“No tenemos una política exportadora”

Rubén Pérez, presidente del Centro Despachantes de Aduana, analizó la caída del comercio exterior y los desafíos del sector.


Vemos una caída de importaciones y exportaciones, no solo por el contexto internacional, sino también por la problemática interna. No hay dinero y el mercado está muy pinchado.


La actualidad del comercio exterior argentino atraviesa un escenario de cambios, debates y desafíos estructurales. En este contexto, Rubén Pérez, presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA), analizó las principales preocupaciones del sector, desde la eliminación de la matrícula profesional hasta la necesidad de modernizar la logística portuaria y avanzar en una reforma del Código Aduanero.
Pérez, quien volvió a conducir la entidad en diciembre de 2025, tras haberla presidido durante dos períodos, sostiene que la Argentina necesita políticas de Estado de largo plazo que impulsen las exportaciones más allá de los cambios de gobierno. Además, destaca el rol del CDA en la capacitación permanente de sus 3.500 socios y en la recuperación de espacios de diálogo federal, en un momento clave para la actividad.
Finalmente, Pérez mencionó la importancia de participar en la jornada “El comercio exterior para potenciar la producción nacional”, en el contexto de Expo Logisti-k 2027, y, en noviembre, del Encuentro Nacional de Despachantes de Aduana, en Mar del Plata.

 

Durante el lapso en el que no fue titular del CDA, ¿cómo observó el desarrollo del comercio exterior?
De 2010 a 2025 pasaron 15 años, así que no todas las gestiones fueron iguales. Algunas mantuvieron un poco la línea de lo que habíamos hecho en el en período 2004-2010. Pero en los últimos años fue cuando fuimos perdiendo presencia, participación y capacitación para los asociados. Obviamente el DNU 70 también complicó. Creemos que no se hicieron los esfuerzos suficientes con respecto a ese asunto. Si bien se hizo un amparo ante la justicia, faltó expresar la postura de los despachantes de aduana con respecto a esa normativa. Había cierto inconformismo con las últimas autoridades, por eso es que decidimos participar en el último acto electoral [de la entidad].

 

¿Cuáles son los desafíos que el CDA tiene por delante?
Lo primero que queremos es ver de qué manera resolvemos la situación profesional, porque hoy los despachantes de aduana estamos sin matrícula ante la Aduana. Se dejó sin efecto. Hay otras cuestiones, como que la Aduana no toma más examen para despachantes de aduana, pero sí toma para apoderados generales de despachante aduanero, lo cual es una contradicción importante. Obviamente si esto sigue así, se va a complicar el tema. Se creó la figura del declarante, pero esa figura es para una persona que puede ejercer el mismo trabajo que nosotros sin idoneidad. No se le pide ningún tipo de requisito. Eso también es un problema, es peligroso. ¿Con qué concepto va a operar en comercio exterior? Le falta lo fundamental, que es la capacitación. En busca de soluciones, estamos haciendo una serie de reuniones y conversando con autoridades

 

¿En qué situación está el comercio exterior, en general?
En nuestras gestiones siempre tuvimos la característica de participar con el resto del sector, las cámaras de importadores, exportadores, agentes de transporte, navieras, entidades como el Instituto Argentino de Estudios Aduaneros y la Unión Industrial, entre otras. Nuestra idea fue encontrar entre todos las soluciones a los aspectos operativos y normativos. Por ejemplo, el 7 de abril pasado convocamos a todas las cámaras y nos reunimos en el CDA. Cada parte dio su opinión. Llegamos a la conclusión que debíamos solicitar una audiencia al ARCA por el tema de la reforma del código aduanero que está dando vueltas, que aún no se conoce demasiado. La idea es solicitar informes, ver en qué consiste y hacer nuestro aporte antes de que salga la ley.

 

¿Qué otros temas se hablaron en esa reunión?
El de los turnos de las terminales portuarias. Cuando hay que retirar mercadería es cuando comienzan los problemas.

