Por el Día de la Seguridad Vial, distintos organismos rubricaron un convenio con el fin de producir un cambio ético
y paradigmático, que asegure la reducción de víctimas generadas por el tránsito La Asociación Argentina de Carreteras (AAC) celebró el
Día de la Seguridad en el Tránsito, el 10 de junio en el
Hotel Panamericano, en una jornada que se destacó por
la calidad de los participantes y expositores y la firma del
acuerdo «Hacia la Visión Cero».
Durante la apertura, acompañaron al presidente de la
AAC, Guillermo Cabana, Gufran AlNadaf, embajadora
de Suecia en Buenos Aires; Nelson Periotti, administrador
general de la Dirección Nacional de Vialidad (DVN); Jorge
Rodríguez, presidente del Consejo Vial Federal (CVF) y director
administrador de la Dirección Provincial de Vialidad
de Entre Ríos; Felipe Rodríguez Laguens, director ejecutivo
de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el diputado
nacional Osvaldo Elorriaga.
El auditorio estuvo colmado de referentes de entidades
y empresas relacionadas con la seguridad vial en la
Argentina que se acercaron para reflexionar y buscar soluciones
a la problemática.
El titular de FADEEAC, Daniel Indart participó junto al secretario
General, Guillermo Werner y Juan Segovia que
se desempeña en el área de infraestructura. Además
asistieron representantes del Instituto del Cemento
Portland Argentino (ICPA), de la Comisión Permanente del
Asfalto (CPA), de la Cámara Argentina de Consultores de
Ingeniería (CADECI), del IRAM, entre otros.
Garantes
En el inicio a la jornada Felipe Rodríguez Laguens resaltó
la labor que viene llevando a cabo la AAC y afirmó
que «todos tenemos la obligación y el compromiso
de trabajar para terminar con este flagelo. Hay que
mejorar, para fortalecer la educación en las secundarias
ya que son los próximos conductores. Todos tenemos
que ser garantes de lo que se haga». Por último,
señaló algunos de los avances en la temática: «Hoy
todos los argentinos, antes de obtener una licencia
sacan el Certificado de Accidentes de Tránsito, que
verifica que no tengan una licencia en otro municipio,
que no existan antecedentes penales y se intercambian
las infracciones de todo el país. También se creó
el Observatorio de Seguridad Vial», concluyó.
A continuación, Gufran Al Nadaf planteó que «hay
que aplicar metas por etapas para disminuir la cantidad
de muertes por accidentes de tránsito» y sostuvo
que el sistema de transporte vial «debe formarse tomando
en cuenta que las personas cometen errores y
que, por lo tanto, los accidentes no pueden evitarse
totalmente». Luego, precisó que según la Visión Cero,
las rutas, calles y vehículos «deben adecuarse a las condiciones humanas y desde que se estableció ese
sistema en Suecia, la cantidad de muertes y heridos
han disminuido».
Luego, Cabana agradeció a todos por compartir
la preocupación por la seguridad vial: «Si bien
se han realizado actividades muy positivas en ese
sentido, el problema sigue siendo muy importante
y eso nos invita a buscar nuevas soluciones.
Podemos hacer más todavía».
La tarea de concientizar
El titular de carreteras presentó el programa «Hacia
la Visión Cero» y destacó: «El ser humano siempre
comete errores, entonces el sistema vial tiene que estar
preparado para que un accidente no signifique su
muerte o que tenga heridas importantes». Además
aclaró que «es una estrategia a largo plazo y eso implica
un cambio importante en las responsabilidades
que debemos enfrentar».
Vida cotidiana
Adriana Garrido, jefa de Estudios y Proyectos de
Chaco de la DNV, en el panel: «El camino hacia la
Visión Cero. El rol de las Vialidades en la transformación»,
aseguró que «estamos comprometidos en
encontrar soluciones efectivas para la eliminación de
muertos y heridos graves en nuestras carreteras».
Además, explicó que el tránsito y el transporte acompañaron
el desarrollo económico y social de todas las
comunidades a lo largo de la historia, pero en el último
siglo trajeron serios conflictos, como la contaminación,
ruidos, daños, incapacidades y muertes, que
alteran la calidad de vida. «En 1997 Suecia decidió
que ya no estaba dispuesta a pagar el precio por la
libertad y la movilidad. Y así surgió Visión Cero, como
una estrategia que no admite ninguna justificación
moral por la muerte o discapacidad por el sistema de
transporte», resaltó Garrido.
