Las preocupaciones del sector y los
proyectos de los 50 años de FADEEAC,
presentes en la agenda de su
Presidente. La caída de la rentabilidad del sector y la disminución
de la actividad mantienen preocupado al presidente
de FADEEAC, Daniel Indart, quien fue electo por la última
Asamblea de la Federación para cumplir con su tercer
mandato en el cargo.
Al ensayar un diagnóstico de la situación del autotransporte de
cargas, Indart detalló: «Veníamos arrastrando desde 2013, 2014
y 2015 la caída de la rentabilidad del sector. Esto agravado por
la caída de la actividad, que ha rondado entre el 25 y 30%, en el
nivel local y más del 50% en el transporte internacional, lo que
hace que la oferta de bodega sea muy abundante y eso ha hecho
que las tarifas no se puedan recomponer, habida cuenta de los
índices de costos que hemos tenido en los últimos años».
Reconoció que «esto ha traído mucha preocupación y muchos
problemas; las empresas están con muchas dificultades, porque
tienen que afrontar todo lo que significan las cargas sociales,
los aportes, los salarios, el combustible, teniendo en cuenta
que en el sector el índice de combustibles y salarios ronda el
72%», precisó.
A eso sumó la presión tributaria: «Estamos en casi 40% en impuestos
que gravan nuestra actividad. El año pasado fue un
momento muy difícil. Pero, tenemos esperanzas, teniendo en
cuenta que el Gobierno tuvo que arreglar asimetrías, como el
cepo cambiario, los hold outs y otras cuestiones que se vieron
inmediatamente compensadas hasta fin de 2016», opinó el presidente
de FADEEAC.
Revista FADEEAC: Ante este panorama ¿Cómo encara el nuevo
año?
Daniel Indart: Con muchas expectativas para 2017, porque
el sector agropecuario va a tener una importante cantidad de
producción a pesar de que la situación climática pueda generar
algunos perjuicios. Pero, en general, la actividad agropecuaria repercute mucho en los pueblos y las ciudades donde existe
la posibilidad de mejorar el consumo. Una preocupación muy
grande es el no aumento de empleo que se vino dando en estos
últimos cinco años en nuestra actividad. Si bien no ha habido
un gran desempleo, en las empresas en las que la gente deja la
actividad y no es reemplazada, va a haber alguna preocupación
por la falta de choferes, cuando las cosas mejoren. Para eso,
a través de la Fundación, FADEEAC trabaja en encontrar alternativas
de capacitación de nuevos conductores en el centro de
Escobar y, por lo tanto, paliar ese faltante que podría verse incrementado
a partir de una recuperación de la economía.
RF: ¿Cómo fue la situación institucional de FADEEAC, durante
el año pasado?
DI: La institución ha crecido y se ha fortalecido por la acción de
las Cámaras, que nos dan la confianza y tranquilidad para seguir
adelante, y el apoyo de cada uno de sus dirigentes. Hace
dos años venimos visitando las Cámaras, tomamos contacto
directo con el empresario y escuchamos sus dificultades, que
ya conocemos porque su propio presidente la ha transmitido.
Pero, entendemos y consideramos que es un aliciente muy importante
para el transportista o dirigente que no puede venir,
poder escuchar de dirigentes nacionales respuestas. No les solucionamos
los problemas que tienen, que son los mismos que
tenemos todos: dificultades por la carga impositiva, por salarios,
por los aportes patronales. Pero, nos permite tener una visión
más amplia y compartir las inquietudes. Depende de cuál sea
la región son los problemas. La intención es seguir trabajando,
acompañando las cámaras en su gestión que es muy importante,
porque es el sostén de FADEEAC.
RF: FADEEAC ha logrado un mayor protagonismo internacional
¿Cuál será la política en ese sentido?
