limpias y económicas, y mejoras en los accesos. Destacó que el país está preparado para recibir las nuevas tecnologías y que el financiamiento también es posible para concretar las obras que se necesitan. «¿Cuál es la falencia que uno encuentra como proyectista? Que estamos trabajando con normas antiguas de ferrocarriles argentinos, algunas son buenas, pero nos faltan nuevas normas y así evitaríamos discusiones con el cliente, con
los contratistas y con las inspecciones. Aquí cada uno quiere aplicar sus normas de acuerdo con su conveniencia y así es difícil llegar a un entendimiento. Adecuar las normas mejoraría al país como comprador de nuevas tecnologías», señaló Clemente. Del foro que organizó el Instituto del Transporte de la Unsam que coordina José Barbero, también formaron parte Horacio Faggiani, gerente de Seguridad Ferroviaria en la CNRT, y Osvaldo Bonelli, asesor del Banco Interamericano de Desarrollo. Faggiani habló de las implicancias tecnológicas y aconsejó «hacernos fuertes en aquello que podemos como el desarrollo de software, donde la Argentina tiene muy buena calidad, ya que todo desarrollo en ese sentido hoy tiene que ser validado en sus casas matrices y resulta un dolor de cabeza». En tanto Bonelli, especialista de reconocida trayectoria en señalización y control ferroviario en América latina, se refirió a las últimas innovaciones en material rodante.