Según Garrido, «en la visión tradicional que tenemos
del sistema de transporte, analizamos las causas del
inicio del accidente y vemos al factor humano como
el principal responsable.
En cambio, con la Visión Cero, se evalúa la performance
del sistema de tránsito. «Ante un mismo error
de un conductor, no es lo mismo estar transitando
por una ruta que no tiene sus elementos protegidos,
que en una que está perfectamente protegida.
El resultado de ese error humano es muy diferente
en un caso y en el otro», señaló y agregó que «lo
importante no es focalizarnos en los accidentes porque
siempre van a existir, sino en los daños como
consecuentes de los mismos».
Por último, admitió que «en la Visión Cero las responsabilidades
se comparten entre los que diseñan el sistema y en quienes lo ejecutan. La responsabilidad
del ciudadano es cumplir con las normas de tránsito y
si las cumple, el sistema debe garantizar su seguridad.
Y concluyó: «Visión Cero requiere un cambio en el
nivel de ambición, un importante vuelco normativo
y un compromiso de innovación. La responsabilidad
es de todos los poderes del Estado y todos
los niveles de Gobierno».
La cultura y «lo aprendido»
La segunda exposición estuvo a cargo del antropólogo
e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (Conicet), Pablo Wright, quien
presentó el tema «Entre la educación, la seguridad y la
cultura vial: una propuesta antropológica».
En su ponencia sostuvo que se necesita un proceso
de autosanación social. «Como antropólogos observamos
que se repiten los mismos patrones de comportamiento
en la conducta vial aunque sean diferentes
grupos humanos. Y lo hacemos porque somos
sujetos producidos por esta sociedad. La reflexión
antropológica apunta no tanto al factor humano,
sino a la cuestión cultural. Eso es lo que tenemos que
transferir y es lo que hay que transformar para llegar
a estas visiones cero, que nunca se van a producir
en ninguna de estas sociedades pero la utopía es lo
importante», alegó.
Detalló que «no podemos intervenir en el campo
vial, por eso intervenimos en el campo social de
producción de los sujetos. La escuela, universidad,
las instituciones públicas, las fuerzas de seguridad
y todos tenemos que ser «reeducados» para lograr
un tipo de consenso mínimo en el campo vial».
Además, dijo que «tenemos que educar a la gente,
no sólo sancionarla. La materialidad no va a cambiar
la conducta del mundo».
Para finalizar, enfatizó que «la movilidad no es un
hecho abstracto fuera de la sociedad, sino que está
dentro y por lo tanto está modelada por la cultura y
la historia. Todo es aprendido y por lo tanto es cambiable.
Por eso creo que podemos mejorar nuestra
sociedad en beneficio de las conductas viales». Acuerdo multisectorial La AAC invitó a todas las instituciones oficiales y
privadas, dirigentes, legisladores y a la ciudadanía en
general, a unirse en el compromiso ético de «Visión
Cero», cuyo objetivo es producir un cambio en la
manera de pensar la seguridad vial y la búsqueda
de nuevas soluciones que aseguren la reducción
drástica y sostenible de muertos y heridos graves en
accidentes de tránsito.
En el evento dejaron plasmadas sus firmas Guillermo
Cabana; Nelson Periotti; Jorge Rodríguez; Daniel
Indart, presidente de FADEEAC; Marcelo Ramírez,
presidente de la CPA; Enrique Romero, director del
ICPA y presidente de IRAM; Jorge Pinto, presidente
de la CADECI; Roberto Molla, presidente del Consejo
de Seguridad en el Tránsito de la provincia de Buenos
Aires; Oscar Fariña, vicepresidente de la Sociedad
Argentina de Ingeniería del Tránsito; y Jorge Felizia,
secretario de ITS Argentina, entre otros directivos. Distinciones Desde la AAC se realizó un reconocimiento a diversas
entidades por su trayectoria asociada a la Seguridad
Vial. Recibieron las placas conmemorativas: Padres
de la Ruta de Chaco, por su aporte a la educación y
concientización de los jóvenes; a la ONG EDUVIAL
de la ciudad de Punta Alta, Buenos Aires, por sus
diferentes actividades para mejorar el uso de la vía
pública; y a YPF por su campaña «Ases al volante».
Una mirada multidisciplinaria
Otra de las presentaciones, estuvo a cargo de Sonia
Forward, investigadora principal del Instituto Nacional de
Investigación de Carreteras y Transporte de Suecia, quien
expuso sobre «Visión Cero. Prevención de Accidentes:
educación, aplicación e ingeniería». En la misma propuso a
ingenieros, psicólogos, antropólogos y demás profesionales
unirse para llevar adelante Visión Cero, «de otra manera
no vamos a lograr nada», aseveró.
