En la segunda década de vida, la
Federación construye puentes
y vínculos con la región, e inicia
proyectos clave para el sector.
32
» Historia Las autoridades de FADEEAC durante los festejos del 13 aniversario Pasados los primeros diez años fundacionales de
FADEEAC, las autoridades de la entidad continúan la
misión diaria de defender los intereses de los empresarios
autotransportistas. Durante su segunda década, la
Federación lleva a cabo múltiples logros, que la fueron posicionando
como un referente indiscutido del sector.
Más allá de los problemas coyunturales locales, la institución
de forma progresiva fue ampliando su horizonte nacional
y cruzando fronteras al consolidar sus vínculos con
entidades pares de países vecinos y con organismos internacionales.
El comportamiento de los costos siempre fue una información
crucial para la actividad. En 1979, los costos acumulados
del transporte terminan reflejando un alza del
128%, con un promedio mensual acumulativo del 7,1%.
El incremento era «el más bajo de los últimos cinco años,
manteniéndose la proyección descendente». Sin embargo,
seis años después, en 1985, el índice del autotransporte de
cargas que da cuenta de los aumentos relativos en insumos
y mano de obra, según FADEEAC, refleja un alza final
de 378,7%.
Aún con esta realidad adversa para los empresarios del
rubro, la Federación acelera su marcha a favor del sector.
Así fue que el 29 de mayo de 1980, en las oficinas de
la Asociación de Concesionarios de Automotores de la
República Argentina (Acara), se da el primer paso para
la creación de la Estación de Transferencia de Cargas de
Buenos Aires Sociedad Anónima (Etcarba SA).
La constitución de esta entidad al que se designó como
presidente Rogelio Cavalieri Iribarne, entonces titular de
FADEEAC tenía como fin construir en una zona aledaña al Mercado Central una terminal de operaciones de cargas,
manejada por los propios transportistas.
Ese día, a través de un documento acordado por 115 empresas,
se constituye «un sujeto jurídico capaz de asumir
responsabilidades y adquirir derechos, capacitando, por
ende, para entablar con plena autoridad negociaciones con
las autoridades municipales para establecer condiciones
económicas en que se ha de proceder a la construcción de
esa Estación de Transferencia».
Si bien ese proyecto no se pudo concretar por diferentes
dificultades, Cavalieri Iribarne había calificado la iniciativa
como «el hecho más trascendente para el autotransporte
de cargas».
Luego de 36 años, esa vieja idea de los transportistas finalmente
vio la luz en un proyecto similar, que es el Centro de
Transferencia de Cargas (CTC), inaugurado por el Presidente
de la Nación.
Otro hecho importante en 1980 fue el primer simposio empresario
a nivel nacional del autotransporte de cargas por
carretera.
Eje regional
El 19 de abril de 1982, en la Ciudad de Montevideo,
Uruguay, se constituye la Unión Sudamericana de
Transporte Internacional por Carretera (UTI), auspiciado
por la Organización Internacional de Transporte por
Carretera (IRU, por sus siglas en inglés).
La entidad se conforma por la Argentina representada
por FADEEAC, Brasil, Chile, Perú y Uruguay.
Entre los 10 temas que perseguía el organismo figuraban:
mejoras en el realización de las operaciones de despacho
aduanero; utilización del precintado aduanero en los cruces
de frontera donde no se efectúe la nacionalización de
mercaderías; aceptación como suficiente de una declaración
de responsabilidad de las empresas de transporte
internacional habilitadas; autorización para cruzar la
frontera por un lugar habilitado distinto al indicado en los
documentos que acompañan la carga; tramitación anticipada
de la documentación que ampara a las mercaderías
que se transportan; funcionamiento permanente de los
puestos fronterizos y realización de los controles conjuntos
por los distintos servicios intervinientes; y autorización
a las empresas de transporte internacional habilitadas
para realizar reparaciones en sus vehículos autorizados,
en el mismo país donde se produzcan los accidentes o roturas.
Su nacimiento, a su vez, cuenta con el respaldo de entidades
internacionales, como la Cepal y la Aladi. Si bien
participó de la I Conferencia Sudamericana de Transporte
por Carretera, convocada por la IRU, la entidad con el tiempo
terminó por disolverse, quedando FADEEAC como un
referente regional frente a esa organización internacional.
Vale destacar que la Federación y la IRU continúan manteniendo
fructíferos vínculos, como lo demuestran las recientes
visitas del responsable de la Academia del organismo,
Patrick Philipp, y el consejero senior para América,
Martín Rojas.
