Déficit en las trazas rurales

Funcionarios y especialistas consideraron la situación de los caminos de la producción. La situación de las rutas de la producción y los desafíos
para mejorarlos y favorecer el desarrollo de la economía,
fueron el eje de la jornada Caminos Rurales: un
freno para el desarrollo, que se realizó como parte de la
130ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria, y
que fue cerrada por Guillermo Cabana, presidente de la
Asociación Argentina de Carreteras, y Daniel Indart, titular
de FADEEAC.
La actividad, realizada el pasado 20 de julio en el predio
ferial de Palermo, fue organizada por la Asociación
Argentina de Carreteras, la Sociedad Rural Argentina
(SRA) y el Instituto de Cemento Portland Argentino (ICPA),
y se compuso por una mesa de intendentes de la Provincia
de Buenos Aires y especialistas del tema.
El acto de apertura estuvo a cargo de Cabana; Daniel
Pelegrina, vicepresidente primero de la SRA, y Enrique
Romero, director del ICPA, quienes plantearon la importancia
de discutir el impacto de los caminos rurales en
el sistema productivo y logístico nacional, y de impulsar
planes para lograr una solución definitiva al problema que
representa el mal estado de la red terciaria.
Los jefes comunales Ezequiel Galli, de Olavarría; Cecilio
Salazar, de San Pedro; Carlos Sánchez, de Tres Arroyos,
y Eduardo Campana, de General Villegas, expusieron la situación
de los caminos en sus municipios, abordaron la
relación con los productores e instituciones del sector, las
formas de gestión que lleva adelante cada uno y los métodos
de financiación a través de la tasa vial y de otros tributos
relacionados, que consideraron insuficientes, y acordaron
en la necesidad de contar con un plan provincial o
nacional que colabore con los municipios en este aspecto.
La segunda parte se destinó a la presentación de planes
para la mejora de los caminos rurales, con la intervención
de Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la
SRA; Bernardino Capra, de la Dirección de Vialidad de la
Provincia de Buenos Aires; Diego Calo, del ICPA; Alejandro
Gennari y Juan Alberto Sosa del Programa de Servicios
Agrícolas Provinciales (PROSAP); y Miguel Ángel Salvia, de
la Asociación Argentina de Carreteras.
Las venas del cuerpo
El cierre y las conclusiones estuvieron a cargo de Indart y
Cabana, quienes destacaron el valor de este tipo de jornadas
para alcanzar un desarrollo pleno del sector productivo
rural en el país. El presidente de FADEEAC destacó que
«los caminos son las venas de un cuerpo por donde queremos
transitar. Nuestra sangre es la riqueza que transita
por esos caminos».
Consignó que la situación descripta por los intendentes
bonaerenses «ocurre con mucha más intensidad en las
provincias, donde se depende de la dirección provincial
de vialidad. Ustedes viven esa realidad, comparten con la
gente esos problemas y, a veces, llegar al jefe de vialidad
de cada ciudad o al jefe de vialidad de la provincia es muy
complicado y difícil».
«Esto desnuda lo que pasa en nuestro país, no solamente con las rutas nacionales sino también con los caminos rurales.
Esto debemos afrontarlo de una manera totalmente
distinta, dándole la importancia que significa este tema. A
través de encontrar mecanismos o funcionamientos para
que se pueda llevar adelante concretamente», añadió.
El dirigente del autotransporte de cargas reflexionó que
«para los 9.000 millones de habitantes que tendrá el planeta
en pocos años, la producción aumentará de 49 hasta
79%, y esa es una preocupación para los argentinos. En el
transporte de cargas estamos preocupados y tratando de
encontrar soluciones a esta situación».
Añadió que «105, 130 o 140 millones de toneladas van a
significar, independientemente de las obras actuales del
Belgrano Cargas, montar otro Belgrano Cargas y habrá
100.000 camiones más en las rutas para la producción.
Porque la Argentina ha apostado a dar alimentos al mundo
y esto demuestra la necesidad de trabajar en conjunto».
Indart enfatizó que «este desafío debe encontrarnos unidos,
dejando las mezquindades de lado y sabiendo que
esto es a largo plazo. No se hace un camino ni un plan en
cuatro años y las dificultades que tenemos son muchas».
En ese sentido, mostró la preocupación del sector «porque
escuchamos las críticas a los costos logísticos, y esto es
parte de los costos logísticos. Si tuviéramos rutas que pudiésemos
transitar permanentemente a 80 kilómetros por
hora y no a 80, 60, 40 o 20, indudablemente, tendríamos
otros costos».
«Si los camiones pudieran entrar y salir de los campos, el
productor se beneficiaría, el transporte se beneficiaría y el
país se beneficiaría por poder exportar todos estos productos
que brinda el campo», agregó y convocó a «aunar
criterios para llevar adelante todo esto, porque los argentinos
lo necesitamos».
Hizo hincapié en que «esto es una consecuencia de 50
años en los que no se encontró una solución a esto. Tanto
China, como Estados Unidos o Canadá han crecido porque
lo primero que hicieron fueron caminos. La producción
sale por caminos, no hay otra manera. A veces nos hacen
creer que nosotros competimos con el ferrocarril, somos
complementarios».
«En la Argentina reiteró, 94% de las cargas se transporta
por camión, como en la mayoría de los países del mundo,
pero en el campo transportamos el 100%, porque es
el único vehículo que entra a la producción. Estamos comprometidos
demasiado, no solamente con las tecnologías
de última generación de nuestras unidades sino también
con la capacitación».
De coincidencias
A Cabana, el debate lo llevó a «revivir el Congreso sobre
Caminos Rurales que se realizó a fines de junio último en
Olavarría y la riqueza que ahí se había logrado» en cuanto
a resoluciones y propuestas.
Reconoció la existencia de «distintas necesidades, pero también hemos llegado a algunas coincidencias… Todo indica
que con el compromiso de las autoridades y de los
productores podemos encontrar alguna solución y desarrollar
políticas activas para mejorar el camino».
Enfatizó que «los recursos que tienen los municipios para
atender los caminos son insuficientes y también es necesario
que haya una política de Estado a nivel nacional
que apoye firmemente el desarrollo de los caminos rurales.
Que lo retomen en su agenda el Estado Nacional y el
Provincial para que los caminos rurales tengan un desarrollo
sostenido a través de una política de Estado que sea
permanente a través del tiempo y no solamente un esfuerzo
económico de un momento determinado de la historia».
Finalmente, dijo que «lo más importante es que sigamos
todos juntos para generar una masa crítica para requerir
que los caminos rurales sean tomados como una política
de Estado».