Primero las aulas

Transportes Ludamany se destaca por su apuesta a la capacitación. Gran parte de sus choferes
pasaron por los cursos de la FPT. Hoy, capitalizan esa inversión Con fuerza familiar, Transportes Ludamany SRL sostiene su
crecimiento en la paciencia y profesionalismo que requieren
los grandes propósitos y en la capacitación de su personal.
Rubén Horacio Mamolite, socio gerente de la compañía marcó
que ya en su denominación radica el espíritu su sangre:
«El nombre de la empresa está formado por las primeras
sílabas de nuestros hijos: Lucas, Daiana, María y Nicolás, y
la ‘y’ es por la que estaba en camino en ese momento, que
es mi hija Sofía», explicó
Como la formación es un eje central en Transportes
Ludamany, apostaron a la Fundación Profesional para el
Transporte (FPT). No sólo Nicolás hizo un curso de operador
de autoelevadores, sino que fundamentalmente el de Chofer
Profesional, en el que lo siguieron varios choferes de la empresa.
«Él vio todo lo que enseña la FADEEAC en su Centro de
Capacitación en Escobar. Y el personal que va, aprende. Nos
dio muchas satisfacciones porque un camión puede tener
aerodinámica, con deflectores, tapa llantas, alerones, pero el
cien por cien del consumo de combustible viene del chofer».
Por su parte, María Mamolite, encargada de Recursos
Humanos, expresó: «Estamos muy contentos con los choferes
egresados de la FADEEAC. Nunca nos fallaron. Cuentan
ahora con bases legales y saben hacer chequeos preventivos».
Al respecto, detalló que de los 19 choferes que tiene la
empresa, nueve son egresados de los cursos de la FPT.
En esa misma línea, el socio gerente de la firma enfatizó que
en la Federación «concientizan mucho a los choferes a ser
preventivos, a tener conciencia de que están manejando un
camión que puede producir mucho daño». También resaltó
la infraestructura que posee el predio de capacitación: «Hay
equipamiento, simuladores, una pista de manejo y camiones
con los que puede practicar».
Diferencias
«En los choferes capacitados que hemos tomado, notamos
el ahorro de combustible que hacen. Hay una diferencia de
cinco a seis litros cada 100 kilómetros. Eso es necesario
para tener una buena tarifa. No sólo se ahorra gasoil, sino
frenos. Los choferes viejos aprendieron mañas de otros
choferes viejos y piensan que es la mejor forma de trabajo,
pero los que se capacitan salen a la calle más seguros y
menos expuestos a errores. Estamos muy contentos y ellos
también porque reconocen que salen bien preparados de
los cursos», agregó el empresario.
María Mamolite explicó que «cuesta mucho» encontrar choferes
eficientes. «Somos muy exigentes en el aspecto técnico,
pero también en los valores propios de las personas. La
FADEEAC abre un montón de posibilidades a la gente que
no tiene experiencia. El curso de Chofer Profesional le da un
sostén. Hemos tomado a varios que habían hecho el curso y
los resultados fueron buenos».
Transportes Ludamany SRL se afianza en el sector con nuevas
inversiones para apostar a la calidad del servicio y con
la incorporación de ocho camiones. «Vamos a ser casi 40
personas cuando se complete la plantilla al momento de que
ingresen los nuevos vehículos», describió María Mamolite