable».
Además, mencionó «elementos con pocos intermediarios y
puede aparecer un elemento más, como los combustibles,
que hacía varios años que no se daban, por la aparición de
estaciones de servicios sin los suficientes controles y eso da la
posibilidad de que se vendan combustibles robados». Colombia: otra realidad para un mismo delito El ex policía y experto colombiano Didier Fabian Urquijo
Sandoval, explicó la situación de este tipo de delitos
en su país. Al respecto, aclaró que «la piratería no está
tipificada en Colombia, a diferencia de la Argentina y se
utiliza mucho la violencia».
Reseñó que en muchos casos se recurre al secuestro del
chofer y especificó que «en el 8% de los casos se emplea
escopolamina, para dominar a los choferes, que es una
droga de uso veterinario que en altas dosis puede poner
en peligro la vida del hombre». Tras lo que consignó que
«los más afectados son los transportes de productos de
consumo masivo y de difícil rastreo».
Consideró el disertante que «debe haber corresponsabilidad
del sector público con el privado, para resolver estos
hechos» y recomendó «la formación de un frente de
seguridad empresarial, para tener un diagnóstico y bases
estadísticas», tras lo que explicó que en Colombia «incluso
se dispuso una red de informantes que trabaja sobre las
zonas, días y horarios, en las que se produce el delito».
Además, propuso controlar la actividad desde los valores
de los seguros y los fletes, para evitar un servicio deficiente
fundado en menores precios. Sostuvo Urquijo Sandoval
que en su país había vínculos entre este tipo de delitos y
los grupos guerrilleros y las bandas de narcotráfico».
involucra al transporte de cargas. Empresarios del autotransporte de cargas, miembros
de las fuerzas de seguridad, directivos de empresas de
monitoreo y funcionarios de la justicia participaron del
Seminario «Análisis Profesional del Robo Automotor y
Piratería del Asfalto», que se realizó el jueves 23 de abril,
en el auditorio de FADEEAC.
El encuentro fue el tercero de los organizados por el
Departamento Sefilo de FADEEAC junto con la Iaati
(Asociación de Investigadores Internacionales del Robo
Automotor), con el objetivo de revisar la situación de la
piratería del asfalto; los resultados alcanzados con la tarea
preventiva e investigativa, y los proyectos de trabajo y
neutralización de nuevas modalidades.
La jornada fue inaugurada por el presidente de la
Federación, Daniel Indart, el titular de Iaati, Daniel Beck,
y el encargado del Departamento Sefilo, Oscar Farinelli;
mientras que Juan José Mininni, del Departamento de
Relaciones Internacionales de FADEEAC, fue el moderador
del seminario.
La apertura
Indart dio la bienvenida a los asistentes que llegaron
«para hablar de este flagelo tan terrible que la actividad
sufre y que es la piratería del asfalto. Alienta la presencia
de ustedes en estas jornadas como en las anteriores.
A través de este acuerdo que hemos hecho con Iatti, se
ha avanzado muchísimo». El presidente de FADEEAC destacó que «es muy difícil que
podamos solucionarlo totalmente, pero se ha mejorado porque
hay una preocupación constante, hay una ocupación de
parte de ustedes y las fuerzas de seguridad que integran y
los fiscales que trabajan sobre este tema y todo lo que esté a
nuestro alcance lo vamos acumplir. Sabemos que es un tema
difícil y complejo, pero en estos foros se da la importancia
que requiere el combate a esta situación».
Por su parte, Beck aseguró: «Todos tenemos muy presente
hacia donde apuntamos. Estamos apuntando a mejorar la seguridad, a compartir las experiencias y fundamentalmente
la información que es muy importante tenerla, pero si no
se comparte no sirve para nada. La idea es crear espacios
donde podamos debatir».
«Estamos en tiempos difíciles, en un año electoral con un
montón de intereses que pueden estar enfrentados», señaló
y enfatizó que «el acuerdo entre Iaati y FADEEAC es
una forma de poder acercarnos más a las inquitudes que
tienen los transportistas y ver cómo colaborar», tras lo
que anunció que estaba «a la firma un convenio con el
Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires,
para un alerta temprana».
Ir por más
Farinelli aseguró que «la tarea que se está desarrollando es
muy buena, Estamos muy satisfechos con la tarea que se ha
realizado contra la piratería; estamos en un nivel aceptable,
pero queremos ir por más. Hay una conformidad en el transporte
de cómo se viene trabajando contra la piratería del
asfalto. Agradecemos a las policías empeñadas en esto
y a las fuerzas nacionales de seguridad, Gendarmería
y Prefectura, Policía Federal, Metropolitana y de la
Provincia de Buenos Aires».
