Texto Andrés Asato Para La NacioN | Ilustración Alejandro Álvarez
pero esta herramienta que puede vincularse más con un fenómeno de marketing es apenas una muestra ínfima que no alcanza a compensar el volumen de dióxido de carbono que algunos estimaron generó un evento de la magnitud de la Copa del Mundo: alrededor de 3 millones de toneladas métricas de CO2.
así se debate el tema de la sustentabilidad de la logística: entre las señales y los datos duros de la realidad, con su inexorable peso y sus números demoledores.
La preocupación por la sostenibilidad se debate en todos los ámbitos y niveles. en la argentina, uno de ellos es el Foro de sustentabilidad y supply Chain, que organiza Webpicking y cuya sexta edición tuvo lugar recientemente en el instituto tecnológico de buenos aires (itba).
allí se debatió un aspecto motivador: las oportunidades económicas que se pueden llegar a abrir con el desarrollo de una logística sostenible.
La apertura de la jornada estuvo a cargo del rector del itba, José Luis roces, y contó con disertaciones de expertos internacionales. entre ellos, Jorge tesler, director del Centro de Logística integrada y Organización (CLiO) y director académico de la especialización en Gestión Logística del itba, se refirió a los objetivos que cumple el Observatorio de Logística sustentable que funciona en el instituto como punto de encuentro para el análisis, debate y elaboración de propuestas que les permitan a los sectores públicos y privados asumir más eficientemente el desafío sustentable.
para Julio Villalobos Contreras, director del Centro del transporte de la Universidad andrés bello, de Chile, es muy importante la
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scania Europa, a la vanguardia de las tecnologías verdes en el transporte
capacitación de los recursos humanos en las organizaciones para desarrollar estrategias y elegir las herramientas adecuadas que apunten a disminuir la huella de carbono en el transporte de cargas. Durante su exposición, destacó que el éxito de un programa de sustentabilidad depende del establecimiento de «planes con visión integral y de largo plazo, compromiso y cultura organizacional, colaboración con generadores y clientes finales, información confiable y un seguimiento mediante indicadores».
Esto se da, según el especialista, en un contexto en el que «el transporte representa cerca del 19% de consumo global de energía y el 23% de las emisiones relativas a la energía de CO2». Señaló que en Chile «el transporte alcanza el 33% de la matriz de consumo energético y el 99% de ese consumo es derivado del petróleo».
La información adecuada
En diálogo con la nacion, Villalobos Contreras señaló que la diferencia entre países desarrollados y la región está en el estándar de profesionalización de las organizaciones: «El gran desafío europeo hoy está en el uso de energías menos contaminantes y en el empleo de tecnologías de la información para controlar todo el proceso de transporte», destacó, tras agregar que es clave el conocimiento para adecuar las nuevas tecnologías a nuestra realidad: «Es importante que, una vez que uno tiene la tecnología, ésta no quede en manos de dos o tres grandes compañías de transporte que se involucren en estos proyectos, sino difundirla rápidamente al mercado para que sea éste, en su conjunto, el que adopte aquellas que sí resulten; somos un continente tomador de tecnología, pero que requiere tener el ojo bien ajustado para adecuar sólo las tecnologías más adecuadas», puntualizó.
Por su parte, Érica Vieira Marcos, del Smart Freight Centre de Holanda, se refirió a los desafíos que debe afrontar la logística moderna: desarrollar una mejor operatividad, aplicar nuevas tecnologías e integrar el transporte frente al aumento en el volumen de las cargas, los impactos financieros y las cuestiones ambientales.
Hizo hincapié también en la importancia de articular alianzas internacionales para promover mejores prácticas a través de una cadena de suministro global.
A la pregunta sobre si es importante fomentar el flete verde en América latina, respondió que se percibe «cierto retraso respecto de países europeos y emergentes como China, donde hay una mayor apertura a inversiones de tecnologías limpias, pero a partir de soluciones prácticas». No obstante, advirtió que «hay que hacer una evaluación local de las barreras y de sus respectivas oportunidades de soluciones» porque la influencia del transporte de camiones en la región amerita instrumentar planes de acción nacionales que engloben el concepto intermodal con la industria.
Fletes
«Sería importante que los gobiernos y el sector industrial identifiquen cuál es la tendencia hacia el próximo modal y, en ese sentido, el flete marítimo sería, en mi opinión, el segundo más utilizado. Lo ideal sería impulsar un movimiento en paralelo con el ferrocarril, pero dada la costumbre de la región de establecer prioridades basadas en la necesidad y la urgencia, veo más factible potenciar el flete marítimo», opinó Érica Marcos.
Las oportunidades que puede abrir en América latina el flete inteligente lo convierten en un desafío para alcanzar las mejoras que el sector espera en la eficiencia de combustible y en la reducción de emisiones. Y focalizar la mirada verde en el mediano y pequeño transportista no es un detalle menor dada su mayor flexibilidad a las tendencias asociativas.


