La oferta china gana participación

Un informe de Siomaa muestra cómo los vehículos de origen chino acrecientan su lugar en el mercado argentino.


De cara a los próximos años, la entidad proyecta un impacto creciente en el transporte y la logística.


El mercado automotor argentino atraviesa una reconfiguración sostenida impulsada por el avance de los vehículos de origen chino. Según un informe elaborado por Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomaa), hoy operan en el país 23 marcas de ese origen, con una participación agregada que alcanza el 2,2% de las ventas totales, un salto relevante frente al escenario de una década atrás.
Los datos históricos muestran un cambio estructural. En 2015, la presencia china era marginal y concentrada en un solo actor, con menos del 1% del mercado. Diez años después, la oferta se diversificó y el volumen se multiplicó, dando lugar a un nuevo bloque competitivo que comienza a influir en decisiones de compra y renovación de flotas.
Durante 2025, los patentamientos de vehículos de origen chino superaron las 12.000 unidades, casi cuatro veces más que en 2024, de acuerdo con los registros analizados por Siomaa. El crecimiento se explica por precios más competitivos, mayor nivel de equipamiento y una fuerte expansión en segmentos de alto volumen como SUVs y pick-ups.

 

Impactos
Otro factor clave es el marco regulatorio. El informe señala que el Decreto 49/2025, que redujo a 0% el derecho de importación para vehículos electrificados de hasta US$ 16.000 FOB, facilitó el ingreso de nuevas unidades. Este esquema, vigente por cinco años, habilita hasta 50.000 vehículos anuales y favorece a proveedores con estructuras de costos más eficientes.
El avance no es homogéneo en todo el país. Según la entidad, la participación de estos vehículos crece con mayor fuerza en provincias con alto dinamismo comercial. Tierra del Fuego alcanza el 7% del mercado, mientras que la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, Tucumán y Entre Ríos superan el 3%, con volúmenes más significativos.
De cara a los próximos años, el documento proyecta un impacto creciente en el transporte y la logística, especialmente por la llegada de nuevas pick-ups y utilitarios con mayor nivel tecnológico y opciones electrificadas. Entre 2026 y 2030, la consolidación comercial y productiva en la región podría intensificar la competencia y modificar el equilibrio histórico del sector.