Emilio Felcman, economista del área de Costos de FADEEAC, participó en la Conferencia «Nuevos
desafíos en las postrimerías de la crisis financiera global Especialistas del sector económico, político y financiero
vaticinaron «aires de cambio» en la Argentina en materia
económica y plantearon los desafíos que esa posibilidad
plantea para el país en su condición de mercado
emergente, al participar el pasado 13 de marzo en la
Conferencia sobre los «Nuevos desafíos en las postrimerías
de la crisis financiera global», organizada por el Banco
Ciudad junto a la Universidad Torcuato Di Tella y el Comité
Latinoamericano de Asuntos Financieros (Claaf), en el hotel
Hilton de la Ciudad de Buenos Aires, donde el presidente
del BCRA, Alejandro Vanoli, negó cambios bruscos
ante la devaluación del real en Brasil.
El primer panel, denominado «¿Existe una nueva normalidad
para los mercados emergentes? Implicancias para América
Latina», fue presentado por Rogelio Frigerio, presidente del
Banco Ciudad. Expusieron Liliana RojasSuarez, titular de
Claaf; Ernesto Schargrodsky, rector de la UTDT y Andres
Velasco, profesor Universidad de Columbia (Estados Unidos).
Los especialistas analizaron el desempeño de las economías
emergentes, su relación con la economía global y los mercados
financieros; señalaron que la región creció desde el
principio de la década del 2000 pero en los últimos dos o
tres años tuvo una desaceleración del crecimiento; en particular,
en los últimos seis meses se han modificado en la
economía mundial las condiciones financieras favorables de
años anteriores.
Ante una nutrida concurrencia, el presidente del Banco
Ciudad, Rogelio Frigerio, inauguró el primer panel señalando
que «las economías emergentes, en general, y la región, en
particular, crecieron de forma acelerada en los últimos diez
años». Agregó que «hoy, el estado de Nirvana quedó atrás,
ahora viene un periodo de menor ayuda de las variables
exógenas y menos crecimiento que el altísimo de la última
década». Además, aclaró que «no se le puede echar la culpa
al mundo de los problemas de la región; personalmente creo
que la región está en general mejor preparada que nunca
para enfrentar este cambio».
Para cerrar, añadió: «Acá tenemos representantes de países
que hicieron los deberes: Chile, Perú, Colombia. Nos van a
contar cómo y qué les falta. Están los que desperdiciaron
este momento único en la historia del capitalismo como
la Argentina y Venezuela. Debemos entender mejor qué
hicimos mal y este cambio del panorama, clave para una
Argentina más integrada al mundo como muchos esperamos
que ocurra en el futuro cercano».
A largo plazo
El profesor de la Universidad de Columbia, Estados Unidos y ex ministro de Economía de Chile, Andrés Velasco,
consideró que «lo que viene va a ser mucho mejor». Al
realizar una exposición sobre las economías emergentes,
el especialista advirtió que en una parte del mundo es
necesario aplicar políticas no convencionales» para poder
superar los diversos conflictos de cada región.
Velasco también expuso sobre las depreciaciones de las
monedas en los países latinoamericanos, en los cuales, según
su criterio «se debería prestar atención al crecimiento
a largo plazo y la productividad».
«Me encantaría decir que los crecimientos de los países
se deben a los ministros de economía y a los bancos centrales,
pero ello tiene que ver con condiciones favorables,
que se están terminando y lo que viene es muy distinto»,
alertó. También consideró importante poner énfasis en el
nivel de reservas, pero no solo en ello, sino también en
«saber cuándo inyectarlas».
Al ser consultado sobre el gasto público, señaló que «más
importante que el tamaño» es la calidad del Estado y sus
gastos.
Según Frigerio, «la región está mejor preparada para
afrontar cualquier cambio: la mayoría de los países tienen
baja inflación, tipo de cambio flexible, reservas importantes,
políticas fiscales prudentes y la posibilidad, entonces,
de hacer políticas contracíclicas; tienen en general una
gran reputación en los mercados voluntarios de deuda,
acceso al crédito, niveles razonables de deuda, bajo desempleo
y, a pesar de este cambio de tendencia, todavía
un crecimiento importante en los niveles de actividad».
