Redacción Expotrade
«Toda América latina tiene una alta incidencia del transporte», señaló el gobernador de Misiones, Maurice Closs, quien además acredita una amplia experiencia previa dentro de la empresa transportista que pertenece a su familia, y desde esa baquía advierte que «más allá de ser camioneros, hay que tratar de ser conceptuales, de ser transportistas especialistas en todo lo que tiene que ver con la logística, porque esto inexorablemente se va a ir adaptando».
Closs se refirió a la «inversión fuerte del Estado en los últimos años en los ferrocarriles. Hoy está brindado mucho al área metropolitana en pasajeros, pero va a profundizarse, y está bien que así sea», afirmó ante transportistas de diferentes puntos del país, durante el último Consejo Federal de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas ( Fadeeac) en Puerto Iguazú.
Infraestructura
Al reconocer que «ésta es una de las actividades que necesitan mucha infraestructura», destacó lo realizado por su gestión y por el gobierno nacional, aunque señaló que quedan muchas cosas pendientes: «En la provincia de Misiones se hicieron las terceras trochas y estamos haciendo las autovías. Se está uniendo transversalmente cada una de las rutas. Provincias más, provincias menos, hubo un importante volumen de inversión», evaluó.
Entre lo pendiente, fue tajante al considerar que «son una vergüenza los centros de fronteras que tenemos, por ejemplo, en Puerto Iguazú. Es un desquicio que en los próximos días estemos por inaugurar la ruta 27, que conduce a la nada, hacia la zona de Paraíso, que une con la que construyó Lula, en San Miguel Oeste, estado de Santa Catarina, antes de terminar su mandato».
«Esa ruta continuó fue hecha de forma estratégica porque acorta más de 100 kilómetros el eje San Pablo Rosario Buenos Aires, y que nosotros no hayamos logrado que ni la Argentina ni Brasil entiendan que invirtieron una fortuna, probablemente más de 200 millones de dólares, pero que no hay centro de frontera», amplió.
Closs señaló que este problema está en todos lados: «Hace a la competitividad de los transportistas, a la calidad del servicio, a la comunidad, al chofer que está en la zona de frontera y no tiene dónde parar. Son temas pendientes en términos de infraestructura», agregó.
También le dedicó una reflexión al tema puertos y dijo que «todos las provincias del Norte tienen enormes dificultades para operar, porque no tienen contenedores, no tienen carga, no tienen barcazas. Algún día esto se va a corregir. Muchos dirán que hay que hacer funcionar el puerto. Pero un puerto no funciona de la noche a la mañana, porque hay que coordinar el funcionamiento del contenedor, la carga, la barcaza. Las tres cosas hacen que eso no pueda arrancar, pero probablemente, en esta coyuntura vaya siendo más competitivo para la actividad», señaló Closs.
La pérdida de rentabilidad en el sector transportista también fue abordada por el mandatario, invitado especial al último Consejo Federal de Fadeeac.
«Luego del colapso del sistema financiero internacional, lo que se visualiza es una pérdida de rentabilidad en la actividad del transporte, que se acentúa en los dos últimos años. Una pérdida de rentabilidad con niveles de actividad aceptables», estimó.
«El transporte siguió es una de las actividades a la que más le cuesta sortear este tiempo, sencillamente porque corre atrás de la inflación», describió Closs, al apuntar que el combustible subió casi el 50%. «Para una empresa de combustible que haya inflación puede ser hasta un buen negocio. Ahora, el transporte no tiene el precio del mostrador; el transporte discute cada viaje en sus contratos», advirtió.
Dos dígitos
El gobernador aventuró que lo más probable es que la inflación «se mantenga estable» en estos niveles hasta fines de 2015. «Respecto de los problemas de rentabilidad, todos deseamos que crezca la actividad y que la curva de la inflación empiece a amesetarse», añadió, tras agregar que esto no se puede lograr de golpe, sino que «hay que acostumbrarse a tener un sesgo inflacionario de dos dígitos, por lo menos dos años más».
«Uno espera también que esta coyuntura no cambie en grandes números y a grandes rasgos a lo que está hoy. En estos parámetros se va a mover la macroeconomía hasta 2015; la inflación va a estar en estos niveles actuales; y el tipo de cambio no lo puede tocar el Gobierno y, además, no hay grandes expectativas en cuanto al crecimiento económico a nivel mundial», concluyó.


