El índice fadeeac superó el 33% al tercer trimestre

En los nueve meses de este año, el Indice de Costos de Transporte (ICT) experimentó una fuerte suba de
33.5 %, al tiempo que la variación interanual se mantuvo en el orden del 40 por ciento. Tal lo explicitado en artículos anteriores1, la modificación
en los precios relativos en el conjunto de la economía, produjo
reacomodamientos de la relación costos/precios en
diversos sectores con alta gravitación en nuestra actividad,
que representa aproximadamente un 95 % del movimiento
de carga en el país. En forma paralela, los niveles
de actividad en la economía real2 exhibieron dispar desempeño,
si bien en un contexto adverso que comprende a
una porción mayoritaria de la actividad económica.
Desde el punto de vista de la evolución de costos, en el primer
semestre buena parte de los rubros que conforman
el Ídice FADEEAC se correspondió con el alza de precios
internos3.
En efecto el Combustible creció 28% con cuatro alzas
significativas4; en tanto, Material Rodante lo hizo en 37%
y Seguros en 45%, respectivamente. Por su parte, el rubro
de mayor incremento acumulado al tercer trimestre
lo constituyó Peajes (82%), seguido del Costo Financiero
(69%).
Por su parte, en el tercer trimestre (juliosetiembre), el
principal rubro de influencia en el resultado final lo constituye
Mano de Obra (Conducción), tras las primeras dos
cuotas paritarias del Convenio Colectivo rubricado en junio
de 2016 (15 % en julio y 9 % en setiembre respectivamente,
sobre los valores vigentes al 30 de junio)5.
En este sentido, el aumento acumulado alcanzó 24 % en
el tercer trimestre, y 33.5% en el acumulado a setiembre.
También van a pesar en el período los rubros componentes
relacionados con Mano de Obra, Reparaciones (34%) y
Gastos Generales (79%).
El resto de los rubros operativos prácticamente no se ha
modificado, o directamente ha descendido en relación al
primer semestre, como es el caso de Combustibles (1.18
%) y Seguros (4.5 %).
En cuanto al nivel de actividad, excepto la reactivación que
está experimentando el Sector Agropecuario y que «derrama»
sobre importantes sectores vinculados a su actividad6,
incluyendo al Transporte de Carga7, se contrapone
a otras variables que también influyen sobre la actividad.
En el primer caso, el Consumo, con mediciones que ubican
la caída en torno a un 6% en el transcurso del año8.
En segundo término, el descenso acumulado del Indicador Sintético de la Actividad de la
Construcción (ISAC) que publica el
Indec y que en el período eneroagosto
de 2016 registró una disminución
del 13 %. Debe mencionarse que, esta
situación paradójicamente coexiste
con un incremento de las ventas en
el mercado inmobiliario, que está registrando
indicadores positivos con la
progresiva consolidación de los nuevos
créditos hipotecarios9.
Por último, la producción industrial,
que influida por el sector automotriz,
experimenta una disminución de
4%10.
De este modo, el descenso del consumo,
la construcción pública y privada,
y la actividad industrial impactan en
la actividad del transporte de carga.
Finalmente, como recién se mencionó,
el sector agropecuario constituye
el único de los «grandes» segmentos
que exhibe una recuperación. Esto le
permitió mejorar tanto la rentabilidad
como las expectativas de una mayor
producción a corto plazo.
A partir de este análisis, cuando se
advierte en forma conjunta los incrementos
de los costos del transporte
de cargas con los niveles de actividad
recién explicitados, se está frente a
una situación compleja, de mayores
y crecientes costos y mucha menor
demanda. En consecuencia, menor o
mínima/nula rentabilidad.
Bajo este escenario, el transporte de
cargas aguarda con expectativas una
pronta reactivación de la actividad.