En contraestación

Las vacaciones son la época de mayor trabajo para la logística de productos de consumo masivo; cuáles son los planes de abastecimiento de los operadores para hacer frente a los picos de demanda en zonas de bajo consumo habitual
«La concentración en poco tiempo en zonas donde La demanda habituaL es menor exige eL armado de pLanes especiaLes», señaLó caspani, de ccu Al cierre de la primera quincena del año, el Ministerio de Turismo registró un incremento del movimiento turístico del 10% en relación con el año anterior. En este contexto, la planificación logística se vuelve fundamental para satisfacer la demanda de millones de personas que se mueven por el país, alterando los parámetros habituales de consumo y desafiando a los encargados de logística.

«No hay que dejar de tener planes de contingencia y entender que en estas zonas el resultado del año se juega en uno o dos meses», señaló Pablo Beltrán Simo, gerente de Logística y Distribución de una de las franquicias de CocaCola en la Argentina, y explicó que «ante algún imprevisto, el tiempo de reacción debe ser muy rápido: cualquier falencia en el servicio tiene un costo muy alto para la organización, ya que para la revancha hay que esperar a la próxima temporada».

En esa línea, el gerente de CocaCola reconoció que «abastecer una zona con grandes picos y valles en la demanda no es sencillo». De hecho aclaró que, desde la perspectiva logística, es «una de las peores situaciones» que se pueden presentar. «La demanda de estas zonas turísticas, en especial de lugares como Pinamar, Villa Gesell o el Partido de la Costa, llegan a multiplicarse por 10 en el verano», explicó. Por eso, sostuvo que «se deben dimensionar y planificar los recursos de la temporada alta de la manera más exacta posible».

«Es tan costoso calcular en exceso como no llegar a cubrir la demanda», destacó, al tiempo que agregó: «Cuando la demanda es estable, el diseño de la red permite tener mayores distancias a los centros de consumo. Pero en regiones con picos de demanda grandes, la cercanía es necesaria para tener un mejor nivel de servicio al mercado, ya que se precisa velocidad de respuesta en el día a día».

El eje no deja de ser la planificación. «Todo debe ser realizado previamente», insistió, al aclarar que «se debe comenzar varios meses antes con la construcción del stock de producto terminado para aprovechar las capacidades operativas de la temporada baja y cubrir la demanda de las épocas pico».

Del mismo modo, Javier Caspani, gerente de Logística del grupo cervecero CCU Argentina, destacó que «entre octubre y noviembre de 2014, se incorporaron más de 150 personas para elaborar los litros que se demandan en el verano. Esos turnos extra se mantienen, en general, entre 3 y 4 meses».

Al mismo tiempo afirmó que la costa, Córdoba, Mendoza, Neuquén y Bariloche son las zonas que más incrementan sus ventas en verano y, como contrapartida, el área metropolitana disminuye su demanda por el éxodo turístico. Pero no sólo se produce más, luego hay que coordinar la distribución y esto implica incrementar la dotación temporal. En el caso de CCU se sumaron 5 camiones diarios a la zona de la costa, mientras durante el resto del año se envía un solo camión por jornada.

«La concentración de actividad en poco tiempo, en zonas donde habitualmente la demanda es menor, exige el armado de planes operativos para cumplir con el nivel de servicio y ejecución en la llegada del producto a los comercios. Cuando llega la baja temporada, los gastos fijos y la inmovilización de materiales como cajones, botellas, sombrillas, mesas, sillas y equipos de frío, aportan la parte negativa de la ecuación», contó.

Sinergias

«En el caso de Walmart, como tiene sucursales en todo el país, se hace uso de las sinergias que esto genera y se reasignan los recursos para equilibrar la demanda sin incurrir en costos extras», explicó Juan Quiroga, vocero de la cadena multinacional. Y dijo que para cubrir las necesidades que plantea esta época «se contrata flota temporaria que tiene un costo un poco más elevado que la estable, pero contribuye a lograr el abastecimiento de las tiendas».

Es evidente que pese a las contingencias imprevisibles, las grandes compañías desarrollan una estrategia de abastecimiento que, en el caso de Arcor, por ejemplo, se denominó «Plan de pretemporada» y se propone asegurar la presencia de los productos más demandados en las zonas turísticas. Juan Guzmán, gerente de Logística de la empresa alimenticia señaló que «los volúmenes despachados durante la temporada de verano se concentran cada vez más entre diciembre, enero y febrero, al tiempo que duplicamos la frecuencia de entrega en las zonas turísticas de Córdoba y la costa atlántica». El gerente de Arcor describió algunas de las acciones de la estrategia, entre ellas, el monitoreo constante de stocks en las zonas específicas, el incremento de la frecuencia de entrega que realiza el transporte y la conformación de equipos dedicados a la atención de los clientes.

En la ruta y las playas

En el caso de las estaciones de servicio ubicadas en zonas turísticas, «lo habitual es tomar personal de temporada, para la atención al público, un mes antes para poder capacitarlo», reveló Juan Giménez, gerente comercial de Retail de YPF y especificó que en la costa «se están utilizando 18 unidades adicionales respecto a otros períodos del año».

