El desafío de capacitarse

Otra promoción de alumnos del Curso de Chofer Profesional y del de Autoelevadores, recibieron
sus diplomas. El pasado 7 de diciembre se realizó la última graduación del
vigésimo noveno curso de Chofer Profesional y del segundo
curso de operador de autoelevadores, en el Centro de
Capacitación Profesional ubicado en Escobar.
El acto fue encabezado por el presidente de la Fundación
Profesional para el Transporte, Oscar Iraola, quien destacó
el crecimiento que tuvieron los cursos durante 2016 y consideró
que esa circunstancia hacía prever un buen desempeño
en el año que se inició.
Por su parte, Adolfo Cánepa, director académico de la FPT,
puso el énfasis en «las dificultades que implica la tarea de
capacitar profesionalmente a personas adultas, que se
maximizan en las competencias que implican la gestión de
riesgos, como son el manejo de vehículos, maquinarias y
mercancías costosas y peligrosas».
«La capacitación del personal específico de nuestra industria
del transporte es entonces un desafío y una importante
tarea a ser desarrollada» por la fundación, aclaró Cánepa.
También participó del acto el coordinador general de FPT,
Carlos Alvarado; el secretario, Ángel Fuentes, y el director de
los cursos de chofer profesional, Guido Heras.
Al concluir el acto, los egresados eligieron, como mejor compañero,
a Mauricio Falsetti, pero además entregaron presentes
a cada uno de los formadores, como reconocimiento
a la tarea que realizaron.
Por placer
Falsetti, oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, quien tomó
el curso «por amor al transporte de cargas», explicó que no
estaba trabajando en el sector y tampoco llegó a Escobar
como forma de buscar un empleo en el área, dijo que lo había
hecho «por placer».
«El curso me sorprendió, superó ampliamente las expectativas,
así que si pudiera me dedicaría un poco al transporte
de cargas», reconoció luego quien fuera elegido el mejor
compañero.
Indicó que estaba trabajando en Defensa Civil que «tiene flota
de camiones, pero no ocupo un cargo de conducción de camiones.
Sin embargo, hablé con el Director y le comenté del
curso y está la posibilidad de que mande gente al Centro, para
la evaluación y perfeccionamiento de los conductores».
A su parecer «lo más importante son los temas de seguridad,
debido a que tenemos 26 muertos por día en accidentes de
tránsito; además de la humildad de los formadores; la gran
cantidad de horas de práctica; la flota de primer nivel, tanto
en pista como en simuladores», y afirmó que, «de haber existido
años antes, me hubiera dedicado a pleno a esta profesión».
Finalmente, el ex alumno aseguró que «los camiones que
tiene la Fundación y los que están comprando las grandes
empresas no van a poder ser conducidos por personas
que no estén capacitadas seriamente en cursos de mucho
más tiempo que el que se está dando en los Curso Básico
Obligatorio».
La única dama
Por su parte, la única mujer de la camada, Anahí Roxana
Ricardo, explicó que había llegado hasta el Centro de
Capacitación de la FPT, debido a que en Tandil, su ciudad de
residencia, «no tengo la posibilidad de manejar estos equipos.
Ya que yo manejaba chasis acoplado quise manejar otro
tipo de vehículos y estar más instruida y actualizada».
Destacó que quiso «tener la posibilidad, como cualquier hombre
que se dedica a los camiones, que es mi pasión y acá
lo aprendí de la manera correcta». Explicó que su marido es
chofer desde hace 10 años y «todo lo que había aprendido
hasta ahora había sido con él. Me gusta mucho. Pasé por
muchas etapas hasta que pude hacer las licencias hace seis
años. Fue muy estresante, pero llegué». 45
[…] Iraola destacó el crecimiento que tuvieron
los cursos en 2016. […]
[…] Cánepa se refirió al desafío de capacitar
a personas adultas. […]
Salvador Fiorentino, reconocido empresario
en el sector del transporte
de cargas, fue también Tesorero
de la FADEEAC (ver página XX) y,
además, uno de los primeros presidentes
que tuvo la Fundación
Profesional para el Transporte.
Su gestión comenzó el 5 de marzo
de 1998. Entre los más relevantes
datos, se destaca la Resolución
ST 373/98, que modificó a la número
110/97 de la Secretaría de
Transporte, y produjo así la obligatoriedad
de capacitación a todos los
choferes que transportaran mercancías
peligrosas de forma interjurisdiccional
y necesitaran, por ende, la
Licencia Nacional Habilitante.
Su presidencia en la FPT se extendió
hasta el 19 de abril de 2001.
La Fundación Profesional para el
Transporte despide a Salvador
Fiorentino con pesar y saluda con
gran afecto a sus familiares.
Salvador Fiorentino
Respecto de su relación familiar y profesional, hizo hincapié
en que no compite con su esposo y le estaba muy agradecida
«a él y a la empresa Transporte Francisco de la ciudad de
Tandil, donde él trabaja, que me permitió usar una de sus
unidades para poder tener mi licencia y, aunque no tuve la
oportunidad de manejar, subo, bajo, cambio gomas, ayudo a
mis compañeros, siempre estoy muy metida en el tema porque
me gusta».
En otro sentido, destacó que «la experiencia de hacer el curso
fue fantástica, tuve unos compañeros excelentes, muy
educados, muy caballeros siempre, cuando no me salía una
maniobra, siempre estaban ellos alentándome. También
los formadores, inclusive Guido a quien más de una vez le
hice preguntas tontas, algunas a propósito para hacerlo
enojar, pero sabe un montón».
En cuanto a qué consejo daría a otra mujer interesada en ser
chofer, dijo: «Si tiene la posibilidad que venga, es muy importante.
Aprendés muchísimo, porque uno en la calle aprende
lo básico y, tal vez, lo que no se debe. Acá se aprende muchísimo
a conocer sobre el transporte de la manera correcta».
«Yo le recomiendo a toda la que pueda tomarse un mes y
decir laburo tres o cuatro meses para juntar la plata para
la estadía y el curso, que no lo dude porque es muy bueno.
Puedo garantizar que es excelente», concluyó Anahí Ricardo.