DI: El posicionamiento a nivel internacional ha sido una política
de FADEEAC desde hace muchos años que se ha consolidado
en los últimos años con la participación activa en dos aspectos:
a nivel mundial a través de la IRU, en la que somos miembros
activos y tenemos voz y voto y, después de muchos años de haber
escuchado y aprendido muchas cosas, hoy transmitimos
nuestras experiencias que son escuchadas. Incluso, la IRU nos
solicita que demos charlas y explicaciones sobre lo que hace la
Argentina, fundamentalmente en capacitación. La participación
permanente desde hace 11 años, nos da consistencia y seguridad.
No sólo participamos en eventos a los que llevamos nuestra
experiencia y adquirimos conocimiento, sino que los vínculos
con cada uno de los representantes de los países miembros es
mucho más fluida.
A nivel latinoamericano, FADEEAC es muy bien considerada y
tenida muy en cuenta por la presentación de los temas y el desarrollo
de cada uno. El año pasado hemos venido trabajando
mucho con la presentación de Jóvenes Empresarios, que la CIT
ha tomado para seguir adelante, ya que quienes estamos hoy al
frente requerimos una renovación con las nuevas generaciones
con una impronta distinta, con un conocimiento de mayor información
muchos más acabada y permitir que se incorporen y
trabajen a la par de quienes tenemos muchos años.
RF: En lo institucional ¿Cuáles son los proyectos para 2017?
DI: Seguir fortaleciendo la institución. En este sentido, el 5 de
diciembre, FADEEAC estará cumpliendo 50 años, por lo tanto
estamos trabajando en un programa que va a consistir en
eventos que vamos a ir desarrollando mensualmente. Por otro
lado, estamos prontos a iniciar la segunda etapa del proyecto
de construcción en Escobar, donde vamos a incluir el edificio
de la Fundación Profesional para el Transporte y un salón para
eventos para aproximadamente 900 personas. Los 50 años
merecen un acontecimiento muy especial, por lo que ha hecho
FADEEAC, por el protagonismo internacional y local. Acá, hemos
participado y seguimos participando permanentemente con
todos los dadores de carga y organizaciones económicas, haciéndonos
conocer y hoy, la presencia de la Federación no es
extraña por lo que representa, como parte de la economía del
país. Tanto como el aporte de trabajos específicos como el Índice
de Costos, que durante muchos años se hizo y hoy tiene un aditamento
importante como es el aval de la Universidad Di Tella, y
el trabajo impositivo, donde el Instituto Argentino de Profesores
Universitarios de Costos respalda la seriedad con la que estamos
trabajando. Y, los compartimos con nuestros dadores de
carga y las autoridades para encontrar soluciones. No somos
los responsables de los costos logísticos.
RF: ¿Qué puede aportar FADEEAC en este sentido?
DI: Podemos ayudar en muchas cosas, si tuviésemos la infraestructura
de los caminos en buenas condiciones como para que
un camión transite a 80 Kilómetros por hora y no a distintas velocidades
dependiendo del estado de las rutas; si se facilitara
en las fronteras, para no estar tres o cuatro días esperando, o
se diera la renovación de parque. Hemos presentado un plan al
Gobierno para que se puedan sacar las unidades de más de 30
años de antigüedad, lo que permitirá ahorrar combustible, tener
mayor seguridad vial y mejorar el medio ambiente. En ese tema,
iniciamos Rango Verde, que es un proyecto en el que vamos a
trabajar durante todo el año, para buscar alternativas que nos
permita evitar la contaminación ambiental y utilizar mecanismos
para reducir la polución.
RF: Luego del cambio de autoridades ¿Cómo es la relación de
FADEEAC con el Gobierno?
DI: Somos escuchados, no sólo por las organizaciones similares
y los representantes de los distintos sectores económicos, sino
por las autoridades del Gobierno, fundamentalmente este último
año, en que fuimos muy demandados para reuniones donde
se habló de los temas que nosotros planteamos. Muchos de
los funcionarios que hoy están en el Gobierno Nacional fueron
funcionarios en la Ciudad de Buenos Aires que tenían relación
con FADEEAC, eso facilita el vínculo y nos ha permitido tener
un diálogo fluido, prácticamente semanal con el Ministro de
Transporte y su equipo, sobre los temas que llevamos adelante
y les damos nuestras sugerencias, comentarios y críticas si observamos
algo que no fuera conveniente. El diálogo es muy bueno,
muy productivo. Este Gobierno hizo que el diálogo público
privado se vaya incrementando. Esto llama la atención, pero en
cualquier sociedad seria y responsable, las autoridades hablan
con los sectores interesados en cada tema. RF: Más allá de estos avances ¿Qué otras cosas faltarían?