Frigerio reconoció que las economías emergentes en general
pero las de la región en particular crecieron de forma
acelerada en los últimos 10 años; «tuvieron un parate
con la crisis de 2008 y después rebotaron con fuerza».
Pero, según sus análisis, «desde el año pasado se empieza
a mostrar la debilidad en la tasa de crecimiento de la
actividad de los países de la región. Es evidente que ya no
tenemos el estado de nirvana, eso que hizo crecer a los
países emergentes del mundo».
Al respecto, afirmó que «hoy, en la gran mayoría de la
región, los países siguen creciendo a un ritmo más moderado,
que coincide con la recuperación de las economías
centrales y el endurecimiento, en consecuencia, de las
condiciones financieras globales».
También dijo que «es cierto que sigue existiendo una gran
liquidez global, pero lo que más afecta a estos países es
lo que ocurre en Estados Unidos con el dólar. Es evidente
el impacto que eso tiene en el precio de las materias primas
que se exportan desde estos países. A esto hay que
sumarle la caída el precio del petróleo y el menor crecimiento
de la demanda externa de China».
Por eso, Frigerio planteó como desafío para América latina
«lidiar con las nuevas variables exógenas» y evaluar
qué tan negativas se presentan.
Liquidez y situación local
Por su parte, la presidenta del Claaf, Liliana RojasSuarez,
realizó una recorrida sobre los estudios y análisis realizados
por la entidad y destacó que «los temas de liquidez
han comenzado a tener un fuerte impacto en las inversiones».
En tanto, el rector de la Universidad Torcuato Di Tella,
Ernesto Schargrodsky, consideró que la situación con los
fondos buitre es «dañina» para el país, al tiempo que subrayó:
«Esperamos que esa situación se pueda revertir en
un futuro».
En el panel sobre Regulación del mercado bancario y de
capitales, y prevención de crisis, el presidente del BCRA,
Alejandro Vanoli, subrayó la solidez y liquidez del sistema
financiero argentino como un activo muy relevante que
ha podido soportar la crisis financiera internacional, y en el que la regulación después de la crisis de 2001 ha tenido
un papel fundamental en la solidez del sistema, con
medidas, por ejemplo, como el descalce de monedas o la
regulación contra el apalancamiento excesivo.
En cuanto a la coyuntura de reciente apreciación de las
monedas latinoamericanas, en particular de Brasil, afirmó
que «ante la devaluación del Real brasileño el BCRA va a
continuar con su política de administración del tipo de
cambio en el transcurso del año».
Durante el foro expusieron los economistas de los principales
candidatos: Miguel Bein, por Daniel Scioli; Javier
González Fraga, por el radicalismo; Miguel Peirano,
por Sergio Massa, y Federico Sturzzeneger, por el PRO.
(Ver recuadros aparte)
Afirmó que a partir de 2003, la economía argentina creció muy fuertemente, alcanzando prácticamente el pleno empleo
y con un importante énfasis de la política económica sobre el consumo. El crecimiento duró hasta que se terminaron los
dólares. Los desajustes macro que hoy se plantean hay que ir normalizándolos caso por caso, donde uno de los temas
primordiales a resolver es recomponer la relación con Brasil.
Detalló que las principales fortalezas de la economía argentina residen en Vaca Muerta, la actividad minera, el bajo nivel
de deuda en dólares y un sistema financiero sólido. En cambio, consideró que el atraso cambiario constituye el principal
problema a afrontar por las próximas autoridades. Para ir resolviendo progresivamente los desajustes macroeconómicos
(tipo de cambio, inflación, subsidios, déficit fiscal, entre los principales) se necesita una combinación de medidas de shock
y gradualistas.
Señaló que una de las cuestiones más importantes para encarar los problemas económicos es que la tasa de interés
internacional no cambie sustancialmente. También agregó que, si bien la situación presente exhibe dificultades, existen
márgenes de acción para que la economía argentina pueda volver a crecer en 2016. A diferencia de otros períodos destacó,
diversos actores nacionales y extranjeros ven en la Argentina una oportunidad hacia futuro.
Consideró que uno de los errores del Gobierno fue aislarse de los mercados internacionales de crédito y generar diversos
tipos de cambio sectoriales en la economía. El desafío de la administración entrante pasa por unificar el mercado cambiario.