«Tenemos una preocupación y una necesidad de seguir
avanzando, y no porque estamos dentro un nivel aceptable
nos vamos a quedar quietos, queremos ir por más
porque tenemos muchos problemas por resolver», manifestó
el especialista.
Agregó el responsable de Sefilo que «en esto ha tenido un
desempeño brillante los fiscales especializados que trabajan
con seriedad e idoneidad contra estas organizaciones
delictivas. Tenemos que agradecer a la procuradora general
de la Provincia de Buenos Aires, María del Cármen
Falbo, que siempre ha prestado su oído a las necesidades
del transporte, creando las fiscalías. Eso nos da un panorama
muy alentador, por la idoneidad y capacidad que
muestran los funcionarios».
Farinelli explicó: «Desde nuestro lugar, tratamos de centralizar
la información que está dispersa, para que se inicien
las investigaciones, y tener un panorama hacia el futuro.
Es bueno centralizar la información, porque si cada
uno tiene una cuota y no la centralizamos es muy difícil
combatir este flagelo, porque la información dispersa al
único que beneficia es al delincuente».
En otro sentido apeló a los presentes «para resolver estos
casos que, por su características de interjurisdiccionalidad, es
muy difícil encontrar el lugar de origen de la investigación
judicial, pero cuando centralizamos la información podemos
encontrar la línea necesaria para que esto culmine con éxito».
Reconoció que «todavía queda pendiente de resolver la recepción
de las denuncias por hechos de piratería, porque la
interjurisdiccionalidad hace que las fuerzas haya un tironeo
para ver quien acepta las denuncias; es tiempo de resolver
estas pequeñas cosas para no perder el tiempo que, en estos
delitos, cuánto antes nos enteramos de su ocurrencia antes
podremos esclarecerlos. Es una cuestión menor que tiene
solución, poniéndose de acuerdo».
El titular de Sefilo aseguró que «el panorama es muy alentador,
porque se han desarticulado bandas muy importantes,
lo que va redundando en que los niveles estadísticos de hechos
vaya decreciendo. Nos queda por resolver una modalidad
de una organización delictiva que se está dedicando al corte de cajas de seguridad de transporte de bebidas y
productos alimenticios, que transportan dinero». Una mirada policial
En el comienzo de las exposiciones, Jorge Vidal presentó la
empresa Security & Risk, y su trabajo de seguridad sobre la
cadena logística, lo que sirvió de presentación al primer expositor,
que fue el ex policía y experto colombiano Didier
Fabian Urquijo Sandoval.
Luego se presentó un panel policial compuesto por
el comisario inspector de la Policía de la Provincia de
Buenos Aires Héctor Ribau, a cargo del Área Piratería
del Asfalto; el comisionado Daniel Galdame y el oficial
mayor Jorge Comes, de la Policía Metropolitana, y el
comisario Alejandro Rogé, jefe de la División Robos y
Hurtos de la Policía Federal.
Al hacer una reseña de sus ocho años en el sector, Ribau
dijo: «Hemos visto la evolución de las bandas, pero también
la de las fuerzas de seguridad: aprendimos sobre tecnología,
sobre las estructuras de seguridad de las empresas y a
comunicarnos con las fiscalías, y estas aprendieron sobre la
forma de trabajo y las empresas también. Aprendimos a ser
un engranaje más de la maquinaria para trabajar en contra
de la piratería del asfalto».
Por su parte, Galdames y Comez, del área cibercrimen de
esa fuerza, explicaron las tareas realizadas a partir de las
ofertas de mercaderías malhabidas en páginas de internet,
siguiendo los rastros de navegación que quedan en
computadoras y servidores.
Rogé aseguró que los policías han «aprendido muchísimo de
la piratería del asfalto, en el intercambio» y agregó que «eso
nos ayudó a tener lo necesario para combatir este flagelo.
Desde la creación de la División de Piratería del Asfalto por
parte del Gobierno Nacional en la Policía Federal, hace un
año, hemos tenido unos 25 casos esclarecidos de este tipo
de delito, gracias al trabajo de prevención».
La palabra de la justicia
El panel judicial estuvo integrado por Fabián Cardoso,
del Departamento Judicial de Morón, y los fiscales
especializados Diego Benedetto, de la UFI Lomas de
Zamora; Juan Bidone de la de Mercedes, y Facundo
Flores de la de Zárate Campana.
