En el primer Día Mundial del Packaging, cinco ejes marcan el camino hacia empaques más eficientes, sostenibles y orientados al consumidor.
Impulsado por la World Packaging Organisation (WPO), el 6 de septiembre de 2026 se conmemoró el primer Día Mundial del Packaging, que apuntó a visibilizar cómo el empaque contribuye a proteger y conservar productos, reducir pérdidas, optimizar procesos logísticos y promover un uso más eficiente de los recursos.
“Hoy el packaging cumple un rol cada vez más estratégico. Identificar las tendencias que están transformando esta industria permite anticipar necesidades y desarrollar soluciones más eficientes, sostenibles y adaptadas a nuevos hábitos de consumo”, dijo Benjamín Helbig, gerente de Comunicaciones para Argentina y Chile de Smurfit Westrock.
A partir de su experiencia en diseño, innovación, soluciones a base de papel, automatización y análisis de cadenas de suministro, Smurfit Westrock identifica cinco tendencias que permiten entender hacia dónde evoluciona el sector.
La primera es la economía circular. La sostenibilidad del packaging comienza mucho antes de que el producto llegue a manos del consumidor. Las decisiones tomadas durante la etapa de diseño —desde la elección de los materiales hasta su destino posterior— pueden determinar buena parte del impacto ambiental. Los materiales renovables, reciclables y reciclados permiten mantener los recursos en uso por más tiempo y contribuir a la reducción de residuos.
La segunda tendencia es el right-sizing: en packaging, la eficiencia no siempre está asociada a un empaque más grande. Uno sobredimensionado puede implicar mayor uso de material y ocupar espacio adicional en el almacenamiento y el transporte, con impacto directo en costos y tiempos logísticos. Ajustar tamaño, materiales y estructura permite reducir ineficiencias y mejorar la operación sin comprometer la experiencia del cliente. En este sentido, herramientas como InnoTools o eSmart, de Smurfit Westrock, incorporan análisis técnico, simulación y prototipado para optimizar variables como el llenado, la resistencia estructural y la eficiencia logística.
Desafíos logísticos
La tercera tendencia es la automatización: a medida que aumentan los volúmenes y la variedad de productos, automatizar soluciones como el armado y cerrado de cajas, el etiquetado o el paletizado permite ganar eficiencia, reducir desperdicios, mejorar la seguridad y adaptarse ágilmente a mercados cambiantes. La cuarta es el e-commerce: el crecimiento del comercio electrónico impulsó nuevas exigencias para la industria. En este canal, los productos atraviesan recorridos logísticos más complejos y el packaging debe responder a desafíos de protección, eficiencia, facilidad de armado, apertura e incluso devoluciones.
La quinta tendencia es la experiencia del consumidor. El packaging constituye uno de los principales puntos de contacto físicos entre una marca y sus consumidores, y la experiencia de unboxing puede incidir directamente en la percepción del cliente. Según Packaging Matters, una investigación de WestRock, el 81% de los consumidores probó algo nuevo porque el envase llamó su atención y el 63% volvió a comprar un producto por su apariencia. «Cuando la experiencia de recepción y apertura es simple, funcional y atractiva, el packaging puede convertirse en un momento de conexión entre la marca y el consumidor», afirmó Helbig. Estas tendencias confirman que el envase deja de ser solo el cierre de un producto para convertirse en una pieza estratégica de competitividad, sostenibilidad y conexión con el consumidor.




