Grandes pérdidas por las inundaciones

La actividad productiva del noroeste bonaerense fue afectada por las lluvias caídas desde octubre. Las inundaciones que desde principios de octubre afectaron
al partido bonaerense de General Villagas han generado
pérdidas superiores a los 5.068 millones de pesos,
según informes de la Sociedad Rural de esa localidad, el
INTA y los grupos CREA del noroeste de la provincia de
Buenos Aries.
Las pérdidas estuvieron encabezadas por unos 2.244
millones de pesos del segmento agrícola, que integraron
unos 1.472 millones potenciales de soja; además de otros
176 millones del segmento ganadero, 928 millones de lechería,
211 millones de praderas y unos 35 millones en
recursos naturales.
Sobre las 723.000 hectáreas que forman el partido de
General Villegas, los informes refirieron que, en ciclos
agrícolas anteriores, 60% del área se dedicaba a la agricultura
y otro 30% a la ganadería, mientras que el 10%
restante era dedicado a varias actividades.
Tras las intensas lluvias de octubre, la superficie afectada
alcanzó las 430.955 hectáreas, es decir que el agua afectó
59,58% del distrito: de las que 261.473 hectáreas quedaron
bajo agua y otras 169.482 hectáreas, permanecían
encharcadas.
La situación obligó al Gobierno de la provincia de Buenos
Aires a declarar la Emergencia Agropecuaria, dada la pérdida
de cosecha y animales; mientras que los caminos en
el partido fueron cubiertos por el agua, lo que llevó a que
fuera cortado el tránsito de camiones en la ruta 226, que
une Villegas con Mar del Plata, y la ruta 33, conocida como
la ruta del cereal.
El tránsito en la ruta 33 fue cortado desde General Villegas
hasta unos kilómetros antes de la localidad de Piedritas,
por lo cual ahora para llegar desde Rosario había que pasar
por Rufino y luego Junín, es decir que había que recorrer
aproximadamente 170 kilómetros más que lo habitual.
Catravill
Al respecto, Oscar Oronoz, presidente de la Cámara de
Transportistas del Partido de General Villegas (Catravill),
celebró que «lentamente, el agua empezó a bajar» y, tras
ratificar las pérdidas por más de 5.000 millones de pesos,
consideró que «todavía no se puede hacer un cálculo muy
certero, por ser muy pronto, pero cuando se retire del todo
el agua, se podrá saber».
«Veníamos de años complicados y se pensaba que este iba
a ser muy bueno, porque al quitar las retenciones se favoreció
al maíz», explicó el dirigente quien calculó que la
hectárea de soja rinde de 3.000 a 4.000kilogramos, mientras que la de maíz lo hace de 10.000 a 12.000. Por lo que
la situación podrá hacer que este sea «un año muy malo».
Relató que «una empresa de oleaginosas que se cerró
quedó como acopio y estaba llena y se está sacando lo
que había allí, pero es trabajo para dos meses o tres, a lo
sumo», agregó que «se estaba terminado de sembrar el
maíz de primera y se estaba empezando la soja pero no
se pudo concretar. Si antes de fin de año no se termino de
resembrar el año se dará por perdido».
«Empezamos a sacar estos viajes, estamos en una época
en que estábamos trabajando bien, porque había llovido
durante la cosecha y se estaba sacando, hay mucho cereal
embolsado, pero hay que ver en qué condiciones quedó
para sacarlo», dijo Oronoz y recordó que la actividad en la
zona «va de la mano del campo, si el campo está mal, no
funciona nada».
En cuanto a la sede de Catravill, su titular consignó que «la
cámara está bien, porque está en la planta urbana, donde
solo se inundaron los barrios periféricos con las lluvias
fuertes y hubo que evacuarlos».
El Salado
En la zona se explicó que además de las lluvias las inundaciones
se han producido por la existencia de canalizaciones
clandestinas y por la falta de trabajo en los canales
oficiales, «el agua busca por donde ir», destacaron y, en esa
línea Oronoz reconoció que «la situación de Carlos Tejedor
es muy complicada y después será Pehuajó, porque el
agua no tiene un rumbo».
La situación fue atribuida a la falta de canalización del río
Salado y, al respecto la gobernadora de la provincia de
Buenos Aires, María Eugenia Vidal, recibió la promesa del
Banco Mundial de financiar obras en esa cuenca por 380
millones de dólares. Desde el gobierno bonaerense calcularon
que las licitaciones podrían hacerse luego de que la
entidad financiera la apruebe en marzo de 2017 según
las previsiones de los funcionarios, para comenzar los
trabajos antes de las elecciones legislativas.
Según funcionarios del ministerio de Infraestructura estas
obras benefician a más de 60 municipios que se encuentran
en la cuenca media y alta del Salado con ampliaciones
y/o reemplazos de puentes, excavaciones y ensanches del
río en distintos tramos.