Dietrich enfatizó que el gobierno impulsará «el tren de carga, la hidrovía, pero el crecimiento del camión para transportar carga será constante» porque «es la columna vertebral de nuestros planes. Ustedes son los que llevan la mayoría de la mercadería que se importa, se exporta y se consume en nuestro país. Lo han hecho con mucho profesionalismo, con muchas trabas y dificultades, con las restricciones que ha tenido nuestro país en cuanto a acceso al crédito, la incertidumbre de largo plazo y variaciones de costos. Pero, somos muy optimistas».
«Nosotros vemos un Estado que acompaña y facilita, genera las condiciones en infraestructura, pero que también ayuda a liberar burocracia. Muchas de estas cosas ya están sucediendo», indicó.
El ministro dijo que encontraron «compartimentos estancos: una línea que responde a una línea política, la segunda a tal otra, y no sólo no colaboran entre sí, sino que si se podían matar, se mataban. Es escandaloso. Estas personas que decían que cuidaban el Estado, trataban con desprecio al Estado, a lo público, a los profesionales».
Durante la reunión, la autopista ribereña volvió a tomar un lugar preponderante en
la agenda del sector, a partir del anuncio de su construcción que realizó el secretario de Gestión de Transporte, Guillermo Krantzer ante los transportistas, a quienes aseguró que «en los próximos meses estaremos en condiciones de licitar; el proyecto ejecutivo se está terminando y apuntamos a que en 2019 tengamos en funcionamiento esta autopista, que va a ser la obra más emble»Esta
mática del actual gobierno de la Ciudad».
Dijo que será una obra de US$ 600 millones con financiamento internacional que solucionará el tránsito para la ciudad y para el transporte de cargas, y consignó que «el peor de los escenarios para una ciudad es tener una red de autopistas que esté incompleta; que llegan del norte, del oeste, del sur y desembocan en el área central».
obra esta demorada y es clave. Nosotros lo empezamos a trabajar hace un año y medio desde la ciudad. Hoy, estamos convencidos que este es el momento», sentenció. El secretario recordó que la discusión sobre qué autopista construir produjo 32 proyectos distintos «cada uno con su sesgo, cada uno con su interés, cada uno con su costo», y mencionó que, «desde el punto de vista técnico, siempre sostuvimos, en contraposición con otras opiniones, que esta autopista tenía que resolver el problema de la movilidad de los camiones».
Precisó que «por el eje MaderoHuergo llegan a circular 600 a 700 vehículos en hora pico, esto implica el 70 a 80 por ciento de la capacidad de la propia avenida y la solución de la problemática de esa vía pasa por resolver la circulación de los camiones. La lógica es dos carriles para camiones en circulación exclusiva y sin interrupción, y dos calles especializadas en tránsito particular», explicó.
Según Krantzer, el proyecto que iba totalmente en túnel era exactamente «lo opuesto a lo recomendado» en el caso de una avenida donde lo dominante es el transporte de cargas, sobre todo cuando las cargas peligrosas tienen un protagonismo importante», en lo que coincidió con el planteo que habían desarrollado los empresarios de cargas sobre las características que debía tener el trazado.
Por último indicó que la red vial está «desbalanceada en la inversión y no se respetó ningún plan». Relató que de los 40.000 kilómetros de vías nacionales 2800 son de autopistas y autovías, de los cuales 1200 se construyeron en los últimos 12 años, y anunció que en los próximos cuatro se construirán otros 2800, enmarcados en un plan de 12 años, en los cuales se harán otros 4000 de rutas seguras y se llevarán todas las rutas nacionales a 7,30 metros de ancho con mayor radio de giro.
El funcionario calculó que la inversión deberá ser de 200.000 millones de pesos, la mitad de los cuales será destinada a la construcción de autopistas. Recordó que el presupuesto de Vialidad Nacional para 2016 es de 22.000 millones de pesos para obras, que se elevará a 32.000 millones de los cuales 8000 millones se destinarán a pagar deudas de la anterior gestión.