La planificación reside también en la recolección de datos que es parte fundamental del «Plan de abastecimiento diferenciado» que implementó a partir de octubre Carrefour para estimar el volumen para la temporada: «Tenemos en cuenta las ventas de períodos anteriores y las tendencias del consumo actual», contó Constantino Theriano, director de Supply Chain de Carrefour Argentina y explicó que «a partir de allí se determina el volumen para cada sucursal y coordinamos la implementación operativa para el envío de la mercadería; elaboramos los cronogramas, planificamos las frecuencias, volúmenes y además preparamos posibles alternativas ante imprevistos que puedan surgir».

Para garantizar el abastecimiento de cerveza en todo el país, Quilmes implementa desde hace algunos años el «Plan verano», que contempla un conjunto de tareas críticas logísticas, productivas y comerciales, con la finalidad de asegurar disponibilidad de los productos y un alto nivel de servicio.

Fernando Figiacone, director de Logística de Quilmes, destacó: «Contamos con una de las redes de distribución más importantes del país, con 9 plantas productivas, 10 centros de distribución y 192 distribuidores exclusivos. Tenemos una capacidad de despacho de 30.000 pallets de producto terminado por día y contamos con una dotación fija a la que se le suma personal eventual según la estacionalidad del negocio».

En función de la diversidad geográfica, la empresa contemplan la distribución en vehículos de menor porte para zonas céntricas o de difícil acceso, barcazas en zonas ribereñas y distribución nocturna en polos gastronómicos y locales bailables.

Por su parte, los camiones blindados que retiran y recogen dinero en comercios y cajeros reflejan las principales variaciones en cuánto a la recaudación. Mientras en invierno son líderes los cines y shoppings, en verano el consumo vira hacia el combustible y las bebidas.

Según Néstor Morena, director comercial de Brink’s Argentina, «en temporada la operación aumenta un 40% mientras que el nivel de recaudación en diciembre registró un alza interanual del 30%; esto implica contar con nuevas rutas, más personal y unidades
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para satisfacer la demanda de los clientes».

Morena destacó que en lo que va de la temporada «la zona de Villa Carlos Paz aumentó más que el promedio, sobre todo en lo que respecta a combustible, mientras que en la costa, se percibe un incremento en la venta de bebidas». Como dato testigo del incremento de la actividad explicó que «no sólo los cajeros que están instalados en los puntos turísticos triplican o cuatriplican la recarga diaria sino que además, muchos bancos instalan nuevas unidades para dar respuesta al incremento temporario de la población».

Pico estacionario

«La temporada fuerte se inicia a partir de las primeras semanas de enero hasta fines de febrero, cuando comienza el período de la vuelta al colegio. La temporada de verano es la continuación de la temporada de Navidad que comienza a principios de noviembre», afirmó el vocero de Walmart. El mismo cronograma planearon en CocaCola aunque «en 2014 hubo una demanda elevada hacia fines de diciembre, a partir del calendario de feriados generó un parate y, en consecuencia, la gente se trasladó a la costa atlántica».

Por otro lado, Beltrán Simo indicó que «el período vacacional de la gente se fue acortando respecto de la tradicional quincena, pasando a ser sólo algunos días o una semana, pero con una frecuencia mayor de viajes al año». De todas maneras consideró que en general «la prolongación de la temporada no ha sufrido mayores variaciones en estos últimos años», y opinó que «si bien el aumento de los feriados en el año es muy favorable para el consumo, afecta el abastecimiento, ya que en esos días no tenemos distribución a los clientes, y esto genera una complejidad adicional en las entregas de esta región».

En el caso de la cerveza que produce CCU, Caspani planteó que en los 90 se consolidó «como la bebida con alcohol más compartida por los argentinos en momentos sociales: fácil de tomar, poca graduación alcohólica. Esa preferencia permitió que la estacionalidad del consumo se modifique: sin llegar a equiparar los meses de invierno y verano, la curva ya no es tan pronunciada. Hoy, entre los meses de septiembre y enero se concentra el 50% de las ventas. Mientras junio es el mes de menores volúmenes, diciembre y enero se disputan el mayor consumo».

«Este año en la costa atlántica se adelantó el inicio de la temporada ya que hay una tendencia a pasar las fiestas en lugares turísticos y los feriados favorecieron esta preferencia», confirmó Juan Giménez, de YPF. El consumo «fuerte» de combustible llega hasta el 15 de febrero, aunque estimó que la temporada se extenderá en las principales zonas turísticas (Neuquén, Buenos Aires costa atlántica, Misiones, Mendoza, San Luis y NOA) gracias a los feriados de carnaval fijados para el 16 y 17 de febrero.

Abastecer en vacaciones de verano genera bemoles: por un lado, crecen las ventas en algunas plazas pero, por el otro, desde un punto de vista logístico significa para los operadores «realizar esfuerzos de coordinación y costos para poder ofrecer un mejor servicio», planteó Constantino Theriano de Carrefour luego de destacar que «la sensibilidad del comportamiento de la demanda, vuelve más delicadas a aquellas variables no controlables. Por ejemplo, los factores climáticos pueden volcar al cliente a acercarse o no al supermercado, y al ser tantos los consumidores en zonas turísticas existe una alerta constante; lo que nos obliga a mantener un contacto diario con las tiendas», concluyó