La conducción de FADEEAC participó de un encuentro del Foro de Convergencia Empresarial sobre «El
rol del Estado y el buen gobierno Republicano». En un debate que se llevó a cabo en la Facultad de Derecho
de la Universidad de Buenos Aires el pasado 8 de junio, sobre
«El rol del Estado y el buen gobierno Republicano», organizado
por el Foro de Convergencia Empresarial (FCE), participó
la conducción de FADEEAC, representada por Daniel
Indart, acompañado por Matías Belusci, Martín Borbea,
Laura Villemin, Juan Segovia, Juan Aguilar, Eduardo Bozzi y
Alfredo Guagliano.
Miguel Blanco, coordinador del FCE; Máximo Fonrouge,
conjuez del fuero Contencioso Administrativo; Alberto dalla
Vía, juez de la Cámara Electoral; José Nun, ex secretario de
Cultura de la Nación; Orlando Ferreres, ex viceministro de
Economía de la Nación; Pablo Rossi, periodista, y Guillermo
Lipera, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de
Buenos Aires, consideraron las posiciones de la entidad.
«La soberanía reside y le pertenece al pueblo todo y no a
las mayorías circunstanciales, ningún gobernante puede
intentar apropiarse del Estado: es simplemente su servidor,
nuestro servidor y no su dueño», entendió Lipera,
al exponer las conclusiones.
Para el letrado, «descentralizar el poder siempre es bueno y
hace a la salud de la República» y sostuvo que «un Estado
fuerte y eficaz solo es posible si cuenta con funcionarios
de carrera altamente calificados, de manera que a los cargos
públicos lleguen los más preparados y no los militantes
de la mayoría de turno».
El presidente de Colegio de Abogados porteño reflexionó
que «el Estado debe ser la persona ética por excelencia y
los gobernantes deben actuar de manera ejemplar y como
promotores de la ética republicana».
El documento
En la apertura del encuentro, Blanco reseñó los antecedentes
del documento «El rol del Estado y el buen gobierno
Republicano», que elaboró el FCE en mayo último y que
sirvió de base al debate con la intensión de que se convierta
en un aporte para el mejoramiento de las políticas
públicas, y el logro de reglas que incentiven la inversión y
la creación de empleos.
«El rol del Estado y su relación con los gobiernos de turno no
ha sido discutido en profundidad por la sociedad argentina;
predominan las posiciones extremas que van desde la necesidad
de la intervención del Estado en todas las actividades
sociales y económicas a la imputación que se hace al sector
empresario de promover la existencia de un Estado débil, sin
capacidad de control e intervención», afirmó.
El coordinador del Foro meditó: «El Estado es una creación
de la sociedad civil que se instrumenta en un pacto social
plasmado en la Constitución Nacional que establece el rol
del Estado en sus distintas áreas de actuación».
Tras afirmar que el documento «no es ni un plan de gobierno
ni un pliego de condiciones a futuros gobiernos
como algunos lo pretenden etiquetar», agregó que «la sociedad
civil tiene el derecho y la responsabilidad de analizar
y discutir en profundidad la aplicación en la práctica
de dicho rol, sobre todo ante el creciente peso que tiene la financiación del Estado que recae sobre el sector privado
de la economía a través de una presión impositiva record
en la historia de Argentina».
Pasado y presente
Para la visión de Fonrouge, el país vive en emergencia económica
desde 1989. «Esto permite al Estado arbitrios y discrecionalidades,
lo cual no es bueno para crecer», comentó.
«En Argentina tenemos un sistema para no cumplir las normas»,
tras lo cual coincidió en la ponencia del Foro sobre
la necesidad de tener órganos de control que «funcionen
adecuadamente y de manera independiente» y en cuanto a
la injerencia del Estado en la actividad privada, sostuvo que
«el gobierno puede tener participación en la medida que lo
haga en las mismas condiciones que la actividad privada».
Dalla Vía mostró su satisfacción porque el documento del
Foro coincide con la reforma constitucional de 1994 que «refuerza
los contenidos sociales», y añadió que «lo que nos establece
la Constitución es un capitalismo con rostro humano».
El juez afirmó que el país tiene un déficit en seguridad jurídica,
reflexionó que «sin división de poderes, ni institucionalidad,
todo lo demás es una utopía». Advirtió que «tenemos
un problema grave en materia de federalismo fiscal»
y que «es necesario lograr el equilibrio fiscal y político».
Ferreres hizo una reseña de la economía argentina desde
inicios del siglo XX y señaló luego que el país tiene
potencial de recursos humanos, naturales y productivos
para crecer sostenidamente, pero mide mal en
capital institucional (educación, seguridad, cultura,
aspectos sociales, salud).
