La brecha en la comparación global de gastos logísticos es importante: 17% en Asia; 18% en China; 13% en Europa, lo mismo que en India, y 11% en Japón. En tanto, en América latina los costos suben en un porcentual considerable que va desde un 18% en Chile hasta un 32% en Perú, pasando por el 27% de la Argentina; 26% en Brasil; 23% en Colombia, y 20% en México. En esta región, el margen de mejora logística es alto, pero, como destacó Blasgen, la infraestructura juega un papel importantísimo en la gestión de la cadena de suministro. El especialista indicó que en un ranking de logística, la Argentina ocupa el puesto 60 debido a deficiencias en infraestructura.
Advirtió también sobre los cambios que impactan hoy en la cadena de suministros como los demográficos, sociales y tecnológicos: «Con el comercio electrónico los locales minoristas se van a convertir en showrooms o locales de inventario porque todo se compra online», dijo, y agregó: «Hacia fines de este año habrá más dispositivos móviles que personas en el planeta, y los que desarrollen sitios web tendrán 5 segundos para seducir a los compradores móviles».
Consumidores menos pacientes y factores que alteran la distribución promueven el incremento de la fabricación cercana a las periferias: «Se está volviendo a las comunidades locales a medida que los costos de la mano de obra y el transporte suben. Las empresas se están replanteando sus estrategias de fabricación para estar más cerca del mercado».
Por su parte, Matías Enz, investigador en The Global Supply Chain Forum, destacó el trabajo colaborativo y la comprensión del empleo de equipos multifuncionales en la cadena de abastecimiento: «Es importante medir financieramente el valor creado en las relaciones estratégicas con proveedores y clientes».
En tanto, Darryl Judd, jefe de Operaciones de Logistics Executive Group, calificó al talento como una commodity globalizada y subrayó que los incentivos «no deben ser sólo financieros: pueden ser a través de ofrecer horarios flexibles o capacitaciones», destacó.