Forward también hizo hincapié en el tema de la educación
y remarcó que «hay que cambiar las actitudes de las
personas mediante campañas, el contacto directo y los
medios masivos de comunicación». Al respecto, expresó
que hay que identificar y definir el problema, para hablar
el mismo idioma y así buscar las soluciones adecuadas.
También sugirió que se debe mejorar la seguridad vial a
través de la educación formal y los cursos capacitadores
para sacar la licencia. «También hay que educar a los capacitadores
porque muchas veces enseñan sólo a manejar
pero no a respetar las normas. Hay que producir material
pedagógico y pensar mejores prácticas pensadas desde
las ciencia», aseguró.
Por último, resaltó la importancia de los mensajes que se
transmiten en las diversas campañas de tránsito.
mediante campañas, el contacto directo y los medios masivos
de comunicación». Al respecto, expresó que hay que identificar
y definir el problema, para hablar el mismo idioma y así
buscar las soluciones adecuadas.
También sugirió que se debe mejorar la seguridad vial a través
de la educación formal y los cursos capacitadores para sacar la
licencia. «También hay que educar a los capacitadores porque
muchas veces enseñan sólo a manejar pero no a respetar las
normas. Hay que producir material pedagógico y pensar mejores
prácticas pensadas desde las ciencia», aseguró.
Por último, resaltó la importancia de los mensajes que se
transmiten en las diversas campañas de tránsito. «Hacia la visión cero» Visión Cero fue aprobado por el Parlamento de Suecia en
1997 con el objetivo de eliminar las muertes y los heridos
graves en los accidentes de tránsito. «El único número
aceptable de muertos o heridos graves en el sistema de
tránsito es cero», reza el enunciado propuesto desde este
modelo. Para llevarlo a cabo, se exige una estrategia de
coherencia y compromiso entre las actividades vinculadas
a la ingeniería, el control y la educación. Además de Suecia,
muchos países adoptaron el sistema obteniendo resultados
satisfactorios, medibles y sostenibles en el tiempo.
Visión Cero se basa en cuatro principios: ética, responsabilidad,
seguridad y los mecanismos para el cambio.
y paradigmático, que asegure la reducción de víctimas generadas por el tránsito La Asociación Argentina de Carreteras (AAC) celebró el
Día de la Seguridad en el Tránsito, el 10 de junio en el
Hotel Panamericano, en una jornada que se destacó por
la calidad de los participantes y expositores y la firma del
acuerdo «Hacia la Visión Cero».
Durante la apertura, acompañaron al presidente de la
AAC, Guillermo Cabana, Gufran AlNadaf, embajadora
de Suecia en Buenos Aires; Nelson Periotti, administrador
general de la Dirección Nacional de Vialidad (DVN); Jorge
Rodríguez, presidente del Consejo Vial Federal (CVF) y director
administrador de la Dirección Provincial de Vialidad
de Entre Ríos; Felipe Rodríguez Laguens, director ejecutivo
de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el diputado
nacional Osvaldo Elorriaga.
El auditorio estuvo colmado de referentes de entidades
y empresas relacionadas con la seguridad vial en la
Argentina que se acercaron para reflexionar y buscar soluciones
a la problemática.
El titular de FADEEAC, Daniel Indart participó junto al secretario
General, Guillermo Werner y Juan Segovia que
se desempeña en el área de infraestructura. Además
asistieron representantes del Instituto del Cemento
Portland Argentino (ICPA), de la Comisión Permanente del
Asfalto (CPA), de la Cámara Argentina de Consultores de
Ingeniería (CADECI), del IRAM, entre otros.
Garantes
En el inicio a la jornada Felipe Rodríguez Laguens resaltó
la labor que viene llevando a cabo la AAC y afirmó
que «todos tenemos la obligación y el compromiso
de trabajar para terminar con este flagelo. Hay que
mejorar, para fortalecer la educación en las secundarias
ya que son los próximos conductores. Todos tenemos
que ser garantes de lo que se haga». Por último,
señaló algunos de los avances en la temática: «Hoy
todos los argentinos, antes de obtener una licencia
sacan el Certificado de Accidentes de Tránsito, que
verifica que no tengan una licencia en otro municipio,
que no existan antecedentes penales y se intercambian
las infracciones de todo el país. También se creó
el Observatorio de Seguridad Vial», concluyó.