El economista ejemplificó que mientras Estados Unidos
tiene un capital institucional estimado en 450.000 dólares,
el promedio mundial se ubica en 93.000 dólares y el
de Argentina en 50.000. «Hay que insistir en la institucionalización
total del país», sugirió y calculó: «Hay 370.000
millones de dólares que se fueron desde 1933 y es como
tener otra Argentina que da empleo en otros países».
Nun destacó el valor del documento por contar con el acuerdo
de 68 entidades que integran el Foro de Convergencia
Empresarial, entre las que en encuentra FADEEAC. «Desde
el punto de vista conceptual, no es tan importante el consenso
como el acuerdo para concertar, debatir y llegar a acuerdos sobre
puntos centrales».
«En la medida que el Estado es una construcción social, debe
debatirse el rol que se quiere», reflexionó el ex funcionario
kirchnerista, para enfatizar en uno de los ejes del documento
cuando reconoce que «Estado y gobierno no son sinónimos». //
El Foro sostiene que el Estado debe «respetar la forma
representativa republicana federal de gobierno, resguardar
la seguridad de los habitantes, su libertad y sus bienes e
impedir abusos que afecten al bien común, a la vez que
proveer a la prosperidad del país, su progreso económico
y humano e intervenir en la modernización de su
infraestructura, mas sin que ello implique sustituir al sector
privado en aquellos emprendimientos que puedan ser
desarrollados por éste en un marco de sana competencia».
Además, citó que «a los gobernantes les cabe la
responsabilidad de actuar de manera ejemplar y como
promotores de la ética republicana, que no es otra cosa
que observar y hacer observar el cumplimiento de la ley,
respetar a rajatabla la división de poderes y rendir cuentas
de la gestión».
Tras hacer hincapié en que «debe proteger a los sectores
más vulnerables», se refiere al rol del Estado cuando
participa en sectores donde también está presente la
actividad privada, indicando que «se deberá someter a las
leyes y usos mercantiles, evitando el ejercicio de prácticas
que pudiesen constituir competencia desleal con otros
actores del mercado o bien que su desenvolvimiento pudiere
generar conflictos de intereses en el ámbito de la entidad de
la cual participa».
El Foro está elaborando de documentos y organizando
conferencias públicas sobre otros temas como Empleo e
Inclusión Social, Educación y Narcotráfico e Inseguridad,
con el propósito es aportar la visión de las entidades que lo
forman y buscar políticas públicas orientadas a la solución
de estos problemas.
rol del Estado y el buen gobierno Republicano». En un debate que se llevó a cabo en la Facultad de Derecho
de la Universidad de Buenos Aires el pasado 8 de junio, sobre
«El rol del Estado y el buen gobierno Republicano», organizado
por el Foro de Convergencia Empresarial (FCE), participó
la conducción de FADEEAC, representada por Daniel
Indart, acompañado por Matías Belusci, Martín Borbea,
Laura Villemin, Juan Segovia, Juan Aguilar, Eduardo Bozzi y
Alfredo Guagliano.
Miguel Blanco, coordinador del FCE; Máximo Fonrouge,
conjuez del fuero Contencioso Administrativo; Alberto dalla
Vía, juez de la Cámara Electoral; José Nun, ex secretario de
Cultura de la Nación; Orlando Ferreres, ex viceministro de
Economía de la Nación; Pablo Rossi, periodista, y Guillermo
Lipera, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de
Buenos Aires, consideraron las posiciones de la entidad.
«La soberanía reside y le pertenece al pueblo todo y no a
las mayorías circunstanciales, ningún gobernante puede
intentar apropiarse del Estado: es simplemente su servidor,
nuestro servidor y no su dueño», entendió Lipera,
al exponer las conclusiones.
Para el letrado, «descentralizar el poder siempre es bueno y
hace a la salud de la República» y sostuvo que «un Estado
fuerte y eficaz solo es posible si cuenta con funcionarios
de carrera altamente calificados, de manera que a los cargos
públicos lleguen los más preparados y no los militantes
de la mayoría de turno».
El presidente de Colegio de Abogados porteño reflexionó
que «el Estado debe ser la persona ética por excelencia y
los gobernantes deben actuar de manera ejemplar y como
promotores de la ética republicana».
El documento
En la apertura del encuentro, Blanco reseñó los antecedentes
del documento «El rol del Estado y el buen gobierno
Republicano», que elaboró el FCE en mayo último y que
sirvió de base al debate con la intensión de que se convierta
en un aporte para el mejoramiento de las políticas
públicas, y el logro de reglas que incentiven la inversión y
la creación de empleos.
«El rol del Estado y su relación con los gobiernos de turno no
ha sido discutido en profundidad por la sociedad argentina;
predominan las posiciones extremas que van desde la necesidad
de la intervención del Estado en todas las actividades
sociales y económicas a la imputación que se hace al sector
empresario de promover la existencia de un Estado débil, sin
capacidad de control e intervención», afirmó.