DI: Hay muchos temas, pero uno que preocupa es buscar cómo
bajar los impuestos. El costo impositivo es muy alto en nuestra
actividad y tenemos que buscar alternativas que lo vayan mejorando.
Esto no depende de una decisión nuestra, ni siquiera del
Gobierno, porque las cuentas fiscales están muy complicadas,
así que será un proceso lento en el que tenemos que ir trabajando,
para darle solución. Sabemos que, en forma inmediata,
no es posible. El otro tema es la inflación que complica a nuestra
actividad, porque cobramos después de 30, 90, 60 y 120 días
de haber brindado el servicio y cuando uno va la estación de
servicio o al peaje tiene que pagar al contado, así que cuando se
cobra la factura recibe un dinero totalmente depreciado.
RF: ¿Cómo se da la situación con el sindicato?
DI: En vez de estar hablando con ellos de aumentos de tarifas
y costos, tendríamos que estar hablando de cómo mejorar la
productividad y no de si es el 37, el 39 o el 42 por ciento. Las
condiciones se van a ir dando para que este tipo de conversaciones
empiecen. Somos dialoguistas. Con el sindicato no tenemos
dificultad, nos sentamos para hablar todos los años por el
bono y el ajuste salarial por la paritaria. En los últimos acuerdos
no ha habido demasiados inconvenientes, somos razonables
de las dos partes, pero no hay que hablar de porcentajes,
sino de mejorar la productividad que será un bien para todos.
RF: ¿Cómo puede hacer el autotransporte para mejorar la
productividad?
DI: El sector tiene mucho para mejorar la productividad. Pero,
en la medida en que haya un acompañamiento de la mejora de
la infraestructura, facilitación de frontera, renovación de parque,
compensar algunas tasas, lo que permitiría evitar el trabajo
por fuera que hacen algunos.
RF: ¿Cuál sería la recomendación para el transportista que
se maneja al margen?
DI: Que trate de revisar sus números, para que pueda vivir dignamente
y con el tiempo hacer ahorros para renovar su unidad.
Que estudie su sistema de costos, que pague sus impuestos
como todos, para ser más competitivo. El sector se tiene que
mostrar más consistente y más integrado y evitar situaciones
que son aprovechadas por quienes tienen que pagarnos las tarifas,
como una debilidad. Una configuración especial FADEEAC avanza con el proyecto
para elevar el límite de 45 toneladas
para combinaciones de vehículos
pesados, sumando carga útil, pero
respetando las normas vigentes
sobre la relación entre la potencia
y peso vigentes, que estaría en condiciones
de ser homologada en el
corto plazo.
Al respecto, Daniel Indart consignó:
«Estamos desarrollando un modelo
de unidad que nos permita aumentar
la capacidad de carga actual sin
modificar el largo de los vehículos
y tener una inversión tan costosa
como pueden ser los bitrenes. Sería
un paso intermedio, para que cuando
se fiscalice y controle y las rutas
estén en condiciones, se puedan
utilizar».
El presidente de FADEEAC señaló
que la iniciativa era similar a lo que
hicieron «la mayoría de los países
latinoamericanos. Inclusive, Brasil,
que comenzó a poner bitrenes y
ahora vuelve por las unidades como
las que nosotros estamos proponiendo.
La experiencia de ellos no
fue positiva y reconocieron que nosotros
fuimos más visionarios al
empezar por estas unidades», acotó.
