Con la intervención levantada, la CNRT refuerza las inspecciones sobre el transporte de cargas y
pasajeros que circulan por el país. Los conductores de camiones que no acostumbran llevar
la debida documentación encima preocupan a los
inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del
Transporte (CNRT), porque constituyen los mayores casos
de infracciones detectados en las rutas argentinas. El
titular del organismo, Fernando Manzanares, apuesta a
lograr un cambio «cultural», para lo cual le otorga una
significativa importancia a la capacitación de los choferes.
Mientras tanto, el organismo continúa con la apertura de
nuevas delegaciones que le permitan reforzar los controles.
«Todavía estamos en un momento ascendente en materia
de infracciones» de los transportistas de camiones, porque
si bien «los empresarios se han acostumbrado a mantener
ciertas conductas para que no los multemos y otras
se mantienen; en algunos aspectos estamos generando
conciencia, pero van surgiendo nuevas y hay que seguir
trabajando para corregirlas», indicó Manzanares, y señaló
que el organismo continuará con los «operativos sorpresa»
que intensificó desde el año pasado.
En 2014, se controlaron 118.731 camiones en todo el país,
de los cuales 9.279 presentaron distintas infracciones, por
las cuales fueron retenidas 6.730 unidades. Una medida
que se toma cuando «carecen de la documentación habilitante
o cuando no cumplen con las medidas de seguridad
necesarias para circular», informó la institución.
La fiscalización abarca a los camiones que realizan transporte
internacional. Por ejemplo, a mediados de 2014 la
CNRT detuvo en la ciudad rionegrina de El Bolsón a uno
que «no tenía las cubiertas en condiciones adecuadas»,
según precisaron oportunamente.
En los casos de retenciones, «personal de la CNRT, junto
con Gendarmería Nacional, traslada el vehículo al predio
más cercano, el cual puede ser retirado cuando el conductor
o la empresa a la que pertenece el camión abona
la infracción que corresponda». En los distintos operativos
también se realizan controles de alcoholemia, aunque
prácticamente «no se han detectado casos de incumplimiento
a las normativas vigentes», precisaron desde la
Comisión.
Planificación
Este año la CNRT tiene planificado continuar con los controles
(también lo hace sobre el transporte público de pasajeros),
en «operativos conjuntos con la Policía Federal, la
Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina, en
distintos puntos del país, especialmente en la vía pública,
rutas nacionales y terminales portuarias».
Al respecto, Manzanares remarcó que el emplazamiento
de los operativos «no es dado a conocer con anticipación
para evitar que los transportistas circulen por rutas alternativas
con el fin de evadir los controles».
Son difundidas, empero, las inspecciones previstas cuando
se imponen restricciones a la circulación de camiones
en rutas nacionales, fijadas por la Agencia Nacional de
Seguridad Vial, durante feriados y períodos de mayor
afluencia de turistas hacia diversos puntos del país, acerca de las cuales Manzanares estimó que el acatamiento
es «positivo». No obstante, se han detectado «casos de
incumplimiento y, cuando esto ocurre, los vehículos
son paralizados hasta tanto finaliza el período restrictivo»,
indicó.
Una de las principales irregularidades detectadas es la falta
de documentación, hecho que se repitió en los primeros
controles de este año, cuando se labraron 1.006 actas
de infracción sobre los 12.184 vehículos de transporte de
cargas inspeccionados durante enero y febrero, en todo
el país, de los cuales se retuvieron 556. En consecuencia,
Manzanares advirtió que «no es suficiente contar con la
Licencia Nacional Habilitante, sino que hay que portarla».
En definitiva, el funcionario destacó que el objetivo de la
dependencia que conduce apunta a que el cumplimiento
de las normas «se transforme en una nueva cultura que
beneficiará a todos» y confió en que «vamos a ir obteniendo
mejores resultados».
