Marangoni Argentina produjo su anillo número 100.000, en la planta de Alvear, donde se instaló hace
dos años. A poco de cumplir los primeros dos años de su planta
industrial de Alvear, en la provincia de Santa Fe,
Marangoni Argentina produjo su Ringtread número
100.000. El anillo para la reconstrucción de neumáticos
marcó el inicio de la producción de la nueva fábrica de
la marca ítaloargentina, y la cifra productiva, el éxito
de este producto.
Con una profunda experiencia en la producción de productos
para la reconstrucción de neumáticos, Néstor
Laino se unió a Marangoni Italia, en 1995. Esa sociedad
fue la piedra fundamental para poner en marcha
la planta de Alvear, la cual dio origen a Marangoni
Argentina.
Esta iniciativa fabril permitió comenzar con la producción
del Ringtread. Este logro productivo, fruto de una
visión empresarial y la consecuente inversión, es también
el resultado de un trabajo de equipo que comienza
en la fábrica y se refuerza con cada uno de los talleres
asociados a la marca.
Laino, presidente de Marangoni Argentina, logró darle
forma a su visión que, con 100.000 unidades fabricadas
hasta abril pasado, confirman el buen rumbo tomado.
«Es un hecho importante que nos llena de alegría y
emoción también. Con Marangoni estamos trabajando
desde 1995 y ahora como socios, y juntos tuvimos el
proyecto y la idea de fabricar los anillos en Argentina.
Por suerte, la mudanza y la nueva planta, con la que
cumplimos dos años, nos permitió comenzar con la
producción de los anillos», relató el empresario.
Enfatizó Laino que «esto significa fabricar el producto
Premium de Marangoni. Un producto con una tecnología
distinta a la banda plana, con compuestos de calidad
superior a lo que es el precurado general. Esto llegó
en un momento de la economía argentina que nos
sirvió para la sustitución de importaciones, en el cual
se aliaron dos cosas, por un lado fabricar el producto
Premium que era el deseo y el objetivo que teníamos
inicialmente, y además, sustituir el producto importado
que hoy nos permite estar celebrando la fabricación
del anillo número 100.000», señaló. El rendimiento
Según el directivo, «cuando es bien cuidado por la empresa
de transporte y si se hace una buena reconstrucción,
con el producto que corresponde, con el diseño indicado para el uso de carga y distancia que hace ese
transporte, el rendimiento es muy bueno y en algunos casos
ha superado la performance de un neumático nuevo».
«En los tiempos que vivimos agregó, la inversión y la
innovación es permanente, quién no invierte y no innova
pierde terreno en el mercado no solamente local y regional
sino a nivel mundial. Desde la decisión de Marangoni
de haber invertido en esta nueva planta hemos realizado
una inversión permanente en maquinaria y equipos».
Añadió que «a principios de este año se terminó de instalar
una nueva extrusora, que es parte del plan de actualización
tecnológica, lo cual nos permite una mayor productividad
y eficiencia, con la finalidad de ser competitivos
en un momento en que la economía argentina tiene algo
de atraso cambiario y hemos perdido competitividad».
A continuación, enfatizó: «Estamos exportando gracias
a esta decisión de inversión. Yo diría que estamos en la
etapa de culminación, de cerrar en este año esta etapa
de inversiones en equipamiento productivo para poder
trabajar más en lo cualitativo, en diseños de matricería,
en otros desarrollos y en nuevos compuestos con el
objetivo de mejorar la calidad de todos los productos».
La producción nacional del anillo de reconstrucción
ha tenido la virtud de sustituir importaciones y por
ende, equilibrar la balanza comercial generando,
además, ingresos de divisas a través de un fluido nivel
de exportaciones.
Al respecto, dijo Laino que «esto ha permitido sustituir
productos que se importaban. En este momento, estamos
desarrollando nuevos proyectos con la casa central
de Marangoni y las distintas plantas que dispone en
Italia, Alemania, Estados Unidos y Brasil. Por eso, nosotros
estamos trabajando complementariamente con
Brasil y en forma regional».
Hacia la región
«Las exportaciones hacia la región andina se están
manejando desde Argentina, lo cual nos permite integrarnos
con Brasil en un proyecto más ambicioso,
como lo es crear un centro de distribución en América
del Sur», precisó y abundó: «En la región andina se requieren
productos que se producen en Brasil, otros en
Argentina y algunos más en las plantas de Marangoni
en Europa. Por eso, el centro de distribución regional
nos permitiría brindar una gama de producto mucho
más amplia, con la finalidad de abastecer un mercado
importante con un alto nivel tecnológico».
Laino indicó que «se aprobó una ley que va a legislar
la reconstrucción de neumáticos, solo falta reglamentación.
Por eso creo que cuanto más podamos aportar
nosotros cualitativamente para los talleres de reconstrucción,
vamos a mejorar la calidad de la reconstrucción.
Con esta ley y su reglamentación, podremos
certificar los neumáticos reconstruidos, con lo cual se
igualaría tecnológicamente el neumático reconstruido
con un neumático nuevo». Comentó, además, que «Marangoni está muy bien
posicionado dentro del mercado argentino. Con esta
inversión y la diversidad de productos, que en su mayoría
se fabrican localmente y lo poco que importamos,
logramos una participación dentro del mercado argentino
de entre 32 y 35%. La inversión se justifica y ahora
nos toca consolidar lo logrado y proyectarlo hacia el
futuro, a nivel local y en toda la región».