Según Cardoso, «la piratería del asfalto no se trata de una
cuestión menor que se pueda resolver atacando la problemática
momentánea, es un delito organizado y, como tal,
la respuesta sirve cuando se toma como una cuestión de
estado y eso se mantiene en el tiempo», tras lo que evaluó
como positivo que se involucre en la investigación a todas las
instancias vinculadas con este delito.
Benedeto, por su parte, hizo una reseña de las últimas causas
encaradas por la UFI de Lomas de Zamora y recomendó a los
transportistas «realizar las denuncias en las brigadas, donde
tienen protocolos que facilitan la recepción de los dichos de
las víctimas, para evitar dilaciones en el inicio de la causa,
porque los primeros momentos son los más importantes
para esclarecer el hecho».
«Es importante la coordinación en la tarea de la justicia, las
fuerzas de seguridad y el sector privado», aseguró Bidone,
quien alertó sobre el uso de camiones en el traslado de las
mercaderías robadas, por lo que destacó que «con el cruce
de datos del RUTA y con la evaluación psicofísica de los camioneros
se pueden lograr resultados esclarecedores».
Recordó que con la investigación de llamadas realizadas por
los delincuentes desde teléfonos celulares se habían logrado
buenos resultados en esta tarea, pero lamentó que «la
mayor venta de este tipo de aparatos sin mayores controles
dificultó el trabajo, por la imposibilidad de dar con un titular
responsable sobre la línea».
Finalmente, Flores llamó la atención sobre «la importante
participación de empleados infieles en este tipo de delitos».
Además, dijo que «los problemas de jurisdicción nos afectan
a nosotros y no a estas organizaciones delictivas que no reparan
en ese tipo de límites y los utilizan a su favor».
A la hora de apuntar problemas, el fiscal de Zárate Campana
se refirió a la «falta de medios en fiscalías del interior» y «la
ausencia de trazabilidad en mucha mercadería, lo que favorece
su recolocación en el mercado». «¿Qué pueden robar este año?» «Los números dicen que el delito disminuyó, más que las
expectativas que teníamos hace dos años», celebró el comisario
inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Héctor Ribau.
El jefe policial justificó esa baja en que «con la tarea llegamos a
producir un perjuicio económico en estas empresas de piratería
que tendrían que invertir más dinero en concretar su negocio».
Además, «en el último año apareció el control del Estado
sobre los puntos de venta que hace muy engorroso mezclar
mercadería legal con la robada» y consideró que «hay además
elementos que ya no son tan convenientes robar, como los
electrodomésticos de alta gama, por las facilidades de pago».
«¿Qué pueden robar este año? se preguntó Ribau, y se
contestó Si quitamos del medio mercaderías de alta
trazabilidad, los elementos que necesiten registro oficial, nos
queda la mercadería no trazable, como cigarrillos, gaseosas,
electrodomésticos de bajo costo, telas y la materia prima para
las pequeñas y medianas empresas, que es incontrolable».
Además, mencionó «elementos con pocos intermediarios y
puede aparecer un elemento más, como los combustibles,
que hacía varios años que no se daban, por la aparición de
estaciones de servicios sin los suficientes controles y eso da la
posibilidad de que se vendan combustibles robados». Colombia: otra realidad para un mismo delito El ex policía y experto colombiano Didier Fabian Urquijo
Sandoval, explicó la situación de este tipo de delitos
en su país. Al respecto, aclaró que «la piratería no está
tipificada en Colombia, a diferencia de la Argentina y se
utiliza mucho la violencia».
Reseñó que en muchos casos se recurre al secuestro del
chofer y especificó que «en el 8% de los casos se emplea
escopolamina, para dominar a los choferes, que es una
droga de uso veterinario que en altas dosis puede poner
en peligro la vida del hombre». Tras lo que consignó que
«los más afectados son los transportes de productos de
consumo masivo y de difícil rastreo».
Consideró el disertante que «debe haber corresponsabilidad
del sector público con el privado, para resolver estos
hechos» y recomendó «la formación de un frente de
seguridad empresarial, para tener un diagnóstico y bases
estadísticas», tras lo que explicó que en Colombia «incluso
se dispuso una red de informantes que trabaja sobre las
zonas, días y horarios, en las que se produce el delito».
Además, propuso controlar la actividad desde los valores
de los seguros y los fletes, para evitar un servicio deficiente
fundado en menores precios. Sostuvo Urquijo Sandoval
que en su país había vínculos entre este tipo de delitos y
los grupos guerrilleros y las bandas de narcotráfico».


