“La hibridación es un camino aún no explorado”

Bernardo Brandão repasa el liderazgo regional de FPT, su apuesta por la multienergía y una estrategia que acompaña la matriz energética de cada país.


Brandão: Lo que el cliente necesita hacer va a determinar cuál es la mejor tecnología a aplicar, y ese es el fuerte de FPT.


FPT atraviesa un momento de expansión regional con foco en multienergía, open market e innovación tecnológica. Por lo pronto, la compañía anunció una inversión de 250 millones de reales en América Latina hasta 2028 y destinó 1,5 millones de euros a un proyecto de motores a gas natural en Argentina en 2025. En ese marco, la planta que la marca posee en la provincia de Córdoba ocupa un lugar central: es la más avanzada de FPT en la región y el principal nodo de producción de motores a GNC y de la familia de motores pesados. Bernardo Brandão, presidente de FPT para América Latina, analizó el presente de la compañía, el rol estratégico del país y la visión de la empresa sobre la transición energética.
“Hoy tenemos una posición de liderazgo en Argentina y en América Latina. FPT es una compañía que está al frente de una serie de innovaciones con un foco muy grande en la multienergía. Somos una empresa con capacidad de desarrollar soluciones de propulsión alternativa y de combinar muchas tecnologías que deben tener sentido para el negocio del cliente final. La innovación y la descarbonización son muy importantes, hay que seguir ese camino, pero tiene que ser viable desde el punto de vista del negocio para el cliente”, explicó Brandão.
El directivo comentó que FPT tiene en el país un setup industrial muy distinto al de otros fabricantes de motores en América Latina. Aclaró que las dos plantas de la empresa, una en Córdoba y la otra en Sete Lagoas, en Brasil, son totalmente funcionales y complementarias. “Hay procesos que empiezan en una y terminan en la otra. La de Córdoba es hoy la más avanzada de FPT en América Latina: tiene toda la parte de machining, los procesos de GNC y los motores pesados. Una gran parte de los motores producidos en Argentina los exportamos a Brasil, donde está la planta de camiones y buses de Iveco”, afirmó.
Brandão también subrayó el crecimiento en el segmento open market: “Estamos en un momento muy especial: hoy vendemos para otras compañías, además de Iveco Group, y crecemos muchísimo en lo que llamamos open market”.

 

¿Por qué decidieron producir para otras compañías?
En Iveco Group tomamos la decisión de que FPT es una empresa open market, porque en soluciones de propulsión hay pocos players con la capacidad de hacer lo que nosotros hacemos hoy. Tener una compañía dentro de un grupo como Iveco Group, con un volumen más alto que la capacidad de las otras marcas del propio grupo, es una ventaja competitiva. Es una decisión estratégica, no está vinculada a una necesidad de aumentar el volumen en las plantas: simplemente, Iveco Group tomó la decisión de que FPT venda a todos los players que necesitan una solución de propulsión.

 

¿Cómo evalúa el desarrollo de la planta en Córdoba?
Hay inversiones que ya estamos desarrollando. En abril, anunciamos una inversión muy significativa de 250 millones de reales en América Latina hasta 2028. Para nosotros es casi imposible hacer una distinción entre las plantas de Córdoba y Sete Lagoas, ya que hay procesos que empiezan en una y terminan en la otra. Creo que no existe otra compañía haciendo algo de este nivel en América Latina.
Somos la única empresa con un portfolio completo de motores a gas. En ese portfolio producimos la familia NEF y la familia Cursor en Córdoba, donde localizamos la producción hace poco más de un año. Es muy estratégico porque Argentina tiene muchísimo potencial en aplicaciones a gas natural, como Vaca Muerta. Lo que hacemos es conectarnos con la matriz energética de cada país. En Argentina el gas natural es muy importante, en Brasil también lo es, pero allí además está el etanol. La base de un motor a etanol es la misma que la de un motor a gas. Ya empezamos pruebas con clientes en aplicaciones de motores a etanol, con el que estamos trabajando muy fuerte, además del gas. Una buena parte del futuro del transporte más verde pasará por esos dos combustibles.

 

 

Más allá de las energías provenientes de Vaca Muerta, ¿planean incorporar otras opciones en la Argentina?
Globalmente en FPT tenemos un portfolio completo: soluciones para propulsión eléctrica, gas y diésel. El diésel va a permanecer por mucho tiempo porque es una plataforma muy sólida. Pero la combinación de diferentes tecnologías puede tener sentido. Hoy, Argentina tiene en el gas una fuente de energía mejor que muchas otras fuentes disponibles en otras regiones del mundo. La hibridación es un camino aún no explorado: combinar una eventual electrificación con alguna solución de motor que use un combustible más sostenible. Ese mix tecnológico puede ser una solución que todavía no está del todo definida, pero desde el punto de vista del negocio puede tener mucho sentido. Nosotros estamos preparados.

 

¿Cómo observa la alternativa híbrida en camiones y buses?
Hay que analizarlo por segmento. En camiones hay soluciones muy distintas, según la aplicación. En livianos es muy posible que la electrificación sea más rápida, porque son vehículos que recorren distancias cortas. En semipesados y pesados, en cambio, no vemos esa opción en la región. En buses urbanos es diferente: tienen rutas ordenadas y los centros urbanos ya están solicitando que sean eléctricos o a gas. Creo que va a ser un mix entre las dos tecnologías, según las necesidades de cada municipalidad. Lo que el cliente necesita hacer va a determinar cuál es la mejor tecnología a aplicar, y ese es el fuerte de FPT.

 

¿Cómo puede impactar la inteligencia artificial en la capacidad de empleo en las plantas?
Tengo una visión muy particular sobre la inteligencia artificial. Creo que es increíble y la usamos muchísimo, pero es una extensión del ser humano. Especialmente cuando hablamos de algo tan complejo como un motor, es como un agente externo que amplifica la capacidad de hacer las cosas de manera rápida y precisa. Pero no veo, por ahora, una sustitución de las personas. El aspecto humano muy importante para nuestro negocio. La productividad sí puede beneficiarse de la inteligencia artificial. Nuestras plantas tienen un buen nivel de automatización, tecnología y procesos. Eso ayuda a tomar mejores decisiones, ser más ágiles y tener mejor calidad. Pero hay que estar muy atentos, porque la curva de evolución es exponencial.

 

Texto: Alejo González Prandi / Fotos: FPT