Capacitación
En tal sentido, Manzanares valoró la capacitación que se
imparte a los conductores de camiones en el flamante centro
que inauguró el año pasado en Escobar la Federación
Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte
de Cargas (FADEEAC) y que visitó recientemente. Luego
de conocer las instalaciones, probar los simuladores de
manejo y recorrer las pistas de entrenamiento, reconoció
que de este emprendimiento «todos podremos sacar
como provecho».
Hasta acá, Manzanares pudo cumplir con un objetivo
que dijo ser su meta: que se levantara la intervención
que pesaba sobre la CNRT desde hacía casi catorce años,
para lo cual aseguró estar «enfocado fuertemente (con
su equipo) en trabajar de manera honorable, leal y eficiente».
Finalmente lo consiguió el mes pasado, cuando el
Gobierno nacional terminó con el cese adoptado en abril
de 2001 y lo mantuvo al frente del ahora «ente autárquico
actuante en jurisdicción de la Secretaría de Transporte del
Ministerio del Interior y Transporte».
En el decreto del Ejecutivo se consignó que en aquel momento,
la intervención se había adoptado «por considerar
que existían falencias en la gestión del ente que conspiraban
contra los objetivos tuitivos de los derechos de los
usuarios, la competitividad en los mercados y el logro de
mayor seguridad y confiabilidad del transporte involucrado»
y en esta instancia se consideró «oportuno cesar
con dicha intervención, teniendo en cuenta que los fines
perseguidos con su implementación han sido satisfechos,
conforme surge del informe elaborado» por la CNRT.
Desde entonces, por sus «antecedentes técnicos y profesionales
relevantes», como estipula el decreto, Manzanares
es el director ejecutivo del organismo, con rango y jerarquía
de subsecretario, asistido por Sebastián Bagini, quien
era subinterventor y hoy es subdirector ejecutivo.
Con la última inauguración de una sede en Salta, concretada
este mes, la CNRT cuenta con 21 delegaciones
regionales en el interior del país, para «aumentar los controles
del transporte automotor y trenes de pasajeros, y
del transporte automotor y ferroviario de cargas a lo largo
de todo el territorio nacional».
pasajeros que circulan por el país. Los conductores de camiones que no acostumbran llevar
la debida documentación encima preocupan a los
inspectores de la Comisión Nacional de Regulación del
Transporte (CNRT), porque constituyen los mayores casos
de infracciones detectados en las rutas argentinas. El
titular del organismo, Fernando Manzanares, apuesta a
lograr un cambio «cultural», para lo cual le otorga una
significativa importancia a la capacitación de los choferes.
Mientras tanto, el organismo continúa con la apertura de
nuevas delegaciones que le permitan reforzar los controles.
«Todavía estamos en un momento ascendente en materia
de infracciones» de los transportistas de camiones, porque
si bien «los empresarios se han acostumbrado a mantener
ciertas conductas para que no los multemos y otras
se mantienen; en algunos aspectos estamos generando
conciencia, pero van surgiendo nuevas y hay que seguir
trabajando para corregirlas», indicó Manzanares, y señaló
que el organismo continuará con los «operativos sorpresa»
que intensificó desde el año pasado.
En 2014, se controlaron 118.731 camiones en todo el país,
de los cuales 9.279 presentaron distintas infracciones, por
las cuales fueron retenidas 6.730 unidades. Una medida
que se toma cuando «carecen de la documentación habilitante
o cuando no cumplen con las medidas de seguridad
necesarias para circular», informó la institución.
La fiscalización abarca a los camiones que realizan transporte
internacional. Por ejemplo, a mediados de 2014 la
CNRT detuvo en la ciudad rionegrina de El Bolsón a uno
que «no tenía las cubiertas en condiciones adecuadas»,
según precisaron oportunamente.
En los casos de retenciones, «personal de la CNRT, junto
con Gendarmería Nacional, traslada el vehículo al predio
más cercano, el cual puede ser retirado cuando el conductor
o la empresa a la que pertenece el camión abona
la infracción que corresponda». En los distintos operativos
también se realizan controles de alcoholemia, aunque
prácticamente «no se han detectado casos de incumplimiento
a las normativas vigentes», precisaron desde la
Comisión.