«El proyecto es crecer ahora en los anillos, por ser el
producto más nuevo; a fines del año pasado se duplicó
la producción de anillos y junto con eso se están incorporando
nuevas matrices para los anillos. También, desarrollar
el proyecto de trabajar junto con Brasil para lograr
la integración en la producción de toda la región».
dos años. A poco de cumplir los primeros dos años de su planta
industrial de Alvear, en la provincia de Santa Fe,
Marangoni Argentina produjo su Ringtread número
100.000. El anillo para la reconstrucción de neumáticos
marcó el inicio de la producción de la nueva fábrica de
la marca ítaloargentina, y la cifra productiva, el éxito
de este producto.
Con una profunda experiencia en la producción de productos
para la reconstrucción de neumáticos, Néstor
Laino se unió a Marangoni Italia, en 1995. Esa sociedad
fue la piedra fundamental para poner en marcha
la planta de Alvear, la cual dio origen a Marangoni
Argentina.
Esta iniciativa fabril permitió comenzar con la producción
del Ringtread. Este logro productivo, fruto de una
visión empresarial y la consecuente inversión, es también
el resultado de un trabajo de equipo que comienza
en la fábrica y se refuerza con cada uno de los talleres
asociados a la marca.
Laino, presidente de Marangoni Argentina, logró darle
forma a su visión que, con 100.000 unidades fabricadas
hasta abril pasado, confirman el buen rumbo tomado.
«Es un hecho importante que nos llena de alegría y
emoción también. Con Marangoni estamos trabajando
desde 1995 y ahora como socios, y juntos tuvimos el
proyecto y la idea de fabricar los anillos en Argentina.
Por suerte, la mudanza y la nueva planta, con la que
cumplimos dos años, nos permitió comenzar con la
producción de los anillos», relató el empresario.
Enfatizó Laino que «esto significa fabricar el producto
Premium de Marangoni. Un producto con una tecnología
distinta a la banda plana, con compuestos de calidad
superior a lo que es el precurado general. Esto llegó
en un momento de la economía argentina que nos
sirvió para la sustitución de importaciones, en el cual
se aliaron dos cosas, por un lado fabricar el producto
Premium que era el deseo y el objetivo que teníamos
inicialmente, y además, sustituir el producto importado
que hoy nos permite estar celebrando la fabricación
del anillo número 100.000», señaló. El rendimiento
Según el directivo, «cuando es bien cuidado por la empresa
de transporte y si se hace una buena reconstrucción,
con el producto que corresponde, con el diseño indicado para el uso de carga y distancia que hace ese
transporte, el rendimiento es muy bueno y en algunos casos
ha superado la performance de un neumático nuevo».
«En los tiempos que vivimos agregó, la inversión y la
innovación es permanente, quién no invierte y no innova
pierde terreno en el mercado no solamente local y regional
sino a nivel mundial. Desde la decisión de Marangoni
de haber invertido en esta nueva planta hemos realizado
una inversión permanente en maquinaria y equipos».
Añadió que «a principios de este año se terminó de instalar
una nueva extrusora, que es parte del plan de actualización
tecnológica, lo cual nos permite una mayor productividad
y eficiencia, con la finalidad de ser competitivos
en un momento en que la economía argentina tiene algo
de atraso cambiario y hemos perdido competitividad».
A continuación, enfatizó: «Estamos exportando gracias
a esta decisión de inversión. Yo diría que estamos en la
etapa de culminación, de cerrar en este año esta etapa
de inversiones en equipamiento productivo para poder
trabajar más en lo cualitativo, en diseños de matricería,
en otros desarrollos y en nuevos compuestos con el
objetivo de mejorar la calidad de todos los productos».
La producción nacional del anillo de reconstrucción
ha tenido la virtud de sustituir importaciones y por
ende, equilibrar la balanza comercial generando,
además, ingresos de divisas a través de un fluido nivel
de exportaciones.
Al respecto, dijo Laino que «esto ha permitido sustituir
productos que se importaban. En este momento, estamos
desarrollando nuevos proyectos con la casa central
de Marangoni y las distintas plantas que dispone en
Italia, Alemania, Estados Unidos y Brasil. Por eso, nosotros
estamos trabajando complementariamente con
Brasil y en forma regional».
Hacia la región
«Las exportaciones hacia la región andina se están
manejando desde Argentina, lo cual nos permite integrarnos
con Brasil en un proyecto más ambicioso,
como lo es crear un centro de distribución en América
del Sur», precisó y abundó: «En la región andina se requieren
productos que se producen en Brasil, otros en
Argentina y algunos más en las plantas de Marangoni
en Europa. Por eso, el centro de distribución regional
nos permitiría brindar una gama de producto mucho
más amplia, con la finalidad de abastecer un mercado
importante con un alto nivel tecnológico».
Laino indicó que «se aprobó una ley que va a legislar
la reconstrucción de neumáticos, solo falta reglamentación.
Por eso creo que cuanto más podamos aportar
nosotros cualitativamente para los talleres de reconstrucción,
vamos a mejorar la calidad de la reconstrucción.
Con esta ley y su reglamentación, podremos
certificar los neumáticos reconstruidos, con lo cual se
igualaría tecnológicamente el neumático reconstruido
con un neumático nuevo». Comentó, además, que «Marangoni está muy bien
posicionado dentro del mercado argentino. Con esta
inversión y la diversidad de productos, que en su mayoría
se fabrican localmente y lo poco que importamos,
logramos una participación dentro del mercado argentino
de entre 32 y 35%. La inversión se justifica y ahora
nos toca consolidar lo logrado y proyectarlo hacia el
futuro, a nivel local y en toda la región».
«El proyecto es crecer ahora en los anillos, por ser el
producto más nuevo; a fines del año pasado se duplicó
la producción de anillos y junto con eso se están incorporando
nuevas matrices para los anillos. También, desarrollar
el proyecto de trabajar junto con Brasil para lograr
la integración en la producción de toda la región».


