El presente de Cedab y el porvenir de la Cámara en el análisis de su Presidente. El 9 de marzo de 2006, un grupo de 13 empresarios
del transporte de bebidas acordaron asociarse en una
cámara, para buscarles soluciones a los problemas
comunes. Desde entonces, la Cámara Empresaria de
Autotransporte de Bebidas (Cedab) fue creciendo hasta
llegar a tener 19 asociados y una posición reconocida
dentro del sector.
Desde 2009, Juan D. Aguilar sucedió a Manuel Solla, en
la Presidencia de esta cámara, lo acompañan Emiliano
Rivarola, secretario de Coordinación Interna; Marcelo
Scaglia, secretario de Relaciones Institucionales; Claudio
Galvan, director ejecutivo; Karina Franco, tesorera, y
Juan Pannossian, secretario administrativo.
La oportunidad de celebrar los 10 primeros años de
Cedab sirvió de escusa para que su presidente hiciera
un balance del trabajo de Cedab.
Revista FADEEAC: ¿Cómo fue el proceso por el cual se
gestó la creación de la Cámara?
Juan D. Aguilar: La cámara nació de la necesidad de
los principales operadores logísticos de las tres marcas
importantes del sector que sufríamos los mismos
problemas: tanto con el Estado, ante las normativas y
reglamentaciones para nuestra actividad y, en mayor
medida, las cuestiones gremiales. Empezamos a conectarnos.
Recuerdo el primer llamado que le hice a Manuel
Solla, que generó una primera reunión, con lo que significa
relacionarse con un competidor, por este tema de
la proximidad y realizar la misma tarea que desafió los
miedos que tenemos los empresarios al libre mercado y
la competencia. Luego se generó un vínculo muy bueno.
Se sumó Marcelo Scaglia. Fuimos conociéndonos y empezamos
a dar forma a esta cámara, para contrarrestar
un gran avance del sector gremial en cuanto a condiciones
salariales: cuando lograban un beneficio en una embotelladora,
lo reclamaban en la otra, pero si la otra tenía
algo que la primera no, volvían a empezar los reclamos.
Entonces, todo tiraba para arriba en nuestra actividad
que estaba totalmente desregulada. Luego, de encontrarnos
y empezar a trabajar con criterios uniformes
nace la cámara y se forma la rama de Aguas Gaseosas
dentro de la entidad gremial. Los empresarios creamos
un espacio de encuentro para la discusión, análisis y debate de nuestra actividad y unificábamos los criterios.
RF: ¿Cuál fue el primer hito en la vida de Cedab?
J.D.A.: Básicamente, el primer gran paso: establecer
condiciones de trabajo homogéneas, más allá de las
particularidades de cada una de las embotelladoras.
Luego comenzaron otro tipo de trabajos, que fue cuando
nos acercamos a FADEEAC, en el año 2006.
RF: ¿Cuánto tiempo llevó?
J.D.A.: Estuvimos un año, hasta que nos sumamos. En
las primeras reuniones estuvo Lucio Zemborain, Raúl
Pastoriza uno de los abogados que nos dio una mano
en formarnos y todo el sector de asuntos laborales de
cada embotelladora tuvo presencia para darle forma
a los intereses de cada uno, para que no se vea afectada
ninguna. Esto significó unificar el criterio de los
operadores logísticos, de las empresas de transporte.
También hubo que establecer acuerdos con las dadoras,
porque administramos bienes de terceros, entonces generar
ese consenso nos llevó ese año.
RF: ¿Después de estos años, cuáles son los desafíos
actuales para el sector?
J.D.A.: Los desafíos en grandes rasgos son los mismos,
pero se han sumado. Hoy, tenemos una problemática
más compleja que va más allá de las regulaciones del
Estado o el avance sindical. Hoy vemos otras cuestiones
que tienen que ver con esta coyuntura de luego de
10 años de volúmenes que han disminuido. En los últimos
años, la pérdida de volumen ronda, comparada con
2010, entre 30 y 40% en el área de Capital y Gran Buenos
Aires. En el sector gremial no hemos tenido situaciones
de conflicto importante, pero también a ellos les debe
preocupar la baja de volumen que significa disminución
de ingresos para los trabajadores en actividad y, en
muchos casos, pérdida de puestos de trabajo. Tenemos
estructuras estáticas muy grandes, por cada unidad
hay tres trabajadores directos, más todo el servicio de
asistencia indirecto que puede multiplicarse por 0,5 o
0,8 más, así que tenemos una estructura muy compleja,
donde predomina la mano de obra. El costo laboral
es excesivamente alto puede rondar entre 75 y 85% del
costo por unidad, lo que en larga pesa entre 33 y 38%
dependiendo de los kilómetros que recorra.
Esto trajo otros problemas, como el de los accidentes
de trabajo que da origen a la industria del juicio. Esto
nos tiene muy preocupados, porque las cuotas de las
ARTs para la actividad están muy altas y es un sistema
endeble que nos puede traer un problema muy grave.