A continuación, Gufran Al Nadaf planteó que «hay
que aplicar metas por etapas para disminuir la cantidad
de muertes por accidentes de tránsito» y sostuvo
que el sistema de transporte vial «debe formarse tomando
en cuenta que las personas cometen errores y
que, por lo tanto, los accidentes no pueden evitarse
totalmente». Luego, precisó que según la Visión Cero,
las rutas, calles y vehículos «deben adecuarse a las condiciones humanas y desde que se estableció ese
sistema en Suecia, la cantidad de muertes y heridos
han disminuido».
Luego, Cabana agradeció a todos por compartir
la preocupación por la seguridad vial: «Si bien
se han realizado actividades muy positivas en ese
sentido, el problema sigue siendo muy importante
y eso nos invita a buscar nuevas soluciones.
Podemos hacer más todavía».
La tarea de concientizar
El titular de carreteras presentó el programa «Hacia
la Visión Cero» y destacó: «El ser humano siempre
comete errores, entonces el sistema vial tiene que estar
preparado para que un accidente no signifique su
muerte o que tenga heridas importantes». Además
aclaró que «es una estrategia a largo plazo y eso implica
un cambio importante en las responsabilidades
que debemos enfrentar».
Vida cotidiana
Adriana Garrido, jefa de Estudios y Proyectos de
Chaco de la DNV, en el panel: «El camino hacia la
Visión Cero. El rol de las Vialidades en la transformación»,
aseguró que «estamos comprometidos en
encontrar soluciones efectivas para la eliminación de
muertos y heridos graves en nuestras carreteras».
Además, explicó que el tránsito y el transporte acompañaron
el desarrollo económico y social de todas las
comunidades a lo largo de la historia, pero en el último
siglo trajeron serios conflictos, como la contaminación,
ruidos, daños, incapacidades y muertes, que
alteran la calidad de vida. «En 1997 Suecia decidió
que ya no estaba dispuesta a pagar el precio por la
libertad y la movilidad. Y así surgió Visión Cero, como
una estrategia que no admite ninguna justificación
moral por la muerte o discapacidad por el sistema de
transporte», resaltó Garrido.
Según Garrido, «en la visión tradicional que tenemos
del sistema de transporte, analizamos las causas del
inicio del accidente y vemos al factor humano como
el principal responsable.
En cambio, con la Visión Cero, se evalúa la performance
del sistema de tránsito. «Ante un mismo error
de un conductor, no es lo mismo estar transitando
por una ruta que no tiene sus elementos protegidos,
que en una que está perfectamente protegida.
El resultado de ese error humano es muy diferente
en un caso y en el otro», señaló y agregó que «lo
importante no es focalizarnos en los accidentes porque
siempre van a existir, sino en los daños como
consecuentes de los mismos».
Por último, admitió que «en la Visión Cero las responsabilidades
se comparten entre los que diseñan el sistema y en quienes lo ejecutan. La responsabilidad
del ciudadano es cumplir con las normas de tránsito y
si las cumple, el sistema debe garantizar su seguridad.
Y concluyó: «Visión Cero requiere un cambio en el
nivel de ambición, un importante vuelco normativo
y un compromiso de innovación. La responsabilidad
es de todos los poderes del Estado y todos
los niveles de Gobierno».
La cultura y «lo aprendido»
La segunda exposición estuvo a cargo del antropólogo
e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (Conicet), Pablo Wright, quien
presentó el tema «Entre la educación, la seguridad y la
cultura vial: una propuesta antropológica».
En su ponencia sostuvo que se necesita un proceso
de autosanación social. «Como antropólogos observamos
que se repiten los mismos patrones de comportamiento
en la conducta vial aunque sean diferentes
grupos humanos. Y lo hacemos porque somos
sujetos producidos por esta sociedad. La reflexión
antropológica apunta no tanto al factor humano,
sino a la cuestión cultural. Eso es lo que tenemos que
transferir y es lo que hay que transformar para llegar
a estas visiones cero, que nunca se van a producir
en ninguna de estas sociedades pero la utopía es lo
importante», alegó.
Detalló que «no podemos intervenir en el campo
vial, por eso intervenimos en el campo social de
producción de los sujetos. La escuela, universidad,
las instituciones públicas, las fuerzas de seguridad
y todos tenemos que ser «reeducados» para lograr
un tipo de consenso mínimo en el campo vial».
Además, dijo que «tenemos que educar a la gente,
no sólo sancionarla. La materialidad no va a cambiar
la conducta del mundo».