Indart calculó que «para marzo
próximo estarán terminadas las dos
unidades que están fabricando dos
empresas de semirremolques, para
después ir dando los pasos correspondientes
con autorizaciones, configuraciones
y trámites para que se
puedan poner en funcionamiento».
proyectos de los 50 años de FADEEAC,
presentes en la agenda de su
Presidente. La caída de la rentabilidad del sector y la disminución
de la actividad mantienen preocupado al presidente
de FADEEAC, Daniel Indart, quien fue electo por la última
Asamblea de la Federación para cumplir con su tercer
mandato en el cargo.
Al ensayar un diagnóstico de la situación del autotransporte de
cargas, Indart detalló: «Veníamos arrastrando desde 2013, 2014
y 2015 la caída de la rentabilidad del sector. Esto agravado por
la caída de la actividad, que ha rondado entre el 25 y 30%, en el
nivel local y más del 50% en el transporte internacional, lo que
hace que la oferta de bodega sea muy abundante y eso ha hecho
que las tarifas no se puedan recomponer, habida cuenta de los
índices de costos que hemos tenido en los últimos años».
Reconoció que «esto ha traído mucha preocupación y muchos
problemas; las empresas están con muchas dificultades, porque
tienen que afrontar todo lo que significan las cargas sociales,
los aportes, los salarios, el combustible, teniendo en cuenta
que en el sector el índice de combustibles y salarios ronda el
72%», precisó.
A eso sumó la presión tributaria: «Estamos en casi 40% en impuestos
que gravan nuestra actividad. El año pasado fue un
momento muy difícil. Pero, tenemos esperanzas, teniendo en
cuenta que el Gobierno tuvo que arreglar asimetrías, como el
cepo cambiario, los hold outs y otras cuestiones que se vieron
inmediatamente compensadas hasta fin de 2016», opinó el presidente
de FADEEAC.
Revista FADEEAC: Ante este panorama ¿Cómo encara el nuevo
año?
Daniel Indart: Con muchas expectativas para 2017, porque
el sector agropecuario va a tener una importante cantidad de
producción a pesar de que la situación climática pueda generar
algunos perjuicios. Pero, en general, la actividad agropecuaria repercute mucho en los pueblos y las ciudades donde existe
la posibilidad de mejorar el consumo. Una preocupación muy
grande es el no aumento de empleo que se vino dando en estos
últimos cinco años en nuestra actividad. Si bien no ha habido
un gran desempleo, en las empresas en las que la gente deja la
actividad y no es reemplazada, va a haber alguna preocupación
por la falta de choferes, cuando las cosas mejoren. Para eso,
a través de la Fundación, FADEEAC trabaja en encontrar alternativas
de capacitación de nuevos conductores en el centro de
Escobar y, por lo tanto, paliar ese faltante que podría verse incrementado
a partir de una recuperación de la economía.
RF: ¿Cómo fue la situación institucional de FADEEAC, durante
el año pasado?
DI: La institución ha crecido y se ha fortalecido por la acción de
las Cámaras, que nos dan la confianza y tranquilidad para seguir
adelante, y el apoyo de cada uno de sus dirigentes. Hace
dos años venimos visitando las Cámaras, tomamos contacto
directo con el empresario y escuchamos sus dificultades, que
ya conocemos porque su propio presidente la ha transmitido.
Pero, entendemos y consideramos que es un aliciente muy importante
para el transportista o dirigente que no puede venir,
poder escuchar de dirigentes nacionales respuestas. No les solucionamos
los problemas que tienen, que son los mismos que
tenemos todos: dificultades por la carga impositiva, por salarios,
por los aportes patronales. Pero, nos permite tener una visión
más amplia y compartir las inquietudes. Depende de cuál sea
la región son los problemas. La intención es seguir trabajando,
acompañando las cámaras en su gestión que es muy importante,
porque es el sostén de FADEEAC.
RF: FADEEAC ha logrado un mayor protagonismo internacional
¿Cuál será la política en ese sentido?