Hoy, estamos gestionando muchísimo los recursos humanos
y atendiendo a reducir el impacto de la industria
del juicio y hacer un trabajo muy fuerte en capacitación
y manejo de peso.
RF: ¿Cuáles son los proyectos de la Cámara?
J.D.A.: Cedab ha desarrollado un lazo muy importante
con el Gobierno de la Ciudad, en los trabajos que tienen
que ver con la red de tránsito pesado, con otras cámaras
y ver la misma problemática nos genera muchísimos
resultados. La participación que ha tenido Cedab en todas
las reuniones y los proyectos que se han preparado:
desde los cajones azules, la Autopista Ribereña, la red
Huergo Madero, la red de tránsito pesado Barracas, la
colaboración en el proceso del CTC. Vinimos realizando
una tarea institucional muy importante que trasciende el
ámbito de la ciudad, porque la coyuntura ha hecho que
este gobierno llegue al ámbito nacional y lo ha reflejado
el Consejo Federal, donde hemos tenido la visita del
Ministro de Transporte, dada por una relación de trabajo
ejecutiva, diligente. Hemos sido muy importantes dentro
de las políticas que se han dado en la ciudad. Veo a
Cedab trabajando de manera muy comprometida con el
Gobierno Nacional, en el ámbito de transporte, acompañando
al presidente de FADEEAC en todas las políticas
que va desarrollando la casa. Y, por otro lado, con el sector
gremial desarrollando un trabajo muy importante.
Hemos logrado, a través de un acuerdo que hemos celebrado
con el sindicato, estabilizar la gran problemática
que teníamos con el tema del ausentismo. Convenio con FPT Juan Aguilar explicó que mediante
un convenio, la FPT «ha realizado
un relevamiento de nuestra actividad,
para conocer las particularidades
en la distribución, han
salido con unidades para ver el
trabajo en la ruta, es una actividad
bastante compleja. Elaboraron un
diagnóstico, nuestros responsables
de recursos humanos lo discutieron
y comenzamos a mandar
grupos de diez trabajadores que
recién se iniciaban en la actividad
a realizar una capacitación».
El titular de Cedab aseguró que
«fue muy productivo, porque hemos
visto como disminuyó notablemente
el consumo de combustible
o roturas tanto de producto
como de unidades. Nuestra actividad
está pasando por una crisis
de conductores. Para esto hemos
creado esta capacitación que dura
una semana y después viene un
mix y en dos meses ya puede salir
a la ruta».
«Nos parece muy útil la capacitación,
esto es un aporte empresario
que está haciendo Cedab a la
sociedad: estos camiones están
circulando en el centro de Buenos
Aires todos los días y tener conductores
capacitados y responsables
es muy importante», concluyó
del transporte de bebidas acordaron asociarse en una
cámara, para buscarles soluciones a los problemas
comunes. Desde entonces, la Cámara Empresaria de
Autotransporte de Bebidas (Cedab) fue creciendo hasta
llegar a tener 19 asociados y una posición reconocida
dentro del sector.
Desde 2009, Juan D. Aguilar sucedió a Manuel Solla, en
la Presidencia de esta cámara, lo acompañan Emiliano
Rivarola, secretario de Coordinación Interna; Marcelo
Scaglia, secretario de Relaciones Institucionales; Claudio
Galvan, director ejecutivo; Karina Franco, tesorera, y
Juan Pannossian, secretario administrativo.
La oportunidad de celebrar los 10 primeros años de
Cedab sirvió de escusa para que su presidente hiciera
un balance del trabajo de Cedab.
Revista FADEEAC: ¿Cómo fue el proceso por el cual se
gestó la creación de la Cámara?
Juan D. Aguilar: La cámara nació de la necesidad de
los principales operadores logísticos de las tres marcas
importantes del sector que sufríamos los mismos
problemas: tanto con el Estado, ante las normativas y
reglamentaciones para nuestra actividad y, en mayor
medida, las cuestiones gremiales. Empezamos a conectarnos.
Recuerdo el primer llamado que le hice a Manuel
Solla, que generó una primera reunión, con lo que significa
relacionarse con un competidor, por este tema de
la proximidad y realizar la misma tarea que desafió los
miedos que tenemos los empresarios al libre mercado y
la competencia. Luego se generó un vínculo muy bueno.
Se sumó Marcelo Scaglia. Fuimos conociéndonos y empezamos
a dar forma a esta cámara, para contrarrestar
un gran avance del sector gremial en cuanto a condiciones
salariales: cuando lograban un beneficio en una embotelladora,
lo reclamaban en la otra, pero si la otra tenía
algo que la primera no, volvían a empezar los reclamos.
Entonces, todo tiraba para arriba en nuestra actividad
que estaba totalmente desregulada. Luego, de encontrarnos
y empezar a trabajar con criterios uniformes
nace la cámara y se forma la rama de Aguas Gaseosas
dentro de la entidad gremial. Los empresarios creamos
un espacio de encuentro para la discusión, análisis y debate de nuestra actividad y unificábamos los criterios.
RF: ¿Cuál fue el primer hito en la vida de Cedab?
