Las fiscalías bonaerenses antipiratería nacieron en 2008
Los especialistas en la persecución de hechos de piratería del asfalto consideraron que la posibilidad de ejercer algún tipo de perjuicio económico a las bandas que cometen esos hechos y la creación de una fiscalía especializada en el ámbito de la justicia porteña podrían contribuir a acotar de manera importante la incidencia de ese delito.
En el Segundo Seminario Anual de Capacitación de la Asociación Internacional de Investigadores del Robo de Auto, funcionarios judiciales y policiales aseguraron que la incidencia de ese tipo de delito había disminuido en los últimos años, aunque consideraron que se podrían aplicar medidas para avanzar en su combate.
En la mesa sobre «Seguimiento de hechos de piratería del asfalto», el titular de la Fiscalía especializada en esos hechos del Departamento Judicial Zárate Campana, Fernando Flores, observó que «tras varias condenas y organizaciones desbaratadas, nos dimos cuenta de que ninguna organización es desbaratada por completo si no se la desabastece desde el punto de vista económico de toda su logística y estructura».
Aseguró que estas bandas «pueden cambiar sus componentes, pero la estructura se mantiene y maneja y hasta organiza desde los centros de detención. Por eso, hoy nos centramos no sólo en la detención e imputación del hecho como robo calificado, sino después en el lavado de activos y el decomiso de todo instrumento u objeto que haya sido usado para el delito o sea producto del mismo».
Las fiscalías temáticas sobre piratería en la provincia de Buenos Aires se crearon en 2008 y desde entonces los casos disminuyeron. Edgardo Ledesma, titular de la Fiscalía especializada del Departamento Judicial San Martín justificó esa tendencia en que «el sistema anterior se dividía en turnos en el que un fiscal recibía todos los delitos que podían ocurrir en un período: robos, violaciones, homicidios. En ese contexto, la piratería y el robo de mercadería quedaba un poco rezagada por otras urgencias».
Además, «la diseminación de casos podía impedir que un fiscal u otro funcionario tomara conocimiento de lo que pasaba en la zona. Desde la ‘tematización’ del Ministerio Público de la provincia, que permite que un fiscal entienda en determinado tipo de delitos, nos encontramos con toda la información junta, donde los nombres, lugares y abogados se repetían, y podíamos empezar a unir mucha de esa información que antes estaba diseminada por 15 fiscalías», dijo.
Diego Benedetto, fiscal especiali zado en piratería del asfalto de Lomas de Zamora, dijo que desde 2012, cuando se creó la fiscalía, la cantidad de robos de mercaderías a camiones de gran porte disminuyó sustancialmente en el ámbito territorial del Departamento Judicial, y lo sigue haciendo de manera sostenida.
Consideró que es muy importante interactuar con las empresas privadas y con el sector público en el tema de las comunicaciones e hizo especial hincapié en que con los fiscales de los departamentos judiciales lindantes están en contacto diario por lo que intercambian información de utilidad para las investigaciones.
Flores señaló que «con la especialización hay muchos paradigmas, como el de las jurisdicciones, de la
competencia y demás, que pueden superarse en pos de un éxito investigativo» y agregó que diversos sectores impulsaron la posibilidad de que «en la Ciudad de Buenos Aires haya una Fiscalía que replique este modelo de concentración de información» para reprimir este tipo de delito.
oscar Farinelli, responsable del Departamento de Seguridad, Fiscalización y Logística de la Federación Argentina de Entidad es Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), reconoció que desde el sector se detectó una disminución de estos delitos, pero que notan «alguna debilidad de respuesta en la Ciudad».
El especialista destacó que «eso es capitalizado por las bandas que tratan de canalizar el delito, que se denuncie en la Ciudad para que las investigaciones demoren más y tener mayor impunidad. Pedimos entrevistas con el Ministerio de Seguridad de la nación y el de la Ciudad para avanzar en ese sentido. Con una interacción más fluida entre un fiscal en la Ciudad y los de la provincia el delito estaría más acotado», dijo.
El encargado de la Sección Robo de Mercadería en tránsito de la Policía de la Ciudad, dependiente de la División Robos y Hurtos, Adrián Acuña, reconoció que «se cometen los ilícitos en otras provincias y las víctimas son abandonadas en el ámbito de la Ciudad porque saben que hay una dificultad en las jurisdicciones judiciales y tratan de retrasar una investigación».
Según las estadísticas citadas por el jefe de la oficina de Piratería del Asfalto de la Policía bonaerense Fernando Flores, hubo «una merma de este tipo de hechos al comparar las muestras de mayo de 2015, 2016 y 2017. también, según la información de las empresas de rastreo satelital y la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial, los miércoles es cuando se cometen más ilícitos de piratería del asfalto.
Además, precisó que «últimamente, la mayoría de los ilícitos son cometidos dentro de ciudades, muy pocos sobre las rutas: los objetivos son los vehículos de menor porte».