Para finalizar, enfatizó que «la movilidad no es un
hecho abstracto fuera de la sociedad, sino que está
dentro y por lo tanto está modelada por la cultura y
la historia. Todo es aprendido y por lo tanto es cambiable.
Por eso creo que podemos mejorar nuestra
sociedad en beneficio de las conductas viales». Acuerdo multisectorial La AAC invitó a todas las instituciones oficiales y
privadas, dirigentes, legisladores y a la ciudadanía en
general, a unirse en el compromiso ético de «Visión
Cero», cuyo objetivo es producir un cambio en la
manera de pensar la seguridad vial y la búsqueda
de nuevas soluciones que aseguren la reducción
drástica y sostenible de muertos y heridos graves en
accidentes de tránsito.
En el evento dejaron plasmadas sus firmas Guillermo
Cabana; Nelson Periotti; Jorge Rodríguez; Daniel
Indart, presidente de FADEEAC; Marcelo Ramírez,
presidente de la CPA; Enrique Romero, director del
ICPA y presidente de IRAM; Jorge Pinto, presidente
de la CADECI; Roberto Molla, presidente del Consejo
de Seguridad en el Tránsito de la provincia de Buenos
Aires; Oscar Fariña, vicepresidente de la Sociedad
Argentina de Ingeniería del Tránsito; y Jorge Felizia,
secretario de ITS Argentina, entre otros directivos. Distinciones Desde la AAC se realizó un reconocimiento a diversas
entidades por su trayectoria asociada a la Seguridad
Vial. Recibieron las placas conmemorativas: Padres
de la Ruta de Chaco, por su aporte a la educación y
concientización de los jóvenes; a la ONG EDUVIAL
de la ciudad de Punta Alta, Buenos Aires, por sus
diferentes actividades para mejorar el uso de la vía
pública; y a YPF por su campaña «Ases al volante».
Una mirada multidisciplinaria
Otra de las presentaciones, estuvo a cargo de Sonia
Forward, investigadora principal del Instituto Nacional de
Investigación de Carreteras y Transporte de Suecia, quien
expuso sobre «Visión Cero. Prevención de Accidentes:
educación, aplicación e ingeniería». En la misma propuso a
ingenieros, psicólogos, antropólogos y demás profesionales
unirse para llevar adelante Visión Cero, «de otra manera
no vamos a lograr nada», aseveró.
Forward también hizo hincapié en el tema de la educación
y remarcó que «hay que cambiar las actitudes de las
personas mediante campañas, el contacto directo y los
medios masivos de comunicación». Al respecto, expresó
que hay que identificar y definir el problema, para hablar
el mismo idioma y así buscar las soluciones adecuadas.
También sugirió que se debe mejorar la seguridad vial a
través de la educación formal y los cursos capacitadores
para sacar la licencia. «También hay que educar a los capacitadores
porque muchas veces enseñan sólo a manejar
pero no a respetar las normas. Hay que producir material
pedagógico y pensar mejores prácticas pensadas desde
las ciencia», aseguró.
Por último, resaltó la importancia de los mensajes que se
transmiten en las diversas campañas de tránsito.
mediante campañas, el contacto directo y los medios masivos
de comunicación». Al respecto, expresó que hay que identificar
y definir el problema, para hablar el mismo idioma y así
buscar las soluciones adecuadas.
También sugirió que se debe mejorar la seguridad vial a través
de la educación formal y los cursos capacitadores para sacar la
licencia. «También hay que educar a los capacitadores porque
muchas veces enseñan sólo a manejar pero no a respetar las
normas. Hay que producir material pedagógico y pensar mejores
prácticas pensadas desde las ciencia», aseguró.
Por último, resaltó la importancia de los mensajes que se
transmiten en las diversas campañas de tránsito. «Hacia la visión cero» Visión Cero fue aprobado por el Parlamento de Suecia en
1997 con el objetivo de eliminar las muertes y los heridos
graves en los accidentes de tránsito. «El único número
aceptable de muertos o heridos graves en el sistema de
tránsito es cero», reza el enunciado propuesto desde este
modelo. Para llevarlo a cabo, se exige una estrategia de
coherencia y compromiso entre las actividades vinculadas
a la ingeniería, el control y la educación. Además de Suecia,
muchos países adoptaron el sistema obteniendo resultados
satisfactorios, medibles y sostenibles en el tiempo.
Visión Cero se basa en cuatro principios: ética, responsabilidad,
seguridad y los mecanismos para el cambio.