DI: El posicionamiento a nivel internacional ha sido una política
de FADEEAC desde hace muchos años que se ha consolidado
en los últimos años con la participación activa en dos aspectos:
a nivel mundial a través de la IRU, en la que somos miembros
activos y tenemos voz y voto y, después de muchos años de haber
escuchado y aprendido muchas cosas, hoy transmitimos
nuestras experiencias que son escuchadas. Incluso, la IRU nos
solicita que demos charlas y explicaciones sobre lo que hace la
Argentina, fundamentalmente en capacitación. La participación
permanente desde hace 11 años, nos da consistencia y seguridad.
No sólo participamos en eventos a los que llevamos nuestra
experiencia y adquirimos conocimiento, sino que los vínculos
con cada uno de los representantes de los países miembros es
mucho más fluida.
A nivel latinoamericano, FADEEAC es muy bien considerada y
tenida muy en cuenta por la presentación de los temas y el desarrollo
de cada uno. El año pasado hemos venido trabajando
mucho con la presentación de Jóvenes Empresarios, que la CIT
ha tomado para seguir adelante, ya que quienes estamos hoy al
frente requerimos una renovación con las nuevas generaciones
con una impronta distinta, con un conocimiento de mayor información
muchos más acabada y permitir que se incorporen y
trabajen a la par de quienes tenemos muchos años.
RF: En lo institucional ¿Cuáles son los proyectos para 2017?
DI: Seguir fortaleciendo la institución. En este sentido, el 5 de
diciembre, FADEEAC estará cumpliendo 50 años, por lo tanto
estamos trabajando en un programa que va a consistir en
eventos que vamos a ir desarrollando mensualmente. Por otro
lado, estamos prontos a iniciar la segunda etapa del proyecto
de construcción en Escobar, donde vamos a incluir el edificio
de la Fundación Profesional para el Transporte y un salón para
eventos para aproximadamente 900 personas. Los 50 años
merecen un acontecimiento muy especial, por lo que ha hecho
FADEEAC, por el protagonismo internacional y local. Acá, hemos
participado y seguimos participando permanentemente con
todos los dadores de carga y organizaciones económicas, haciéndonos
conocer y hoy, la presencia de la Federación no es
extraña por lo que representa, como parte de la economía del
país. Tanto como el aporte de trabajos específicos como el Índice
de Costos, que durante muchos años se hizo y hoy tiene un aditamento
importante como es el aval de la Universidad Di Tella, y
el trabajo impositivo, donde el Instituto Argentino de Profesores
Universitarios de Costos respalda la seriedad con la que estamos
trabajando. Y, los compartimos con nuestros dadores de
carga y las autoridades para encontrar soluciones. No somos
los responsables de los costos logísticos.
RF: ¿Qué puede aportar FADEEAC en este sentido?
DI: Podemos ayudar en muchas cosas, si tuviésemos la infraestructura
de los caminos en buenas condiciones como para que
un camión transite a 80 Kilómetros por hora y no a distintas velocidades
dependiendo del estado de las rutas; si se facilitara
en las fronteras, para no estar tres o cuatro días esperando, o
se diera la renovación de parque. Hemos presentado un plan al
Gobierno para que se puedan sacar las unidades de más de 30
años de antigüedad, lo que permitirá ahorrar combustible, tener
mayor seguridad vial y mejorar el medio ambiente. En ese tema,
iniciamos Rango Verde, que es un proyecto en el que vamos a
trabajar durante todo el año, para buscar alternativas que nos
permita evitar la contaminación ambiental y utilizar mecanismos
para reducir la polución.
RF: Luego del cambio de autoridades ¿Cómo es la relación de
FADEEAC con el Gobierno?
DI: Somos escuchados, no sólo por las organizaciones similares
y los representantes de los distintos sectores económicos, sino
por las autoridades del Gobierno, fundamentalmente este último
año, en que fuimos muy demandados para reuniones donde
se habló de los temas que nosotros planteamos. Muchos de
los funcionarios que hoy están en el Gobierno Nacional fueron
funcionarios en la Ciudad de Buenos Aires que tenían relación
con FADEEAC, eso facilita el vínculo y nos ha permitido tener
un diálogo fluido, prácticamente semanal con el Ministro de
Transporte y su equipo, sobre los temas que llevamos adelante
y les damos nuestras sugerencias, comentarios y críticas si observamos
algo que no fuera conveniente. El diálogo es muy bueno,
muy productivo. Este Gobierno hizo que el diálogo público
privado se vaya incrementando. Esto llama la atención, pero en
cualquier sociedad seria y responsable, las autoridades hablan
con los sectores interesados en cada tema. RF: Más allá de estos avances ¿Qué otras cosas faltarían?
