Supply chain: la innovación está en la colaboración

La diferenciación por la gestión de los procesos y una logística basada en redes aparecen como los principales retos para la cadena de abastecimiento Descontextualización de negocios y desintermediación; redes de plataforma abierta; congestión de tránsito y sostenibilidad del transporte; innovación; desconcentración; actualización tecnológica; operaciones colaborativas, y reconversión constante de servicios son algunos de los conceptos que se destacaron como tendencias para la cadena de suministro durante el «10° Seminario internacional de management logístico», recientemente realizado en el Hipódromo de San Isidro.

Julio Loppacher, profesor en el área de Dirección de Operaciones y Tecnología del IAE, el instituto de negocios de la Universidad Austral, abrió la jornada para referirse a las tendencias en competitividad y enumerarlas como las «4 D»: descontextualización, desintermediación, descentralización y desconcentración.

«La desintermediación es quizás la que más impacta en el negocio de los operadores logísticos», reflexionó. No obstante también aclaró que la descontextualización implica «una apertura» de su parte, a la vez que la descentralización los obliga a «generar redes».

Para Loppacher, esto es lo más rupturista ya que deben desterrarse ciertos preconceptos de la logística que impiden compartir información y pasar a colaborar: «Los operadores logísticos no deben tratar de diferenciarse en la tecnología, sino en la gestión, en el nivel de servicio que ofrecen con la tecnología que, seguramente, todos tienen a disposición en lo inmediato».

Básicamente sostuvo que en lo que es infraestructuras o tecnologías hay que colaborar, juntarse, para resolver problemas comunes porque, en definitiva, «todos necesitan que al barco le vaya bien, y si el sector logístico argentino no es competitivo respecto de otros países, estaremos mal todos».

Por otro lado, el profesor del IAE también se refirió a un nuevo paradigma vinculado a

países como la Argentina, muy apalancados en empresas pymes, y cuyos elementos clave son agilidad y flexibilidad, dos conceptos a favor de las empresas pequeñas.

Hoy, dijo, no es tiempo de expertos individuales sino de «juntos somos más». Ese es otro factor determinante: formar redes. «Ahora la capacidad no es conocimiento o expertise y, si bien el talento es importante, lo fundamental es que ese talento trabaje en equipo. Es decir, formar una red externa y otra interna de colaboración, a nivel de cadena y de sector», remarcó.

Todo el desarrollo de la logística pasa por la formación de redes y la innovación tecnológica, pero la diferenciación está en el nivel de servicio y de gestión, amplió.

«Servicio es sinónimo de gestión y ahí es donde tenés que diferenciarte como operador logístico. Hay que contar con la tecnología pero

que no sea la estrategia diferencial», destacó el académico.

«Es más continuó hasta podemos reunirnos como sector para traer las tecnologías más costosas, y después hagamos diferencia con la gestión», consideró Loppacher, para quien todo se resume en definitiva en agilizar, descentralizar y abrirse a las redes para innovar: «La tendencia va a un ciclo abierto y las empresas tienen que optimizar y favorecer su red interna, para luego consolidar una red externa que los diferencie de la competencia mediante la gestión».

«Soluciones frente a los retos del transporte» fue el tema de la conferencia de Ramón García, director de Innovación y Proyectos del Centro Español de Logística (CEL), en la que puntualizó que «estamos en la era de la gestión de la cadena de suministro para hacer todo lo que nos piden. Aparecen nuevos retos como consecuencia de los hábitos de consumo: la congestión y la sostenibilidad son los principales».

En ese sentido, afirmó que las tendencias de transporte en Europa se vinculan con aspectos de sustentabilidad y congestión de las ciudades donde, al mismo tiempo, «nos encontramos con algunos cambios en el consumo que van en sentido contrario. Es decir, cada vez tenemos más carga para entregar en las ciudades y las autoridades restringen cada vez más el acceso». De momento, para conciliar ambas posturas reconoció que «sólo tenemos soluciones parciales, todavía nos faltan años para encontrar una solución completa».

Por otra parte, aclaró que una empresa que quiera estar a la vanguardia en tecnología «no puede obviar los sistemas de gestión de flota para tener ubicados sus vehículos, planificar sus rutas y hacer uso eficiente de los mismos». Y, además, destacó el auge de la telefonía móvil mediante sus apps: «Tener a los conductores conectados mediante diferentes aplicaciones en tiempo real nos ayuda a saber cuándo fue hecha la entrega, si está la firma, etc. Y la buena noticia es el bajo costo de estas sencillas herramientas».

Sin embargo, el español aclaró que lo importante no es la tecnología sino tener en claro lo que se quiere hacer porque, de lo contrario, se confunde el fin con el medio. «El valor de las tecnologías en transporte no pasa por su calidad en sí, sino por la utilización que se haga de ellas para mejorar los procesos», definió.

Por último, el tramo final de la jornada quedó en manos de Fausto García, profesor del IAE, y Luigi Valdés, eminencia latinoamericana en innovación, creatividad y desarrollo del potencial humano, quienes presentaron respectivamente las disertaciones sobre «Innovación en servicios a través de la experiencia con el cliente» y «Siete principios para detonar un liderazgo creativo».