Urnas
Ya en octubre de 1983, Revista FADEEAC (N.º 82) refleja
el pensamiento de la Federación con respecto a la nueva
etapa institucional que se abría en el país. A través de su
editorial, afirmaba que reconocía a la democracia «como
bandera y valor normativo del ordenamiento civil» y que
significaba la «suma del respeto que merece el hombre y
su actividad libre». A su vez, la entidad se compromete a
«hacer todos los esfuerzos que esté en nuestra capacidad
de realizar, para que los argentinos la tengamos, esta vez,
vigorosa y perdurable».
Del 17 al 20 de septiembre de 1985, se realiza la 5º
Convención Empresaria del Autotransporte Público de
Cargas de la República Argentina, en Huerta Grande, provincia
de Córdoba.
A principios de 1986, FADEEAC publica el libro «Perspectivas
del autotransporte público de cargas de la República
Argentina», con el objetivo de dar al sector «un mejor conocimiento
generalizado de los temas acuciantes del transporte
de cargas por carretera en el país y del transporte
en general».
La publicación, a cargo del Departamento de Estudios
Técnicos e Investigaciones Económicas de la Federación y
de un «destacado grupo de profesionales», también busca
«concientizar sobre aspectos necesariamente decisivos en
el establecimiento de condicionantes para su actividad». A
su vez, «dar a conocer a funcionarios estatales, técnicos,
investigadores de la evolución económica, dadores de
cargas», entre otros, «ciertos hechos determinantes de la
coyuntura especial que atraviesa, en este arduo siglo XX,
el menester de prestación de servicios de transporte de
bienes y mercaderías».
El tercer objetivo del libro es «lograr un análisis de los no
demasiados datos existentes para trazar algunas de las
posibilidades ciertas que se le presentan a la actividad
autotransportista de cargas en lo relativo a su desarrollo».
En su segunda década de vida, FADEEAC inicia varios proyectos.
Algunos respondieron rápido a las expectativas,
otros demoraron varios años en cumplirse y están los que
aún aguardan ser una realidad. En todos los casos, se persigue
la meta de mejorar el autotransporte de cargas en
el país.
Federación construye puentes
y vínculos con la región, e inicia
proyectos clave para el sector.
32
» Historia Las autoridades de FADEEAC durante los festejos del 13 aniversario Pasados los primeros diez años fundacionales de
FADEEAC, las autoridades de la entidad continúan la
misión diaria de defender los intereses de los empresarios
autotransportistas. Durante su segunda década, la
Federación lleva a cabo múltiples logros, que la fueron posicionando
como un referente indiscutido del sector.
Más allá de los problemas coyunturales locales, la institución
de forma progresiva fue ampliando su horizonte nacional
y cruzando fronteras al consolidar sus vínculos con
entidades pares de países vecinos y con organismos internacionales.
El comportamiento de los costos siempre fue una información
crucial para la actividad. En 1979, los costos acumulados
del transporte terminan reflejando un alza del
128%, con un promedio mensual acumulativo del 7,1%.
El incremento era «el más bajo de los últimos cinco años,
manteniéndose la proyección descendente». Sin embargo,
seis años después, en 1985, el índice del autotransporte de
cargas que da cuenta de los aumentos relativos en insumos
y mano de obra, según FADEEAC, refleja un alza final
de 378,7%.
Aún con esta realidad adversa para los empresarios del
rubro, la Federación acelera su marcha a favor del sector.
Así fue que el 29 de mayo de 1980, en las oficinas de
la Asociación de Concesionarios de Automotores de la
República Argentina (Acara), se da el primer paso para
la creación de la Estación de Transferencia de Cargas de
Buenos Aires Sociedad Anónima (Etcarba SA).
La constitución de esta entidad al que se designó como
presidente Rogelio Cavalieri Iribarne, entonces titular de
FADEEAC tenía como fin construir en una zona aledaña al Mercado Central una terminal de operaciones de cargas,
manejada por los propios transportistas.
Ese día, a través de un documento acordado por 115 empresas,
se constituye «un sujeto jurídico capaz de asumir
responsabilidades y adquirir derechos, capacitando, por
ende, para entablar con plena autoridad negociaciones con
las autoridades municipales para establecer condiciones
económicas en que se ha de proceder a la construcción de
esa Estación de Transferencia».
