"No dejamos a nadie afuera"

El secretario de Transporte, Alejandro Ramos, destacó que las acciones del área están dirigidas a reducir los costos de los productores y mejorar su conectividad Para describir la renovación del sistema vial y logístico que encara el gobierno, el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, destacó que lo principal es fomentar la producción. «El transporte es el reflejo de la actividad productiva. Más producción y más trabajo impacta en el servicio de transporte y en la logística. Estamos ocupados en estas mejoras y no dejamos a nadie afuera. En este proceso necesitamos camiones, trenes, recursos fluviales y marítimos», puntualizó.

«El transporte no es un fin en sí mismo. Por eso estamos coordinando con las áreas productivas y poniendo la red a disposición de ese desarrollo. Hemos iniciado una recuperación que los próximos gobiernos tendrán que consolidar», subrayó el funcionario. —¿Puede sintetizar lo más sobresaliente de las acciones encaradas? — Hoy el sistema de larga distancia de nuestro país es de excelente nivel. Por otro lado, tenemos un sistema de transporte automotor con una impronta muy fuerte de subsidios, que repercute en el bolsillo del trabajador. Tenemos un parque automotor en la Ciudad de Buenos Aires donde se manejan más de 8 millones de personas que tiene una antigüedad de cinco años, con desarrollo de la industria nacional. El año pasado, a través de la secretaría, tuvimos un programa (de créditos) como el Reflota, por el cual se renovaron más de 9000 unidades; una línea de financiamiento que se reactivó hace dos semanas. Les dimos una herramienta de estímulo a la actividad metalmecánica y a las automotrices. La mirada nuestra es que estas acciones tengan el mayor impacto en la generación de empleo. —El sistema ferroviario parece ser clave en estos cambios… — Pero con una mirada más integral, como una herramienta de logística que se vincula con el sector automotor, los parques logísticos… Es todo una cadena. —¿Cómo avanza la recuperación de los trenes de carga? — El balance es muy positivo. Primero por la recuperación del Belgrano que posibilita am

pliar la frontera productiva. Los productores del interior pueden llegar a las grandes ciudades y puertos con mejores costos. El Belgrano Cargas es la herramienta de transporte más federal que tenemos. —¿Cómo se bajan los costos?

— Primero, desestacionalizando la carga. El Belgrano Cargas tenía mucho trabajo un mes y después quedaba parado. Teníamos costos fijos muy altos. También es un dato fundamental la rescisión de ALL y la incorporación de dos ramales: el Mesopotámico y el Central San Martín. Estamos trabajando en la vinculación, a través del NOA, con Chile, y la recuperación de la red en el norte, en Jujuy, para el paso con Bolivia. —Una red ferroviaria tan grande presenta un desafío del mismo calibre… — Es grande y sufrió un proceso de destrucción de 50 años y eso no se arregla en un día. De ahí la importancia del acuerdo con China, con el que estaríamos renovando 1700 kilómetros de vías, adquiriendo 100 locomotoras y recuperando 2000 vagones en los talleres nacionales.

—¿Hay espacio para el bitrén? —Es una innovación importante que está en agenda. Trabajamos con otras áreas de gobierno que son con quienes debemos reglamentarlo, conforme a las características de las rutas de nuestro país. Lejos de desecharlos, debemos saber qué mejora y dónde rinde de mejor manera.