La automatización cambia la logística postal

Con la experiencia de Unirrol y Libiao, Correo Argentino implementó un ecosistema inteligente que triplicó su capacidad operativa en todo el país.


Michelotti: Es un camino de ida hacia el trabajo eficiente, medido, sin logística inversa, sin reclamos, de día, de noche, generando capacidad ociosa para atraer nuevos clientes al Correo. No hay forma de volver al trabajo que se hacía antes”.


Para mejorar la eficiencia, escalar capacidad y acompañar el crecimiento acelerado del mercado de paquetería y comercio electrónico, Correo Argentino decidió dar un paso clave: automatizar su Centro de Logística de Monte Grande, como parte de un proceso de transformación estratégica de su modelo operativo.
Para la compañía, liderar el mercado de entrega de paquetes es clave, apoyada en su perfil tecnológico y en la red logística federal más extensa de la Argentina.
“En ese camino, la incorporación de tecnología de última generación permite alcanzar una operación más robusta y sustentable, al tiempo que sienta las bases para una etapa de crecimiento enfocada en ganar participación de mercado”, dijo Rodolfo Casajus, director general de Administración de Correo Argentino, a Info Transporte & Logística.
El directivo explicó que el “nuevo sistema responde directamente a la necesidad de brindar mayor velocidad y confiabilidad”. Hoy, la empresa puede procesar hasta 9.000 paquetes por hora, eliminar cuellos de botella manuales y reducir prácticamente a cero el error humano, impactando de manera directa en la experiencia del usuario final.
“La incorporación de 240 robots autónomos representa un salto cualitativo en productividad, eficiencia y confiabilidad del servicio”, dijo Casajus. Por lo pronto, el impacto para el usuario es directo: los envíos se procesan con mayor velocidad y precisión, y llegan correctamente a destino, sin demoras.
“Se trata de un ecosistema inteligente en el que los robots se comunican entre sí y con un sistema central, utilizan lectura inteligente de etiquetas y gestionan de forma autónoma su energía, dirigiéndose a las estaciones de carga cuando es necesario. Esta tecnología de vanguardia, que integra inteligencia artificial y algoritmos de direccionamiento, permite triplicar la capacidad operativa actual de la empresa en el Área Metropolitana de Buenos Aires”, destacó el directivo.

 

El destino buscado
Para alcanzar este ambicioso proyecto de modernización del correo postal nacional, Correo Argentino trabajó a la par de Libiao, el proveedor más importante de robots a nivel mundial, con un crecimiento exponencial en los cinco continentes, y Unirrol, una empresa especializada en soluciones de manipuleo de cargas, enfocada en la intralogística y con 75 años de trayectoria.
Con foco en el desarrollo completo de soluciones de almacenamiento, piqueo, clasificación y movimiento dentro de un depósito, incluyendo la carga y descarga de camiones, Unirrol ofrece equipamiento nacional e importado de última tecnología. Además, consolida nuevas unidades de negocio, como la venta y alquiler de carros eléctricos de golf y seguridad, y la unidad de automatización y robótica, con la que representa a Libiao y Noblelift para los AGV [robot móvil autónomo] y Weland para los almacenes verticales.
“Las plataformas de clasificación robóticas son más flexibles, escalables, de menor consumo y espacio, recursos y energía, y por sobre todo, a un costo menor que el sorter tradicional. Fue un desafío importante que Unirrol asumió con la responsabilidad que nos caracteriza para llevar a buen puerto este proyecto, en 45 días, con un equipo de 15 personas”, dijo María José Michelotti, vicepresidente de la compañía.

 

 

