Orest Yuryschuk realizó el curso de chofer profesional en el centro de capacitación de la FPT, para conducir
camiones. Alumno Estar al volante de un camión, el sueño de Yuryschuk. Hace diez años se radicó en la Argentina con la intención de
darle a su familia un mejor pasar. A principio de este año, Orest
Yuryschuk realizó el curso de chofer profesional en la FPT, para
seguir evolucionando en un rubro con el que estuvo vinculado
desde antes de salir de su Ucrania natal.
Orest está casado con una rusa, con la que tuvo tres hijos de 11,
nueve y cinco años, nacidos en España.
En la actualidad está empleado en una empresa que realiza custodias
a camiones en tránsito y su intención es «pasar a estar
en el volante, ser chofer de transporte de mercaderías secas o
de cargas peligrosas, así poder desarrollar lo que aprendí acá y
lograr una mejor remuneración, para darle el mejor pasar a mi
familia», para lo que realizó en curso en el Centro de Capacitación
Profesional en Escobar.
«Me quedo para progresar, es el mejor país en que estuve, estoy
reagradecido», aseguró Yuryschuk, quien destacó que «acá,
la gente me ha tratado maravillosamente bien. Tengo una muy
buena relación con mis compañeros de clase. Todos fueron muy
amigables y me llevo una agenda llena de contactos»
Con un español casi perfecto, ya que salió de su país siendo muy
joven para buscar mejores horizontes, debido a que «en Ucrania,
después del final del régimen soviético, las cosas se pusieron
muy difíciles. No soy un refugiado político, salí para buscar mejores
horizontes económicos», explicó.
Al relatar sus idas y vueltas por el mundo, Orest dijo que ya había
estado en la Argentina con anterioridad y que, luego de regresar
a Europa tomó la decisión de radicarse aquí. Insistió en que
«los argentinos tienen muy buen trato, nunca me hicieron sentir
extranjero, cosa que si me había ocurrido en Rusia, Grecia, en
España, donde las cosas me fueron muy difíciles». Ese fue uno
de los motivos para que este ucraniano eligiera quedarse a vivir
aquí junto a su familia.
camiones. Alumno Estar al volante de un camión, el sueño de Yuryschuk. Hace diez años se radicó en la Argentina con la intención de
darle a su familia un mejor pasar. A principio de este año, Orest
Yuryschuk realizó el curso de chofer profesional en la FPT, para
seguir evolucionando en un rubro con el que estuvo vinculado
desde antes de salir de su Ucrania natal.
Orest está casado con una rusa, con la que tuvo tres hijos de 11,
nueve y cinco años, nacidos en España.
En la actualidad está empleado en una empresa que realiza custodias
a camiones en tránsito y su intención es «pasar a estar
en el volante, ser chofer de transporte de mercaderías secas o
de cargas peligrosas, así poder desarrollar lo que aprendí acá y
lograr una mejor remuneración, para darle el mejor pasar a mi
familia», para lo que realizó en curso en el Centro de Capacitación
Profesional en Escobar.
«Me quedo para progresar, es el mejor país en que estuve, estoy
reagradecido», aseguró Yuryschuk, quien destacó que «acá,
la gente me ha tratado maravillosamente bien. Tengo una muy
buena relación con mis compañeros de clase. Todos fueron muy
amigables y me llevo una agenda llena de contactos»
Con un español casi perfecto, ya que salió de su país siendo muy
joven para buscar mejores horizontes, debido a que «en Ucrania,
después del final del régimen soviético, las cosas se pusieron
muy difíciles. No soy un refugiado político, salí para buscar mejores
horizontes económicos», explicó.
Al relatar sus idas y vueltas por el mundo, Orest dijo que ya había
estado en la Argentina con anterioridad y que, luego de regresar
a Europa tomó la decisión de radicarse aquí. Insistió en que
«los argentinos tienen muy buen trato, nunca me hicieron sentir
extranjero, cosa que si me había ocurrido en Rusia, Grecia, en
España, donde las cosas me fueron muy difíciles». Ese fue uno
de los motivos para que este ucraniano eligiera quedarse a vivir
aquí junto a su familia.


