Hernán Heinzmann, flamante titular de la Cámara
Empresaria del Transporte Automotor de Rafaela (Cetar),
elegido durante la última asamblea tiene en su agenda,
como prioridad fundamental, la de «tratar de destrabar
conflictos» con los representantes municipales, para resolver
acuciantes problemas que padecen los transportistas
desde épocas inmemoriales.
El directivo aseguró que «no hay diálogo con el municipio»
local que realmente sea efectivo, ya que solamente «nos
consultan cuando reclamamos por algún medio, pero no
nos dan soluciones ni presentar proyectos», sostuvo.
«Intentamos llegar a un diálogo, porque no tenemos
buenas condiciones para el tránsito pesado en la ciudad,
que está muy rota, tanto en la entrada como en
la salida; tenemos caminos con un tipo de ripio que
no es apto, y que se va con la lluvia cuando hay mal
tiempo», detalló Heinzmann.
Además, el directivo señaló entre los problemas que enfrentan
los transportistas que en el distrito «no hay lugar
donde pernoctar con nuestros camiones, así como tampoco
para los que vienen de afuera». De hecho, Rafaela
es una ciudad industrial, «por lo cual vienen camiones
permanentemente», advirtió.
«Se trata de camiones que llevan mercadería a las empresas
y no tienen dónde pernoctar; parar en las rutas
no se puede y no hay estaciones en el casco, por lo
cual paran en pueblos vecinos o lugares no aptos, sin
servicios ni necesidades básicas cubiertas, además de
la inseguridad», amplió.
Algunos problemas
A la lista de problemas de transitabilidad, Heinzmann
agregó cuestiones del entorno que también afectan
a los camiones, como ser las «villas de los alrededores
y el hecho de la falta de iluminación y de custodia
policial o patrullaje. Nuestros transportistas conviven
con eso», lamentó.
El estado de las rutas, como la Nacional 34, también está
entre sus preocupaciones. «Circulan camiones con todo
tipo de cargas, está sobrecargada totalmente y está dejando
víctimas con camiones involucrados. Después de
largos anuncios se está transformando una parte en autovía,
pero no completa. Es un viejo problema y recién ahora
comienza a encararse, aunque lentamente», detalló.
Por otro lado, el titular de Cetar manifestó su deseo de
«atraer una mayor cantidad de socios para que la Cámara
esté en condiciones de brindar más beneficios» a sus
miembros, que actualmente son cerca de cien, ya que
iniciativas para realizar cosas no le faltan. «Nos proponemos
también recuperar a los que se fueron y convencerlos
de los beneficios de ser socios de la Cámara de su
propio lugar», dijo.
Acerca de los beneficios, Heinzmann se refirió a la posibilidad
de «promocionar descuentos en revisaciones
técnicas, entre otros convenios que estamos buscando
para descuentos y mejor atención a los socios, teniendo
su cuota al día». «Conseguir primero un lugar, acondicionarlo, lo cual
no es fácil por los costos que los socios ahora no puede
absorber», son cuestiones que el directivo enfrenta
entre otros desafíos.
También procura un acercamiento con las autoridades
municipales, con las cuales algunas reuniones ya mantuvo,
para lograr un centro de transferencia de cargas,
«que por ahora no avanzó, pero que continuaremos
impulsado», remarcó.
La sede de Cetar se encuentra en el centro comercial de
Rafaela y cuenta con dos oficinas, en las cuales tienen salas
de reuniones. Al respecto, su presidente destacó las ventajas
de «estar cerca y en contacto con otras cámaras (de la ciudad),
como la de comercio, industrial, y de comercio exterior,
porque eso nos permite trabajar en bloque».
Consultado sobre su grado de intervención, como parte
de FADEEAC, dijo que «permanentemente, en cualquier
problemática consultamos con Fadeac; siempre hay cruce
de ideas. Somos del ala de FADEEAC y no hacemos
nada sin consultarlos».
Agregó que «el año pasado participamos de casi todos
los Consejos Federales, con el esfuerzo de los que estamos
en la comisión directiva, tratando de involucrar a todos,
más allá de los cargos. Y tenemos un gerente que,
al no poder ir un representante o socio, lo hace él».
Heinzmann se refiere a José Sánchez, acerca de quien
subraya su «excelente dedicación y su demostración de
incondicional desde hace años».