Los especialistas en la persecución de hechos de piratería del asfalto consideraron que la posibilidad de ejercer algún tipo de perjuicio económico a las bandas que cometen esos hechos y la creación de una fiscalía especializada en el ámbito de la justicia porteña podrían contribuir a acotar de manera importante la incidencia de ese delito.
En el Segundo Seminario Anual de Capacitación de la Asociación Internacional de Investigadores del Robo de Auto, funcionarios judiciales y policiales aseguraron que la incidencia de ese tipo de delito había disminuido en los últimos años, aunque consideraron que se podrían aplicar medidas para avanzar en su combate.
En la mesa sobre «Seguimiento de hechos de piratería del asfalto», el titular de la Fiscalía especializada en esos hechos del Departamento Judicial Zárate Campana, Fernando Flores, observó que «tras varias condenas y organizaciones desbaratadas, nos dimos cuenta de que ninguna organización es desbaratada por completo si no se la desabastece desde el punto de vista económico de toda su logística y estructura».
Aseguró que estas bandas «pueden cambiar sus componentes, pero la estructura se mantiene y maneja y hasta organiza desde los centros de detención. Por eso, hoy nos centramos no sólo en la detención e imputación del hecho como robo calificado, sino después en el lavado de activos y el decomiso de todo instrumento u objeto que haya sido usado para el delito o sea producto del mismo».
Las fiscalías temáticas sobre piratería en la provincia de Buenos Aires se crearon en 2008 y desde entonces los casos disminuyeron. Edgardo Ledesma, titular de la Fiscalía especializada del Departamento Judicial San Martín justificó esa tendencia en que «el sistema anterior se dividía en turnos en el que un fiscal recibía todos los delitos que podían ocurrir en un período: robos, violaciones, homicidios. En ese contexto, la piratería y el robo de mercadería quedaba un poco rezagada por otras urgencias».
Además, «la diseminación de casos podía impedir que un fiscal u otro funcionario tomara conocimiento de lo que pasaba en la zona. Desde la ‘tematización’ del Ministerio Público de la provincia, que permite que un fiscal entienda en determinado tipo de delitos, nos encontramos con toda la información junta, donde los nombres, lugares y abogados se repetían, y podíamos empezar a unir mucha de esa información que antes estaba diseminada por 15 fiscalías», dijo.
Diego Benedetto, fiscal especiali zado en piratería del asfalto de Lomas de Zamora, dijo que desde 2012, cuando se creó la fiscalía, la cantidad de robos de mercaderías a camiones de gran porte disminuyó sustancialmente en el ámbito territorial del Departamento Judicial, y lo sigue haciendo de manera sostenida.
Consideró que es muy importante interactuar con las empresas privadas y con el sector público en el tema de las comunicaciones e hizo especial hincapié en que con los fiscales de los departamentos judiciales lindantes están en contacto diario por lo que intercambian información de utilidad para las investigaciones.
Flores señaló que «con la especialización hay muchos paradigmas, como el de las jurisdicciones, de la
competencia y demás, que pueden superarse en pos de un éxito investigativo» y agregó que diversos sectores impulsaron la posibilidad de que «en la Ciudad de Buenos Aires haya una Fiscalía que replique este modelo de concentración de información» para reprimir este tipo de delito.
oscar Farinelli, responsable del Departamento de Seguridad, Fiscalización y Logística de la Federación Argentina de Entidad es Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), reconoció que desde el sector se detectó una disminución de estos delitos, pero que notan «alguna debilidad de respuesta en la Ciudad».
El especialista destacó que «eso es capitalizado por las bandas que tratan de canalizar el delito, que se denuncie en la Ciudad para que las investigaciones demoren más y tener mayor impunidad. Pedimos entrevistas con el Ministerio de Seguridad de la nación y el de la Ciudad para avanzar en ese sentido. Con una interacción más fluida entre un fiscal en la Ciudad y los de la provincia el delito estaría más acotado», dijo.
El encargado de la Sección Robo de Mercadería en tránsito de la Policía de la Ciudad, dependiente de la División Robos y Hurtos, Adrián Acuña, reconoció que «se cometen los ilícitos en otras provincias y las víctimas son abandonadas en el ámbito de la Ciudad porque saben que hay una dificultad en las jurisdicciones judiciales y tratan de retrasar una investigación».
Según las estadísticas citadas por el jefe de la oficina de Piratería del Asfalto de la Policía bonaerense Fernando Flores, hubo «una merma de este tipo de hechos al comparar las muestras de mayo de 2015, 2016 y 2017. también, según la información de las empresas de rastreo satelital y la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial, los miércoles es cuando se cometen más ilícitos de piratería del asfalto.
Además, precisó que «últimamente, la mayoría de los ilícitos son cometidos dentro de ciudades, muy pocos sobre las rutas: los objetivos son los vehículos de menor porte».