DI: Hay muchos temas, pero uno que preocupa es buscar cómo
bajar los impuestos. El costo impositivo es muy alto en nuestra
actividad y tenemos que buscar alternativas que lo vayan mejorando.
Esto no depende de una decisión nuestra, ni siquiera del
Gobierno, porque las cuentas fiscales están muy complicadas,
así que será un proceso lento en el que tenemos que ir trabajando,
para darle solución. Sabemos que, en forma inmediata,
no es posible. El otro tema es la inflación que complica a nuestra
actividad, porque cobramos después de 30, 90, 60 y 120 días
de haber brindado el servicio y cuando uno va la estación de
servicio o al peaje tiene que pagar al contado, así que cuando se
cobra la factura recibe un dinero totalmente depreciado.
RF: ¿Cómo se da la situación con el sindicato?
DI: En vez de estar hablando con ellos de aumentos de tarifas
y costos, tendríamos que estar hablando de cómo mejorar la
productividad y no de si es el 37, el 39 o el 42 por ciento. Las
condiciones se van a ir dando para que este tipo de conversaciones
empiecen. Somos dialoguistas. Con el sindicato no tenemos
dificultad, nos sentamos para hablar todos los años por el
bono y el ajuste salarial por la paritaria. En los últimos acuerdos
no ha habido demasiados inconvenientes, somos razonables
de las dos partes, pero no hay que hablar de porcentajes,
sino de mejorar la productividad que será un bien para todos.
RF: ¿Cómo puede hacer el autotransporte para mejorar la
productividad?
DI: El sector tiene mucho para mejorar la productividad. Pero,
en la medida en que haya un acompañamiento de la mejora de
la infraestructura, facilitación de frontera, renovación de parque,
compensar algunas tasas, lo que permitiría evitar el trabajo
por fuera que hacen algunos.
RF: ¿Cuál sería la recomendación para el transportista que
se maneja al margen?
DI: Que trate de revisar sus números, para que pueda vivir dignamente
y con el tiempo hacer ahorros para renovar su unidad.
Que estudie su sistema de costos, que pague sus impuestos
como todos, para ser más competitivo. El sector se tiene que
mostrar más consistente y más integrado y evitar situaciones
que son aprovechadas por quienes tienen que pagarnos las tarifas,
como una debilidad. Una configuración especial FADEEAC avanza con el proyecto
para elevar el límite de 45 toneladas
para combinaciones de vehículos
pesados, sumando carga útil, pero
respetando las normas vigentes
sobre la relación entre la potencia
y peso vigentes, que estaría en condiciones
de ser homologada en el
corto plazo.
Al respecto, Daniel Indart consignó:
«Estamos desarrollando un modelo
de unidad que nos permita aumentar
la capacidad de carga actual sin
modificar el largo de los vehículos
y tener una inversión tan costosa
como pueden ser los bitrenes. Sería
un paso intermedio, para que cuando
se fiscalice y controle y las rutas
estén en condiciones, se puedan
utilizar».
El presidente de FADEEAC señaló
que la iniciativa era similar a lo que
hicieron «la mayoría de los países
latinoamericanos. Inclusive, Brasil,
que comenzó a poner bitrenes y
ahora vuelve por las unidades como
las que nosotros estamos proponiendo.
La experiencia de ellos no
fue positiva y reconocieron que nosotros
fuimos más visionarios al
empezar por estas unidades», acotó.
Indart calculó que «para marzo
próximo estarán terminadas las dos
unidades que están fabricando dos
empresas de semirremolques, para
después ir dando los pasos correspondientes
con autorizaciones, configuraciones
y trámites para que se
puedan poner en funcionamiento».