El coordinador del Foro meditó: «El Estado es una creación
de la sociedad civil que se instrumenta en un pacto social
plasmado en la Constitución Nacional que establece el rol
del Estado en sus distintas áreas de actuación».
Tras afirmar que el documento «no es ni un plan de gobierno
ni un pliego de condiciones a futuros gobiernos
como algunos lo pretenden etiquetar», agregó que «la sociedad
civil tiene el derecho y la responsabilidad de analizar
y discutir en profundidad la aplicación en la práctica
de dicho rol, sobre todo ante el creciente peso que tiene la financiación del Estado que recae sobre el sector privado
de la economía a través de una presión impositiva record
en la historia de Argentina».
Pasado y presente
Para la visión de Fonrouge, el país vive en emergencia económica
desde 1989. «Esto permite al Estado arbitrios y discrecionalidades,
lo cual no es bueno para crecer», comentó.
«En Argentina tenemos un sistema para no cumplir las normas»,
tras lo cual coincidió en la ponencia del Foro sobre
la necesidad de tener órganos de control que «funcionen
adecuadamente y de manera independiente» y en cuanto a
la injerencia del Estado en la actividad privada, sostuvo que
«el gobierno puede tener participación en la medida que lo
haga en las mismas condiciones que la actividad privada».
Dalla Vía mostró su satisfacción porque el documento del
Foro coincide con la reforma constitucional de 1994 que «refuerza
los contenidos sociales», y añadió que «lo que nos establece
la Constitución es un capitalismo con rostro humano».
El juez afirmó que el país tiene un déficit en seguridad jurídica,
reflexionó que «sin división de poderes, ni institucionalidad,
todo lo demás es una utopía». Advirtió que «tenemos
un problema grave en materia de federalismo fiscal»
y que «es necesario lograr el equilibrio fiscal y político».
Ferreres hizo una reseña de la economía argentina desde
inicios del siglo XX y señaló luego que el país tiene
potencial de recursos humanos, naturales y productivos
para crecer sostenidamente, pero mide mal en
capital institucional (educación, seguridad, cultura,
aspectos sociales, salud).
El economista ejemplificó que mientras Estados Unidos
tiene un capital institucional estimado en 450.000 dólares,
el promedio mundial se ubica en 93.000 dólares y el
de Argentina en 50.000. «Hay que insistir en la institucionalización
total del país», sugirió y calculó: «Hay 370.000
millones de dólares que se fueron desde 1933 y es como
tener otra Argentina que da empleo en otros países».
Nun destacó el valor del documento por contar con el acuerdo
de 68 entidades que integran el Foro de Convergencia
Empresarial, entre las que en encuentra FADEEAC. «Desde
el punto de vista conceptual, no es tan importante el consenso
como el acuerdo para concertar, debatir y llegar a acuerdos sobre
puntos centrales».
«En la medida que el Estado es una construcción social, debe
debatirse el rol que se quiere», reflexionó el ex funcionario
kirchnerista, para enfatizar en uno de los ejes del documento
cuando reconoce que «Estado y gobierno no son sinónimos». //
El Foro sostiene que el Estado debe «respetar la forma
representativa republicana federal de gobierno, resguardar
la seguridad de los habitantes, su libertad y sus bienes e
impedir abusos que afecten al bien común, a la vez que
proveer a la prosperidad del país, su progreso económico
y humano e intervenir en la modernización de su
infraestructura, mas sin que ello implique sustituir al sector
privado en aquellos emprendimientos que puedan ser
desarrollados por éste en un marco de sana competencia».
Además, citó que «a los gobernantes les cabe la
responsabilidad de actuar de manera ejemplar y como
promotores de la ética republicana, que no es otra cosa
que observar y hacer observar el cumplimiento de la ley,
respetar a rajatabla la división de poderes y rendir cuentas
de la gestión».
Tras hacer hincapié en que «debe proteger a los sectores
más vulnerables», se refiere al rol del Estado cuando
participa en sectores donde también está presente la
actividad privada, indicando que «se deberá someter a las
leyes y usos mercantiles, evitando el ejercicio de prácticas
que pudiesen constituir competencia desleal con otros
actores del mercado o bien que su desenvolvimiento pudiere
generar conflictos de intereses en el ámbito de la entidad de
la cual participa».
El Foro está elaborando de documentos y organizando
conferencias públicas sobre otros temas como Empleo e
Inclusión Social, Educación y Narcotráfico e Inseguridad,
con el propósito es aportar la visión de las entidades que lo
forman y buscar políticas públicas orientadas a la solución
de estos problemas.


