Los equipos inteligentes

La automatización de las operaciones, iniciada en Europa hace unos treinta años, comienza a expandirse en la Argentina, incluso con fabricantes nacionales Los depósitos inteligentes llegaron a la economía gracias a la decisión de optimizar los espacios logísticos. «El sistema automático es el futuro del almacenamiento, como alguna vez lo fue el rack convencional o la estantería modular», explicó Alejandro Vicchi, de Macer Sistemas de Almacenamiento, quien precisó que la altura promedio de estos depósitos es de 12 metros, mientras que las máximas de los tradicionales llegaban a los 9.

Los depósitos inteligentes irrumpieron en la Argentina hace cinco años y los proyectos con maquinaria nacional surgieron recién el año pasado. Para Vicchi, esto ocurrió porque «hasta hace unos años la tierra era muy barata en la Argentina, hoy no lo es tanto. Por eso hay empresas que empiezan a proyectar en altura».

Al referirse a las diferencias entre los equipos importados y los locales, fabricados por la empresa santafecina Crosetto Ingeniería, Vicchi aseguró que «son fundamentalmente estéticas». El equipo responde órdenes y se desplaza horizontal y verticalmente, y tiene un sistema de posicionamiento láser, además de encoder, que garantiza un posicionamiento perfecto.

«La diferencia enorme es el costo, que para

Ventajas

los nacionales varía entre 300.000 y 400.000 dólares, y los importados entre 500.000 y 800.000 euros. Si existe un problema, los técnicos nacionales están cerca», agregó.

Para el empresario, las ventajas de un depósito inteligente empiezan desde las 1000 posiciones para arriba porque el sistema dinámico con rodillos, frenos, topes y demás tiene costos muy altos en relación con un depósito inteligente que rota mucho mejor la mercadería. Los depósitos inteligentes son de racks convencionales y tienen tres sistemas de transelevadores: para un pallet con uñas tipo elevador; telescópico para dos pallets de cada lado, y el satélite para más de dos, sin uñas, con plataforma. Ninguno de estos depósitos deberá estar sectorizado, ya que el equipo tiene «memoria» y utiliza el lugar libre, optimizando espacios.

Vicchi reconoció que las dimensiones de las estanterías van de la mano de las de los equipos, ya que van a estar operando en conjunto y todo tiene que estar preciso. La ventaja es que se planifica de forma ajustada y la gente adquiere un depósito automático integral funcionando».

Desde Crosetto Ingeniería precisaron que los transelevadores «son máquinas creadas para el almacenamiento automático de pallets, que se desplazan a lo largo de los pasillos y realizan las funciones de entrada, ubicación y salida de mercaderías. Van guiados por un software de gestión que coordina todos los movimientos y se adapta a las necesidades de cada depósito en cuanto a capacidad de carga, dimensiones, altura de construcción y tiempos de ciclo». Macer ya instaló siete depósitos inteligentes, está trabajando sobre otros cinco proyectos y comenzó el desarrollo de otros 17 en el país.

Javier Crosetto, director de la empresa fabricante del transelevador, destacó que son «la única que los fabrica en la Argentina y sólo hay otra en Brasil». «Estos equipos sirven para automatizar la carga de cualquier clase de depósitos, y para casi todas las cargas», explicó el especialista, tras agregar que «su base se funda en desarrollos de mecatrónica y electrónica aplicada al movimiento. En general, son posicionadores de alto rendimiento en los ejes Xe Y, donde se monta un sistema de carga o toma de carga, que es el encargado de depositar o extraer».

Precisó que «pueden trabajar con cargas de 1 a 3000 kilos con velocidades de traslación de hasta cuatro metros por segundo y hasta 25 metros de altura, con la misma precisión en todos los casos».

Crosetto recordó: «El proyecto nació a partir de la necesidad de una empresa que tenía problemas en sus depósitos de congelado, para el manejo de la mercadería en términos de seguimiento como con los factores de servicio de los equipos de almacenaje que eran de tecnología tradicional. Ellos [Friar SA] nos confiaron el proyecto para desarrollar, construir y ponerlo en marcha. Hoy tiene cinco equipos trabajando las 24 horas».