A tiempo
Para Correo Argentino, la incorporación del nuevo sorter implicó una adaptación integral de sistemas, procesos y organización interna. En primer lugar, se actualizaron las plataformas informáticas para garantizar su compatibilidad, avanzando en la digitalización de los canales de venta y en la estandarización de la información de destino mediante rótulos con código QR.
Asimismo, se trabajó de forma coordinada con los principales clientes impositores para desarrollar un modelo de rótulo único que facilitara la lectura automática y optimizara los tiempos de clasificación. También se revisó la logística de transporte, ya que el aumento de la capacidad operativa requirió ajustes en la planificación de despachos y en la configuración de la red de vehículos.
Finalmente, Casajus señaló que se reorganizó la dotación y los turnos de trabajo en planta para asegurar una operación continua, redefiniendo roles vinculados a la operación técnica, el control y la supervisión del sistema.
“La colaboración constante de Correo Argentino para ir destrabando, acomodando, reorganizando recursos hizo que se llegara a la fecha pactada”, afirmó Michelotti.
El T-Sort [el sistema robótico autónomo] se inauguró el 16 de diciembre de 2025. Al respecto, la directiva expresó: “Ver cómo se trabajaba antes de su incorporación y cómo se está trabajando ahora es un cambio tan abrupto, que ya están pensando en cómo modernizar todo lo que sigue. Es un camino de ida hacia el trabajo eficiente, medido, sin logística inversa, sin reclamos, de día, de noche, generando capacidad ociosa para atraer nuevos clientes al Correo. No hay forma de volver al trabajo que se hacía antes”.
El proceso para implementar el sistema de automatización duró aproximadamente un año, entre las licitaciones, las visitas de todos los oferentes, los pliegos y las revisiones.
“Con la supervisión de un ingeniero en proyectos de Libiao, un supervisor de Unirrol y un ingeniero en sistemas, fuimos articulando el trabajo de 12 a 15 montajistas, durante 45 días. Todo estaba perfectamente preparado en el Correo, el sector del server, las conexiones, el espacio liberado, a fin de trabajar con una comodidad que se sintió como familiar”, enfatizó Michelotti.

 

 

Adaptable
En el proyecto la experiencia de Libiao fue fundamental por su experiencia en dar soluciones de clasificación a gran escala, con plataformas por las que se deslizan robots autónomos, de hasta 30 kilos de capacidad de carga, que pueden dejar el paquete en cubetas o en módulos 3D, según la cantidad de salidas necesarias.
Según la vicepresidenta de Unirrol, las unidades robóticas hoy en marcha son más eficaces y productivas, logran un rendimiento “muchísimo más alto, en un espacio altamente más compacto” y resultan más económicas que los sorters. Su consumo energético escaso lleva poco mantenimiento preventivo y se fabrican de 45 a 60 días.
Además, estos robots no modifican el depósito, no requieren de ninguna adaptación ni les afecta la interferencia de señales del ambiente. Solo requiere del espacio necesario y la conexión eléctrica.
“Si algo fallara, como un robot, se lo retira provisoriamente y se redistribuye la carga. Nada frena la operatoria continua”, aseguró Michelotti. También apuntó que esta tecnología es escalable. “Se puede achicar, agrandar, suspender alguna inducción, agregar otras, modificar el diseño o hacer clasificaciones de olas en simultáneo”.
A partir de la automatización, Correo Argentino mejoró “de manera directa la rentabilidad, al aumentar significativamente la productividad y la capacidad operativa de la planta, permitiendo procesar mayor volumen con mayor precisión y menores costos unitarios”, dijo Casajus y agregó: “Al reducir reprocesos, errores de clasificación y cuellos de botella manuales, se optimiza el uso de recursos y se mejora la planificación del transporte y los despachos”.
Además, la posibilidad de triplicar el volumen de paquetes procesados habilita el crecimiento del negocio de paquetería y e-commerce, que hoy representa uno de los principales motores de ingresos de la compañía.
“De este modo, la inversión en tecnología no sólo mejora la eficiencia operativa, sino que fortalece un modelo logístico más sustentable, competitivo y orientado a la generación de valor”, aseveró el director general de Administración de Correo Argentino.
“Este avance se da en el marco de una transformación financiera, en la que Correo Argentino no sólo revirtió el déficit de 2023, sino que logró un superávit a junio de 2025”, recalcó.

 

 

Futuro
El mercado logístico no da respiro. En opinión de Casajus, “es altamente competitivo y presenta una tendencia de crecimiento sostenida”. En este escenario, explicó, “la combinación de tecnología de vanguardia con la red federal de más de 5.000 puntos de Correo Argentino constituye una ventaja diferencial clara. Al sumar automatización y robótica a su capilaridad territorial, el Correo se posiciona como un socio logístico estratégico para vender en todo el país, no solo en el Área Metropolitana de Buenos Aires”.
La inversión hecha le permite a la compañía competir en igualdad de condiciones con los principales operadores del sector y fortalecer su participación en el mercado.
De cara al futuro, la compañía proyecta profundizar este camino mediante nuevas inversiones en automatización, trazabilidad y robótica, con el objetivo de ampliar su capacidad operativa, mejorar la experiencia del cliente y consolidar su posicionamiento en un mercado en plena expansión.
Por lo pronto, Michelotti remarcó el “enorme orgullo” que representa para una empresa familiar como Unirol haber sido gestora, junto a Correo Argentino, de semejante acontecimiento”.
“Esto es el inicio de una nueva etapa con un caso de éxito impresionante y con muchos proyectos en curso, que nos entusiasman de la misma manera”, concluyó.