J.D.A.: Básicamente, el primer gran paso: establecer
condiciones de trabajo homogéneas, más allá de las
particularidades de cada una de las embotelladoras.
Luego comenzaron otro tipo de trabajos, que fue cuando
nos acercamos a FADEEAC, en el año 2006.
RF: ¿Cuánto tiempo llevó?
J.D.A.: Estuvimos un año, hasta que nos sumamos. En
las primeras reuniones estuvo Lucio Zemborain, Raúl
Pastoriza uno de los abogados que nos dio una mano
en formarnos y todo el sector de asuntos laborales de
cada embotelladora tuvo presencia para darle forma
a los intereses de cada uno, para que no se vea afectada
ninguna. Esto significó unificar el criterio de los
operadores logísticos, de las empresas de transporte.
También hubo que establecer acuerdos con las dadoras,
porque administramos bienes de terceros, entonces generar
ese consenso nos llevó ese año.
RF: ¿Después de estos años, cuáles son los desafíos
actuales para el sector?
J.D.A.: Los desafíos en grandes rasgos son los mismos,
pero se han sumado. Hoy, tenemos una problemática
más compleja que va más allá de las regulaciones del
Estado o el avance sindical. Hoy vemos otras cuestiones
que tienen que ver con esta coyuntura de luego de
10 años de volúmenes que han disminuido. En los últimos
años, la pérdida de volumen ronda, comparada con
2010, entre 30 y 40% en el área de Capital y Gran Buenos
Aires. En el sector gremial no hemos tenido situaciones
de conflicto importante, pero también a ellos les debe
preocupar la baja de volumen que significa disminución
de ingresos para los trabajadores en actividad y, en
muchos casos, pérdida de puestos de trabajo. Tenemos
estructuras estáticas muy grandes, por cada unidad
hay tres trabajadores directos, más todo el servicio de
asistencia indirecto que puede multiplicarse por 0,5 o
0,8 más, así que tenemos una estructura muy compleja,
donde predomina la mano de obra. El costo laboral
es excesivamente alto puede rondar entre 75 y 85% del
costo por unidad, lo que en larga pesa entre 33 y 38%
dependiendo de los kilómetros que recorra.
Esto trajo otros problemas, como el de los accidentes
de trabajo que da origen a la industria del juicio. Esto
nos tiene muy preocupados, porque las cuotas de las
ARTs para la actividad están muy altas y es un sistema
endeble que nos puede traer un problema muy grave.
Hoy, estamos gestionando muchísimo los recursos humanos
y atendiendo a reducir el impacto de la industria
del juicio y hacer un trabajo muy fuerte en capacitación
y manejo de peso.
RF: ¿Cuáles son los proyectos de la Cámara?
J.D.A.: Cedab ha desarrollado un lazo muy importante
con el Gobierno de la Ciudad, en los trabajos que tienen
que ver con la red de tránsito pesado, con otras cámaras
y ver la misma problemática nos genera muchísimos
resultados. La participación que ha tenido Cedab en todas
las reuniones y los proyectos que se han preparado:
desde los cajones azules, la Autopista Ribereña, la red
Huergo Madero, la red de tránsito pesado Barracas, la
colaboración en el proceso del CTC. Vinimos realizando
una tarea institucional muy importante que trasciende el
ámbito de la ciudad, porque la coyuntura ha hecho que
este gobierno llegue al ámbito nacional y lo ha reflejado
el Consejo Federal, donde hemos tenido la visita del
Ministro de Transporte, dada por una relación de trabajo
ejecutiva, diligente. Hemos sido muy importantes dentro
de las políticas que se han dado en la ciudad. Veo a
Cedab trabajando de manera muy comprometida con el
Gobierno Nacional, en el ámbito de transporte, acompañando
al presidente de FADEEAC en todas las políticas
que va desarrollando la casa. Y, por otro lado, con el sector
gremial desarrollando un trabajo muy importante.
Hemos logrado, a través de un acuerdo que hemos celebrado
con el sindicato, estabilizar la gran problemática
que teníamos con el tema del ausentismo. Convenio con FPT Juan Aguilar explicó que mediante
un convenio, la FPT «ha realizado
un relevamiento de nuestra actividad,
para conocer las particularidades
en la distribución, han
salido con unidades para ver el
trabajo en la ruta, es una actividad
bastante compleja. Elaboraron un
diagnóstico, nuestros responsables
de recursos humanos lo discutieron
y comenzamos a mandar
grupos de diez trabajadores que
recién se iniciaban en la actividad
a realizar una capacitación».
El titular de Cedab aseguró que
«fue muy productivo, porque hemos
visto como disminuyó notablemente
el consumo de combustible
o roturas tanto de producto
como de unidades. Nuestra actividad
está pasando por una crisis
de conductores. Para esto hemos
creado esta capacitación que dura
una semana y después viene un
mix y en dos meses ya puede salir
a la ruta».
«Nos parece muy útil la capacitación,
esto es un aporte empresario
que está haciendo Cedab a la
sociedad: estos camiones están
circulando en el centro de Buenos
Aires todos los días y tener conductores
capacitados y responsables
es muy importante», concluyó


