La logística ya es parte del discurso político; un reconocimiento al sector

A poco de la largada del último y definitivo tramo de la carrera electoral, la logística se acomoda en la agenda de políticos y economistas nacionales. Así quedó demostrado durante el último Congreso Económico Argentino, realizado en el marco de Expo EFI, donde gran parte de los disertantes, en mayor o menor grado, destacaron la necesidad de invertir en infraestructura logística para recuperar y consolidar la competitividad del país. Dante Sica, director de Abeceb.com, remarcó que el costo de la logística argentina «es casi el doble en comparación con los países asiáticos y un 40% mayor al resto de América latina, lo que afecta a las economías regionales y al entramado productivo en general». Además, afirmó que para «bajar los costos» es necesario «recuperar el tren de carga», ya que hoy casi todo el transporte «se concentra en el camión», con «una red de infraestructura que se expandió un 6% mientras que el parque automotor creció 40%». A su turno, el economista Ricardo Delgado, fundador de Analytica y consultor de cabecera del candidato presidencial Sergio Massa, señaló que «para crecer al 5% anual de manera sostenida en los próximos años es preciso duplicar la inversión en infraestructura, hasta los 40.000 millones de dólares anuales, incluidos los ferrocarriles y la vialidad, junto con la energía». En ese sentido, argumentó que «la Argentina necesita romper con el karma de que la competitividad se consigue devaluando cada diez años» y añadió que «el desafío es ser competitivos desde otros lugares: los de la inversión, la innovación, la educación, el desarrollo tecnológico y la eficiencia de la infraestructura». Incluso, la diputada y precandidata presidencial Elisa Carrió sorprendió al asegurar que «el problema de la logística es central. Necesitamos una gran inversión a lo largo del país porque el sistema logístico está destruido. También el trazado de las rutas debe dejar de ser concéntrico». Y agregó que, de esta manera, se podría garantizar una «alianza con el Pacífico», un tema central ya que formamos parte del «único continente bioceánico». La terminales automotrices también tuvieron su espacio de debate, junto con las autopartistas y los concesionarios, integrantes de un sector que viene fluctuando en récords y abruptas caídas en los últimos años. Ahí también se refirieron a la logística. «El nuestro es un sector que demanda divisas, que todavía hace inversiones, pero necesitamos trabajar también en el tema puertos. Contamos con buena logística para sacarles ventaja a otros países y, si aprovechamos los trenes, podremos mejorar todavía más», destacó Isela Costantini, directora de General Motors y presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Por otro lado, explicó Costantini, «si bien será un año débil para la industria, hay que ver qué sucede con las divisas porque no alcanza el cupo para lo que nos gustaría tener. Entendemos la problemática que existe en torno a esta temática y por eso resulta crítico para nuestro sector tener previsibilidad sobre la disponibilidad de divisas y de esa forma determinar qué hacer con las importaciones». A su turno, en representación de los autopartistas, Norberto Taranto señaló que en lo externo «tenemos desventajas grandes, es muy difícil competir. El 80% de las exportaciones van a Brasil por lo que, económicamente, nos va a ir mal. Hace meses que la rentabilidad no existe, el atraso cambiario del sector está peor que en 2001 y los salarios aumentaron entre 1700% y 2200%». Por último, alertó la titular de Adefa: «La Argentina atraviesa una situación compleja. Sin mencionar las restricciones para exportar a otros países, Brasil nos impactará mucho este año a partir de la fuerte caída en su consumo interno. Uno de los mayores desafíos para este año será, sin dudas, determinar de qué manera sostenemos las exportaciones a nuestro socio del Mercosur».