Si bien ese proyecto no se pudo concretar por diferentes
dificultades, Cavalieri Iribarne había calificado la iniciativa
como «el hecho más trascendente para el autotransporte
de cargas».
Luego de 36 años, esa vieja idea de los transportistas finalmente
vio la luz en un proyecto similar, que es el Centro de
Transferencia de Cargas (CTC), inaugurado por el Presidente
de la Nación.
Otro hecho importante en 1980 fue el primer simposio empresario
a nivel nacional del autotransporte de cargas por
carretera.
Eje regional
El 19 de abril de 1982, en la Ciudad de Montevideo,
Uruguay, se constituye la Unión Sudamericana de
Transporte Internacional por Carretera (UTI), auspiciado
por la Organización Internacional de Transporte por
Carretera (IRU, por sus siglas en inglés).
La entidad se conforma por la Argentina representada
por FADEEAC, Brasil, Chile, Perú y Uruguay.
Entre los 10 temas que perseguía el organismo figuraban:
mejoras en el realización de las operaciones de despacho
aduanero; utilización del precintado aduanero en los cruces
de frontera donde no se efectúe la nacionalización de
mercaderías; aceptación como suficiente de una declaración
de responsabilidad de las empresas de transporte
internacional habilitadas; autorización para cruzar la
frontera por un lugar habilitado distinto al indicado en los
documentos que acompañan la carga; tramitación anticipada
de la documentación que ampara a las mercaderías
que se transportan; funcionamiento permanente de los
puestos fronterizos y realización de los controles conjuntos
por los distintos servicios intervinientes; y autorización
a las empresas de transporte internacional habilitadas
para realizar reparaciones en sus vehículos autorizados,
en el mismo país donde se produzcan los accidentes o roturas.
Su nacimiento, a su vez, cuenta con el respaldo de entidades
internacionales, como la Cepal y la Aladi. Si bien
participó de la I Conferencia Sudamericana de Transporte
por Carretera, convocada por la IRU, la entidad con el tiempo
terminó por disolverse, quedando FADEEAC como un
referente regional frente a esa organización internacional.
Vale destacar que la Federación y la IRU continúan manteniendo
fructíferos vínculos, como lo demuestran las recientes
visitas del responsable de la Academia del organismo,
Patrick Philipp, y el consejero senior para América,
Martín Rojas.
Urnas
Ya en octubre de 1983, Revista FADEEAC (N.º 82) refleja
el pensamiento de la Federación con respecto a la nueva
etapa institucional que se abría en el país. A través de su
editorial, afirmaba que reconocía a la democracia «como
bandera y valor normativo del ordenamiento civil» y que
significaba la «suma del respeto que merece el hombre y
su actividad libre». A su vez, la entidad se compromete a
«hacer todos los esfuerzos que esté en nuestra capacidad
de realizar, para que los argentinos la tengamos, esta vez,
vigorosa y perdurable».
Del 17 al 20 de septiembre de 1985, se realiza la 5º
Convención Empresaria del Autotransporte Público de
Cargas de la República Argentina, en Huerta Grande, provincia
de Córdoba.
A principios de 1986, FADEEAC publica el libro «Perspectivas
del autotransporte público de cargas de la República
Argentina», con el objetivo de dar al sector «un mejor conocimiento
generalizado de los temas acuciantes del transporte
de cargas por carretera en el país y del transporte
en general».
La publicación, a cargo del Departamento de Estudios
Técnicos e Investigaciones Económicas de la Federación y
de un «destacado grupo de profesionales», también busca
«concientizar sobre aspectos necesariamente decisivos en
el establecimiento de condicionantes para su actividad». A
su vez, «dar a conocer a funcionarios estatales, técnicos,
investigadores de la evolución económica, dadores de
cargas», entre otros, «ciertos hechos determinantes de la
coyuntura especial que atraviesa, en este arduo siglo XX,
el menester de prestación de servicios de transporte de
bienes y mercaderías».
El tercer objetivo del libro es «lograr un análisis de los no
demasiados datos existentes para trazar algunas de las
posibilidades ciertas que se le presentan a la actividad
autotransportista de cargas en lo relativo a su desarrollo».
En su segunda década de vida, FADEEAC inicia varios proyectos.
Algunos respondieron rápido a las expectativas,
otros demoraron varios años en cumplirse y están los que
aún aguardan ser una realidad. En todos los casos, se persigue
la meta de mejorar el autotransporte de cargas en
el país.