Planificación
Este año la CNRT tiene planificado continuar con los controles
(también lo hace sobre el transporte público de pasajeros),
en «operativos conjuntos con la Policía Federal, la
Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina, en
distintos puntos del país, especialmente en la vía pública,
rutas nacionales y terminales portuarias».
Al respecto, Manzanares remarcó que el emplazamiento
de los operativos «no es dado a conocer con anticipación
para evitar que los transportistas circulen por rutas alternativas
con el fin de evadir los controles».
Son difundidas, empero, las inspecciones previstas cuando
se imponen restricciones a la circulación de camiones
en rutas nacionales, fijadas por la Agencia Nacional de
Seguridad Vial, durante feriados y períodos de mayor
afluencia de turistas hacia diversos puntos del país, acerca de las cuales Manzanares estimó que el acatamiento
es «positivo». No obstante, se han detectado «casos de
incumplimiento y, cuando esto ocurre, los vehículos
son paralizados hasta tanto finaliza el período restrictivo»,
indicó.
Una de las principales irregularidades detectadas es la falta
de documentación, hecho que se repitió en los primeros
controles de este año, cuando se labraron 1.006 actas
de infracción sobre los 12.184 vehículos de transporte de
cargas inspeccionados durante enero y febrero, en todo
el país, de los cuales se retuvieron 556. En consecuencia,
Manzanares advirtió que «no es suficiente contar con la
Licencia Nacional Habilitante, sino que hay que portarla».
En definitiva, el funcionario destacó que el objetivo de la
dependencia que conduce apunta a que el cumplimiento
de las normas «se transforme en una nueva cultura que
beneficiará a todos» y confió en que «vamos a ir obteniendo
mejores resultados».
Capacitación
En tal sentido, Manzanares valoró la capacitación que se
imparte a los conductores de camiones en el flamante centro
que inauguró el año pasado en Escobar la Federación
Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte
de Cargas (FADEEAC) y que visitó recientemente. Luego
de conocer las instalaciones, probar los simuladores de
manejo y recorrer las pistas de entrenamiento, reconoció
que de este emprendimiento «todos podremos sacar
como provecho».
Hasta acá, Manzanares pudo cumplir con un objetivo
que dijo ser su meta: que se levantara la intervención
que pesaba sobre la CNRT desde hacía casi catorce años,
para lo cual aseguró estar «enfocado fuertemente (con
su equipo) en trabajar de manera honorable, leal y eficiente».
Finalmente lo consiguió el mes pasado, cuando el
Gobierno nacional terminó con el cese adoptado en abril
de 2001 y lo mantuvo al frente del ahora «ente autárquico
actuante en jurisdicción de la Secretaría de Transporte del
Ministerio del Interior y Transporte».
En el decreto del Ejecutivo se consignó que en aquel momento,
la intervención se había adoptado «por considerar
que existían falencias en la gestión del ente que conspiraban
contra los objetivos tuitivos de los derechos de los
usuarios, la competitividad en los mercados y el logro de
mayor seguridad y confiabilidad del transporte involucrado»
y en esta instancia se consideró «oportuno cesar
con dicha intervención, teniendo en cuenta que los fines
perseguidos con su implementación han sido satisfechos,
conforme surge del informe elaborado» por la CNRT.
Desde entonces, por sus «antecedentes técnicos y profesionales
relevantes», como estipula el decreto, Manzanares
es el director ejecutivo del organismo, con rango y jerarquía
de subsecretario, asistido por Sebastián Bagini, quien
era subinterventor y hoy es subdirector ejecutivo.
Con la última inauguración de una sede en Salta, concretada
este mes, la CNRT cuenta con 21 delegaciones
regionales en el interior del país, para «aumentar los controles
del transporte automotor y trenes de pasajeros, y
del transporte automotor y ferroviario de cargas a lo largo
de todo el territorio nacional».