Miguel Bein (PJ)
Javier Gonzalez Fraga (UCR)
Miguel Peirano (FR)
Federico Sturzzeneger (PRO)
desafíos en las postrimerías de la crisis financiera global Especialistas del sector económico, político y financiero
vaticinaron «aires de cambio» en la Argentina en materia
económica y plantearon los desafíos que esa posibilidad
plantea para el país en su condición de mercado
emergente, al participar el pasado 13 de marzo en la
Conferencia sobre los «Nuevos desafíos en las postrimerías
de la crisis financiera global», organizada por el Banco
Ciudad junto a la Universidad Torcuato Di Tella y el Comité
Latinoamericano de Asuntos Financieros (Claaf), en el hotel
Hilton de la Ciudad de Buenos Aires, donde el presidente
del BCRA, Alejandro Vanoli, negó cambios bruscos
ante la devaluación del real en Brasil.
El primer panel, denominado «¿Existe una nueva normalidad
para los mercados emergentes? Implicancias para América
Latina», fue presentado por Rogelio Frigerio, presidente del
Banco Ciudad. Expusieron Liliana RojasSuarez, titular de
Claaf; Ernesto Schargrodsky, rector de la UTDT y Andres
Velasco, profesor Universidad de Columbia (Estados Unidos).
Los especialistas analizaron el desempeño de las economías
emergentes, su relación con la economía global y los mercados
financieros; señalaron que la región creció desde el
principio de la década del 2000 pero en los últimos dos o
tres años tuvo una desaceleración del crecimiento; en particular,
en los últimos seis meses se han modificado en la
economía mundial las condiciones financieras favorables de
años anteriores.
Ante una nutrida concurrencia, el presidente del Banco
Ciudad, Rogelio Frigerio, inauguró el primer panel señalando
que «las economías emergentes, en general, y la región, en
particular, crecieron de forma acelerada en los últimos diez
años». Agregó que «hoy, el estado de Nirvana quedó atrás,
ahora viene un periodo de menor ayuda de las variables
exógenas y menos crecimiento que el altísimo de la última
década». Además, aclaró que «no se le puede echar la culpa
al mundo de los problemas de la región; personalmente creo
que la región está en general mejor preparada que nunca
para enfrentar este cambio».
Para cerrar, añadió: «Acá tenemos representantes de países
que hicieron los deberes: Chile, Perú, Colombia. Nos van a
contar cómo y qué les falta. Están los que desperdiciaron
este momento único en la historia del capitalismo como
la Argentina y Venezuela. Debemos entender mejor qué
hicimos mal y este cambio del panorama, clave para una
Argentina más integrada al mundo como muchos esperamos
que ocurra en el futuro cercano».
A largo plazo
El profesor de la Universidad de Columbia, Estados Unidos y ex ministro de Economía de Chile, Andrés Velasco,
consideró que «lo que viene va a ser mucho mejor». Al
realizar una exposición sobre las economías emergentes,
el especialista advirtió que en una parte del mundo es
necesario aplicar políticas no convencionales» para poder
superar los diversos conflictos de cada región.
Velasco también expuso sobre las depreciaciones de las
monedas en los países latinoamericanos, en los cuales, según
su criterio «se debería prestar atención al crecimiento
a largo plazo y la productividad».
«Me encantaría decir que los crecimientos de los países
se deben a los ministros de economía y a los bancos centrales,
pero ello tiene que ver con condiciones favorables,
que se están terminando y lo que viene es muy distinto»,
alertó. También consideró importante poner énfasis en el
nivel de reservas, pero no solo en ello, sino también en
«saber cuándo inyectarlas».
Al ser consultado sobre el gasto público, señaló que «más
importante que el tamaño» es la calidad del Estado y sus
gastos.
Según Frigerio, «la región está mejor preparada para
afrontar cualquier cambio: la mayoría de los países tienen
baja inflación, tipo de cambio flexible, reservas importantes,
políticas fiscales prudentes y la posibilidad, entonces,
de hacer políticas contracíclicas; tienen en general una
gran reputación en los mercados voluntarios de deuda,
acceso al crédito, niveles razonables de deuda, bajo desempleo
y, a pesar de este cambio de tendencia, todavía
un crecimiento importante en los niveles de actividad».
Frigerio reconoció que las economías emergentes en general
pero las de la región en particular crecieron de forma
acelerada en los últimos 10 años; «tuvieron un parate
con la crisis de 2008 y después rebotaron con fuerza».
