Para Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy, la suba del petróleo y las inversiones sostenidas dejaron a la Argentina ante una oportunidad única.
Vamos a seguir apostando en Argentina. Esto es algo que no va a cambiar, es parte de nuestro ADN.
El 2026 fue un año excepcional para la industria energética argentina, impulsado por la suba de los precios internacionales del petróleo y el salto de la producción en Vaca Muerta, según destacó Marcos Bulgheroni, CEO PAN American Energy, durante un encuentro de Axion Energy, en el Faena Art Center, en la Ciudad de Buenos Aires.
En opinión de Bulgheroni, ese cambio de escenario encontró a la Argentina en una posición inmejorable, después de muchos años de inversiones sostenidas a lo largo de distintos gobiernos, y le permitió aprovechar una oportunidad como no se veía en las últimas décadas.
El directivo recordó que la industria atravesó un período de precios bajos, duros pero necesarios, y que la situación cambió sustancialmente a partir de algunos hechos que modificaron el escenario, tanto en el mundo como en la Argentina.
“Hoy estamos pensando más en el futuro, en cómo tenemos que administrar inteligentemente la abundancia, no como hasta hace poco, que debíamos pensar cómo gestionar la escasez”, destacó.
En ese contexto, la compañía invierte aceleradamente en Vaca Muerta, tanto en petróleo como, sobre todo, en gas, para abastecer a Southern Energy (SESA), la iniciativa que lidera PAE con el 30% de participación. En 2027, se pondrá en marcha el primer buque exportador de gas natural licuado (GNL) del país y en 2028 llegará el segundo. “Los dos barcos de SESA representan un incremento del 25% al 30% de producción adicional de gas por encima de lo que hoy está produciendo la Argentina”, explicó.
Una “gran aventura”
En el Golfo San Jorge, donde la empresa se siente parte del tejido de la comunidad, PAE apuesta a hacerle un súper lifting al yacimiento, un revamping, en lo que el directivo definió como una gran aventura. El proyecto consiste en generar una nueva cuenca no convencional. Actualmente, la compañía perfora allí el tercer pozo y espera tener buenas noticias el año próximo.
En el downstream, la empresa también encara inversiones importantes. Su refinería cambió completamente de estructura en los últimos diez años, es muy competitiva y hace un par de años fue elegida la mejor de América Latina. Aun así, la compañía avanza con proyectos de mejora de la eficiencia y de cogeneración para optimizar el uso energético de la planta.
Entre los proyectos innovadores, PAE prevé poner en marcha a fines del año próximo una planta que transformará plástico reciclado en diésel, un proceso que ya se aplica en otros países, pero que aquí tendrá desarrollo 100% nacional, desde la propiedad intelectual y la tecnología hasta la industrialización.
“Vamos a seguir apostando en Argentina. Esto es algo que no va a cambiar, es parte de nuestro ADN”, concluyó el directivo, convencido de que la industria tiene una oportunidad única.