Empresaria del Transporte Automotor de Rafaela (Cetar),
elegido durante la última asamblea tiene en su agenda,
como prioridad fundamental, la de «tratar de destrabar
conflictos» con los representantes municipales, para resolver
acuciantes problemas que padecen los transportistas
desde épocas inmemoriales.
El directivo aseguró que «no hay diálogo con el municipio»
local que realmente sea efectivo, ya que solamente «nos
consultan cuando reclamamos por algún medio, pero no
nos dan soluciones ni presentar proyectos», sostuvo.
«Intentamos llegar a un diálogo, porque no tenemos
buenas condiciones para el tránsito pesado en la ciudad,
que está muy rota, tanto en la entrada como en
la salida; tenemos caminos con un tipo de ripio que
no es apto, y que se va con la lluvia cuando hay mal
tiempo», detalló Heinzmann.
Además, el directivo señaló entre los problemas que enfrentan
los transportistas que en el distrito «no hay lugar
donde pernoctar con nuestros camiones, así como tampoco
para los que vienen de afuera». De hecho, Rafaela
es una ciudad industrial, «por lo cual vienen camiones
permanentemente», advirtió.
«Se trata de camiones que llevan mercadería a las empresas
y no tienen dónde pernoctar; parar en las rutas
no se puede y no hay estaciones en el casco, por lo
cual paran en pueblos vecinos o lugares no aptos, sin
servicios ni necesidades básicas cubiertas, además de
la inseguridad», amplió.
Algunos problemas
A la lista de problemas de transitabilidad, Heinzmann
agregó cuestiones del entorno que también afectan
a los camiones, como ser las «villas de los alrededores
y el hecho de la falta de iluminación y de custodia
policial o patrullaje. Nuestros transportistas conviven
con eso», lamentó.
El estado de las rutas, como la Nacional 34, también está
entre sus preocupaciones. «Circulan camiones con todo
tipo de cargas, está sobrecargada totalmente y está dejando
víctimas con camiones involucrados. Después de
largos anuncios se está transformando una parte en autovía,
pero no completa. Es un viejo problema y recién ahora
comienza a encararse, aunque lentamente», detalló.
Por otro lado, el titular de Cetar manifestó su deseo de
«atraer una mayor cantidad de socios para que la Cámara
esté en condiciones de brindar más beneficios» a sus
miembros, que actualmente son cerca de cien, ya que
iniciativas para realizar cosas no le faltan. «Nos proponemos
también recuperar a los que se fueron y convencerlos
de los beneficios de ser socios de la Cámara de su
propio lugar», dijo.
Acerca de los beneficios, Heinzmann se refirió a la posibilidad
de «promocionar descuentos en revisaciones
técnicas, entre otros convenios que estamos buscando
para descuentos y mejor atención a los socios, teniendo
su cuota al día». «Conseguir primero un lugar, acondicionarlo, lo cual
no es fácil por los costos que los socios ahora no puede
absorber», son cuestiones que el directivo enfrenta
entre otros desafíos.
También procura un acercamiento con las autoridades
municipales, con las cuales algunas reuniones ya mantuvo,
para lograr un centro de transferencia de cargas,
«que por ahora no avanzó, pero que continuaremos
impulsado», remarcó.
La sede de Cetar se encuentra en el centro comercial de
Rafaela y cuenta con dos oficinas, en las cuales tienen salas
de reuniones. Al respecto, su presidente destacó las ventajas
de «estar cerca y en contacto con otras cámaras (de la ciudad),
como la de comercio, industrial, y de comercio exterior,
porque eso nos permite trabajar en bloque».
Consultado sobre su grado de intervención, como parte
de FADEEAC, dijo que «permanentemente, en cualquier
problemática consultamos con Fadeac; siempre hay cruce
de ideas. Somos del ala de FADEEAC y no hacemos
nada sin consultarlos».
Agregó que «el año pasado participamos de casi todos
los Consejos Federales, con el esfuerzo de los que estamos
en la comisión directiva, tratando de involucrar a todos,
más allá de los cargos. Y tenemos un gerente que,
al no poder ir un representante o socio, lo hace él».
Heinzmann se refiere a José Sánchez, acerca de quien
subraya su «excelente dedicación y su demostración de
incondicional desde hace años».