 

¿Por qué?
Porque dicen que no tienen turno en horario hábil. Por ejemplo, tuve que cargar un contenedor y me dieron turno para el sábado, lo que es un inconveniente, ya que la empresa no recibe la carga del sábado. El transportista tiene que llevársela, dejarla en su depósito y el primer día hábil llevarla a destino. Eso encarece el comercio. Hace unas semanas tuve que ir a cargar a la 1 de la mañana. Entonces, hay que disponer de un empleado, transporte, custodia, hacer el trámite, cargar la mercadería y retirarla a esa hora. Uno trata de ahorrar costos, porque si quiero un turno para un día hábil, posiblemente no haya y, además, si lo consigo es cuando ya se venció el plazo del forzoso. Si eso ocurre, las tarifas son mayores. En alguna medida, con la intervención de la Aduana, algo se fue solucionando, aunque el problema continúa. Otro asunto de esa reunión fue el de la cuestión cambiaria, que sigue siendo muy restrictiva, además de la necesidad de trabajar para una política de exportaciones.

 

 

¿Cuáles serían los ejes?
Primero, sentarse a analizar todos los obstáculos que tienen las empresas exportadoras y toda una serie de cuestiones vinculadas a los fletes. Se quiere trabajar en un proyecto consensuado y a largo plazo.

 

¿Hubo alguna vez un plan al respecto en Argentina?
Vivimos de parche en parche. No tenemos una política exportadora que no dependa de la política económica que quiera implementar cada gobierno. En Estados Unidos o Chile esas matrices de exportación no se modifican. Habría que tener una línea determinada y cumplirla, sea el gobierno que sea.

 

¿Cómo está afectando la situación internacional en el comercio exterior en el país?
Vemos una caída de importaciones y exportaciones, no sólo por el contexto internacional, sino también por la problemática interna. No hay dinero y el mercado está muy pinchado. Entonces, baja la impo porque no hay demanda. La expo se mantiene entre los productos habituales. Por una cuestión de costos, es difícil hoy que se puedan vender otros productos que no sean la los tradicionales.

 

En esta nueva etapa, ¿qué tipo de comunicación piensa que va a tener con los referentes del gobierno su área?
En estos tres meses ya estamos teniendo una relación muy buena con la Aduana. Se nos ha dado la posibilidad de plantear toda la problemática diaria. Hay muy buena predisposición del director general de Aduana y de todo el plantel aduanero para ir buscando soluciones. La Aduana convoca a una reunión mensual que se llama Espacio Diálogo, donde participamos todas las cámaras del comercio exterior. Pero, además, está todo el plantel de aduana, la gente que se dedica a clasificación, los que hacen importación, exportación y demás. Es una situación muy buena; que nos escuchen nos parece importante. Por otra parte, entre otros, estamos haciendo reuniones y conversaciones con los referentes de la VUCE (Ventanilla Única de Comercio Exterior).

 

¿Qué propuestas tiene el Centro para sus socios?
Tenemos una agenda de capacitaciones que abarca distintos temas. En abril, ya tuvimos una sobre el acuerdo Unión Europea. A su vez, suscribimos convenios con algunos institutos aduaneros y universidades.
También trabaja un cuerpo de asesores, algunos son de planta permanente y otros son asesores externos. Es un servicio que se brinda al socio, que hasta el momento viene siendo a través de la web con un turno preacordado. Pero ahora decidimos volver a lo que fue en su comienzo la atención presencial. Nos parece que es mucho más rápido y más importante,

 

Durante Expo Logisti-k, se hará el encuentro “El comercio exterior para potenciar la producción nacional”, que cuenta con el apoyo del CDA. ¿Qué mensaje le interesa dar desde la entidad en ese ámbito?
En su momento, participábamos de Expo Comex. Lo que más interesó siempre fue participar en una jornada técnica de capacitación o en una jornada donde se puedan expresar los puntos de vistas de cada uno. Ahora, en Expo Logisti-k, nuestra idea es llevar de invitado al director de Aduana para que también de un mensaje de la postura del organismo con respecto a los temas del comercio exterior. Obviamente desde el Centro también está el propósito de acercar sus opiniones.

 

¿Cómo será el Encuentro Nacional de Despachantes de Aduana?
Será en noviembre, en Mar del Plata. Estamos buscando auspicios que ya estamos bastante encaminados. Estimo unos 200 asistentes. Lo que hacemos es presentar todas las inquietudes que surgen desde las distintas representaciones en el país. No es lo mismo lo que ocurre en Paso de los Libres o en Mendoza. Obviamente tratamos cuestiones referidas a la profesión.