A tan solo diez meses del primer Curso Básico Obligatorio dictado, la
FPT continúa apostando a la evolución.
El CBO marca un antes y un después en la capacitación de conductores
de carga, ya que implementa la obligatoriedad del uso de simuladores
para quienes buscan obtener por primera vez la Licencia Nacional
Habilitante.
Estos simuladores fueron desarrollados por la FPT. Sus características
satisfacen los requisitos exigidos por la Autoridad de Aplicación (la
CNRT), que homologó el modelo FPT 1.0 en enero de 2016. Con el objetivo
de continuar mejorando y avanzando, el equipo de la Fundación
obtuvo luego de numerosas pruebas y análisis el modelo 2.0, que
evoluciona y perfecciona el simulador de la primera versión: cuenta
con un volante más moderno, se reemplazaron las botoneras por comandos
reales de un vehículo de carga (con freno de estacionamiento,
llave de arranque, tecla de luces, por ejemplo) y tiene un sensor en el
cinturón de seguridad, que impide el funcionamiento del «vehículo» si
no está colocado.
Desde su lanzamiento, el CBO ha superado ampliamente las expectativas
de inscripción, ya que se han insertado en el sector del transporte
de carga como nuevos choferes 6.430 personas (según el Sistema de
Capacitación Profesional, medido entre el 23 de agosto de 2016 hasta
el 27 de mayo último). Esto significa que fueron más de 600 los cursos
dictados que han empleado la utilización del simulador, en las distintas
Unidades Académicas de todo el país.
En función de estas mejoras, el modelo 2.0 es efectivamente una evolución
en el dispositivo, y reconfirma la idea clave de este proceso: el
objetivo es el constante perfeccionamiento.
FPT continúa apostando a la evolución.
El CBO marca un antes y un después en la capacitación de conductores
de carga, ya que implementa la obligatoriedad del uso de simuladores
para quienes buscan obtener por primera vez la Licencia Nacional
Habilitante.
Estos simuladores fueron desarrollados por la FPT. Sus características
satisfacen los requisitos exigidos por la Autoridad de Aplicación (la
CNRT), que homologó el modelo FPT 1.0 en enero de 2016. Con el objetivo
de continuar mejorando y avanzando, el equipo de la Fundación
obtuvo luego de numerosas pruebas y análisis el modelo 2.0, que
evoluciona y perfecciona el simulador de la primera versión: cuenta
con un volante más moderno, se reemplazaron las botoneras por comandos
reales de un vehículo de carga (con freno de estacionamiento,
llave de arranque, tecla de luces, por ejemplo) y tiene un sensor en el
cinturón de seguridad, que impide el funcionamiento del «vehículo» si
no está colocado.
Desde su lanzamiento, el CBO ha superado ampliamente las expectativas
de inscripción, ya que se han insertado en el sector del transporte
de carga como nuevos choferes 6.430 personas (según el Sistema de
Capacitación Profesional, medido entre el 23 de agosto de 2016 hasta
el 27 de mayo último). Esto significa que fueron más de 600 los cursos
dictados que han empleado la utilización del simulador, en las distintas
Unidades Académicas de todo el país.
En función de estas mejoras, el modelo 2.0 es efectivamente una evolución
en el dispositivo, y reconfirma la idea clave de este proceso: el
objetivo es el constante perfeccionamiento.