Pero, según sus análisis, «desde el año pasado se empieza
a mostrar la debilidad en la tasa de crecimiento de la
actividad de los países de la región. Es evidente que ya no
tenemos el estado de nirvana, eso que hizo crecer a los
países emergentes del mundo».
Al respecto, afirmó que «hoy, en la gran mayoría de la
región, los países siguen creciendo a un ritmo más moderado,
que coincide con la recuperación de las economías
centrales y el endurecimiento, en consecuencia, de las
condiciones financieras globales».
También dijo que «es cierto que sigue existiendo una gran
liquidez global, pero lo que más afecta a estos países es
lo que ocurre en Estados Unidos con el dólar. Es evidente
el impacto que eso tiene en el precio de las materias primas
que se exportan desde estos países. A esto hay que
sumarle la caída el precio del petróleo y el menor crecimiento
de la demanda externa de China».
Por eso, Frigerio planteó como desafío para América latina
«lidiar con las nuevas variables exógenas» y evaluar
qué tan negativas se presentan.
Liquidez y situación local
Por su parte, la presidenta del Claaf, Liliana RojasSuarez,
realizó una recorrida sobre los estudios y análisis realizados
por la entidad y destacó que «los temas de liquidez
han comenzado a tener un fuerte impacto en las inversiones».
En tanto, el rector de la Universidad Torcuato Di Tella,
Ernesto Schargrodsky, consideró que la situación con los
fondos buitre es «dañina» para el país, al tiempo que subrayó:
«Esperamos que esa situación se pueda revertir en
un futuro».
En el panel sobre Regulación del mercado bancario y de
capitales, y prevención de crisis, el presidente del BCRA,
Alejandro Vanoli, subrayó la solidez y liquidez del sistema
financiero argentino como un activo muy relevante que
ha podido soportar la crisis financiera internacional, y en el que la regulación después de la crisis de 2001 ha tenido
un papel fundamental en la solidez del sistema, con
medidas, por ejemplo, como el descalce de monedas o la
regulación contra el apalancamiento excesivo.
En cuanto a la coyuntura de reciente apreciación de las
monedas latinoamericanas, en particular de Brasil, afirmó
que «ante la devaluación del Real brasileño el BCRA va a
continuar con su política de administración del tipo de
cambio en el transcurso del año».
Durante el foro expusieron los economistas de los principales
candidatos: Miguel Bein, por Daniel Scioli; Javier
González Fraga, por el radicalismo; Miguel Peirano,
por Sergio Massa, y Federico Sturzzeneger, por el PRO.
(Ver recuadros aparte)
Afirmó que a partir de 2003, la economía argentina creció muy fuertemente, alcanzando prácticamente el pleno empleo
y con un importante énfasis de la política económica sobre el consumo. El crecimiento duró hasta que se terminaron los
dólares. Los desajustes macro que hoy se plantean hay que ir normalizándolos caso por caso, donde uno de los temas
primordiales a resolver es recomponer la relación con Brasil.
Detalló que las principales fortalezas de la economía argentina residen en Vaca Muerta, la actividad minera, el bajo nivel
de deuda en dólares y un sistema financiero sólido. En cambio, consideró que el atraso cambiario constituye el principal
problema a afrontar por las próximas autoridades. Para ir resolviendo progresivamente los desajustes macroeconómicos
(tipo de cambio, inflación, subsidios, déficit fiscal, entre los principales) se necesita una combinación de medidas de shock
y gradualistas.
Señaló que una de las cuestiones más importantes para encarar los problemas económicos es que la tasa de interés
internacional no cambie sustancialmente. También agregó que, si bien la situación presente exhibe dificultades, existen
márgenes de acción para que la economía argentina pueda volver a crecer en 2016. A diferencia de otros períodos destacó,
diversos actores nacionales y extranjeros ven en la Argentina una oportunidad hacia futuro.
Consideró que uno de los errores del Gobierno fue aislarse de los mercados internacionales de crédito y generar diversos
tipos de cambio sectoriales en la economía. El desafío de la administración entrante pasa por unificar el mercado cambiario.
Miguel Bein (PJ)
Javier Gonzalez Fraga (UCR)
Miguel Peirano (FR)
Federico Sturzzeneger (PRO)


