Con la apertura de las importaciones, entre 1989 y 1990, el Grupo Covel tuvo en sus manos la importación de vehículos, pick up y camiones, de Isuzu, entre otras marcas. Cuando General Motor toma control de Isuzu a principios de los 2000 y comienza a manejarla de forma directa, decide retirarla la marca del país. Tras la crisis financiera de Estados Unidos, en 2008, el gobierno de ese país salió al rescate de General Motor. Entre las condiciones, figuraba la de achicar la corporación. Muchas de sus marcas comenzaron a desaparecer. «Por suerte, los accionistas originales de Japón recompraron la marca y se enfocaron en los motores diesel, que es el corazón de Isuzu, y los vehículos de trabajo, como la pick up DMax, y la línea de camiones livianos, medianos, pesados y también buses», explicó Diego Sánchez Navarro, presidente de Isuzu Vehículos Comerciales de Argentina SA. Mencionó que la marca «es N°1 en camiones livianos en más de 35 países. Por lejos, es líder en ese segmento, camiones livianos de 7 a 10 toneladas con cabina volcable». En Sudamérica, sus vehículos estaban sólo en Colombia, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador. «A la Argentina la tenían pendiente. Como en su momento habíamos estado vinculados a la marca, nos eligieron entre varios candidatos. Estamos muy identificados con la marca», destacó. Las expectativas de Sánchez Navarro sobre lo que se puede esperar del mercado de vehículos pesados son muy positivas. Dijo que comienza a dinamizarse la actividad, que «es un indicativo de la economía en general. Cuando se empieza a mover el tema de los camiones, quiere decir que las empresas renuevan sus flotas, que hay un poco más de inversión, y un panorama más interesante».
Idas y vueltas de un vehículo con historia


