La nueva instalación, desarrollada por la firma JDG Neumáticos integrante de la red de revendedores Michelin se especializará en la reconstrucción premium de neumáticos de camiones y ómnibus, y pretende «fomentar esta industria mediante tecnologías de nivel mundial», según anunciaron desde la empresa.
Durante su primer año, Michelin empleará en esta planta de 1300 m2, a 14 personas y contará con una capacidad productiva de 14.000 neumáticos;
luego, incrementará la dotación a 48 empleados para reconstruir alrededor de 60.000 neumáticos a partir del segundo año.
«Ampliar la red de recapado nos acerca cada vez más a los transportistas de todo el país, contribuyendo a reducir sus costos y brindando un mayor rendimiento a sus inversiones en neumáticos», explicó Guillermo Crevatin, presidente de Michelin Argentina, tras agregar: «Con este servicio ofrecemos la posibilidad de tener un neumático nuevo por segunda vez, con las mismas prestaciones y calidad que ofrece nuestra marca».
Por su parte, Joaquín Gargiulo, titular de JDG Neumáticos, remarcó que «en momentos donde la situación del transporte no es la mejor, estos procesos de reutilización permiten a los transportistas reducir sus costos operativos».
En diálogo con la nacion, Crevatin brindó precisiones respecto de los planes de expansión de la compañía, en un año donde muchos están a la expectativa de lo que ocurrirá con la economía en los próximos meses.
«La decisión de invertir en esta planta se tomó hace un año ya que, al igual que nuestros socios, pensamos en el largo plazo. Pero si tuviéramos que tomar la decisión ahora, haríamos lo mismo. Por eso ya estamos trabajando para las próximas aperturas que haremos en 2016, 2017 y así sucesivamente hasta alcanzar nuestro objetivo: 10 instalaciones de recapado en la Argentina», explicó el directivo. ¿Se volvió difícil para una empresa extranjera hacer negocios en el país? —Hace 100 años que estamos en este país y pasamos por diferentes circunstancias, pero siempre nos adaptamos a cada situación para estar presentes y dar respuesta a nuestros clientes. Evidentemente, acá hay particularidades que debemos explicar cuando hablamos con nuestra casa matriz en Francia, pero nos entienden porque en la Argentina es muy alta la notoriedad de marca que tiene Michelin, a la altura de varios países de Europa. Es increíble como el consumidor argentino quiere nuestra marca, y eso nos obliga a seguir apostando por la Argentina. ¿Cómo se las arreglan cuando las medidas económicas no son favorables, por ejemplo, en el caso de las importaciones? —Nos adaptamos a cada circunstancia. A veces el mercado te permite unas cosas y otras veces, no. Queremos trabajar como una empresa multinacional pero acoplada a la realidad local porque nos sentimos valorados como una marca nacional. Por eso, disponemos de varias líneas de productos para llegar de diferentes maneras al consumidor y que, de alguna forma, una línea compense a la otra. Estamos satisfechos con la performance de los últimos años y las expectativas para el futuro son buenas. Entonces, la situación negativa de la industria automotriz no los afecta como podría esperarse… —Efectivamente, porque no atañe al mercado de neumáticos de reemplazo. Y, en el caso de los neumáticos nuevos, donde sí hay un impacto, recién estamos entrando en el segmento. No somos jugadores importantes todavía, y vamos ganando participación en las ventas a pesar de la baja del mercado.


