La CERA advierte que reintegros demorados, liquidación obligatoria de divisas y retenciones erosionan la competitividad exportadora en un contexto internacional adverso.
A un año del «Liberation Day», la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) presentó un diagnóstico sobre el escenario competitivo global y las condiciones en que operan las empresas exportadoras locales.
El presidente de la entidad, Fernando Landa, advirtió que las medidas del presidente Donald Trump pusieron en crisis al sistema multilateral de comercio, y que uno de cada cinco dólares del comercio internacional enfrenta hoy medidas restrictivas.
En ese marco de fuerte competencia global, la CERA identificó tres factores internos que deterioran la posición exportadora argentina. El primero es el atraso en la devolución del IVA y el pago de reintegros: entre abril-diciembre de 2024 y el mismo período de 2025, las exportaciones crecieron un 10%, mientras que las devoluciones cayeron un 28%. En febrero de 2026 los reintegros fueron nulos, aunque en marzo se retomaron los desembolsos.
El segundo factor es la liquidación obligatoria del 100% de las divisas de exportación, una exigencia que CERA calificó como una desigualdad ante la ley, dado que no se aplica a quienes tienen contratos en dólares en el mercado interno ni a los exportadores de servicios. Según la entidad, solo Pakistán y Libia tienen esquemas que se aproximan a esta obligación.
El tercer factor son los derechos de exportación. La CERA señaló que solo siete países del mundo recaudan más del 5% en este concepto, y que únicamente cuatro tienen una carga superior a la argentina: Costa de Marfil, Kazajistán, Guinea Bissau y Bahamas. El organismo también cuestionó la continuidad de retenciones al sector pesquero y la interrupción de la baja de derechos para aluminio y acero.
Incertidumbres
En cuanto al frente externo, la CERA ponderó los acuerdos alcanzados con la Unión Europea y Estados Unidos como marcos para la atracción de inversiones, aunque observó incertidumbres en ambos casos.
El acuerdo con Washington quedó en suspenso tras un fallo de la Corte Suprema norteamericana que declaró ilegales los aranceles recíprocos, mientras que el pacto Mercosur-UE, que entraría en vigor de manera provisoria el 1° de mayo, aún tiene pendiente la distribución interna de cuotas y podría enfrentar barreras sanitarias y medioambientales europeas.




