Más allá de las innovaciones que dominan la agenda global, el mercado argentino hoy prioriza soluciones logísticas concretas y alineadas con su realidad económica.
Durante el segundo semestre de 2025, la logística —junto con la producción alimenticia, los frigoríficos y la tecnología— encabezó el crecimiento del empleo formal. De acuerdo con datos de Ceta Capital Humano, esta tendencia se mantendrá en 2026, con una demanda sostenida de perfiles técnicos y administrativos en distintas regiones del país.
Impulsada por el crecimiento del e-commerce, la expansión de la distribución y la mayor complejidad de las cadenas de suministro, la logística se consolidó como uno de los principales motores del empleo. Entre julio y diciembre de 2025, el sector de logística y correo explicó el 22% de las búsquedas laborales a nivel nacional, ubicándose entre los rubros de mayor demanda.
“Durante 2025, muchas pymes que no contaron con herramientas ni personal especializado llegaron a registrar diferencias de stock de hasta el 15%, con el consiguiente riesgo de perder ventas y dañar la imagen de marca”, dijo Tomás Palomeque, socio fundador de 3PL.
En esa línea, agregó: “De cara a 2026, las empresas que adopten modelos de logística tercerizada y digitalizada lograrán mejoras significativas en precisión, costos y velocidad. Pero para que ese salto sea posible, el sector debe contar con capital humano capacitado y soluciones realmente adaptadas a la realidad argentina”.
Hoy, las pequeñas y medianas empresas buscan principalmente eficiencia operativa, previsibilidad de costos y reducción de tiempos, tres ejes que se volvieron críticos para sostener la competitividad en un contexto volátil. En ese marco, invertir en tecnología sin retorno en el mercado local puede traducirse en pérdidas significativas.
Estrategias
Un relevamiento de Logistec entre 93 operadores logísticos refuerza esta mirada: la adaptación tecnológica y el cambio cultural concentran el 32,6% de las respuestas como principal desafío del sector.
El dato evidencia que la brecha de eficiencia no radica en la falta de tecnología, sino en su adopción cotidiana. A esto se suma la escasez de perfiles operativos y técnicos —como operarios de depósito, pickers, choferes y planificadores—, lo que obliga a las empresas a profundizar estrategias de capacitación y retención del talento.
Según el Foro Económico Mundial (WEF), la logística se encuentra entre los sectores con mayor potencial para avanzar rápidamente en la adopción de Inteligencia Artificial. Sin embargo, en la Argentina ese proceso requiere un enfoque local, donde las pymes representan una pieza central del entramado productivo.
“El desafío no pasa sólo por desarrollar soluciones tecnológicas sofisticadas. Desde 3PL nos enfocamos en impulsar soluciones integrales para las PyMEs Argentinas mediante la convergencia de sistemas de gestión y nuestro know-how operativo”, afirmó el directivo.
“Nuestro objetivo es lograr un equilibrio entre herramientas digitales de precisión y el acompañamiento a cada uno de nuestros clientes. Una sinergia que permite potenciar el criterio humano, garantizando una ejecución y la escalabilidad real que las empresas requieren en el entorno actual de alta competitividad”, sostuvo.
La logística avanza hacia un modelo basado en datos, agilidad e inteligencia operativa, pero su sostenibilidad dependerá de un factor clave: invertir en personas al mismo ritmo que en tecnología.




