Si bien estos adelantos logísticos benefician a las respectivas comunidades, del lado de los transportistas aseguran que, aun con los adelantos tecnológicos aplicados, sus costos son importantes, porque la mano de obra sigue siendo «intensiva».
«Los camiones afectados a la recolección de residuos constituyen una flota importante en cuanto a cantidad de unidades y se emplean modelos nuevos de distintas marcas, entre las que están Iveco, Scania, Ford, Volkswagen y algunos Mercedes; los hay de carga lateral y otros que continúan realizando carga trasera, con sus respectivas cajas compactadoras de variadas marcas, fabricadas en Córdoba y en Buenos Aires», señaló Gustavo Delgado, directivo de la Cámara Argentina de Empresas de Saneamiento Ambiental (Cadesa) que agrupa a los transportistas que prestan este servicio en distintos municipios.
Actualmente, los transportistas enfrentan «un momento difícil por los costos, tanto de
combustible, como mantenimiento y reparaciones», porque todo eso se suma al plantel de gente que interviene, un número que «ronda entre las 15 y 20 mil personas involucradas», detalló Delgado.
El directivo de Cadesa recordó que «la recolección implica una mano de obra intensiva; es mucho el personal que hace las recolecciones hasta la descarga en las plantas de transferencia o rellenos sanitarios, según las técnicas de disposición final de cada lugar».
No obstante, tanto el sistema de recolección automatizada de carga lateral, como el bilateral, llevan un conductor y un operario, mientras que los camiones de recolección de carga manual llevan un chofer y dos recolectores cargadores de bolsas.
Sistema bilateral
Los procedimientos más novedosos se están probando en barrios porteños. Tienen un sistema de levantamiento bilateral que permite el uso de ambos lados del camión recolector. «Estos camiones están montados sobre un chasis Scania P250 con suspensión neumática en los ejes delanteros y traseros. El sistema bilateral permite ser montado tanto en forma fija al chasis como a través de sistemas roll off, que facilita una mayor versatilidad en su uso», indicaron desde Cliba, empresa encargada de adquirir el equipo del sistema bilateral y los contenedores a una firma italiana.
En este primer semestre fueron treinta los camiones que se desplazaron con esta tecnología, en la Zona 2 (que comprende las comunas 2, 13 y 14 en los barrios de Belgrano, Núñez, Recoleta, Palermo y Colegiales), donde Cliba presta servicio.
Los equipos que se incorporaron como prueba piloto en la ciudad cuentan con una grúa que extiende una pluma robótica hasta el contenedor y permite levantarlo y vaciarlo por gravedad. «De esa forma el contenedor puede ser operado aun cuando haya un elemento de por medio. Este sistema permite también el vaciado de los contenedores por su parte inferior y, además, cuenta con un equipo lavador de contenedores que realiza un lavado interior a presión y uno exterior con cepillos», detallaron en Cliba.
El ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Edgardo Cenzon, remarcó la importancia de «probar nuevas tecnologías para optimizar el sistema logístico de higiene urbana». En ese sentido, se refirió a los «más de 2000 contenedores nuevos que, junto con los camiones, forman parte de una dinámica que nos hace revisar constantemente su funcionamiento» y anticipó que «para fines de este año está previsto llegar a unos 30.000 contenedores con esta tecnología».
«Los nuevos contenedores no poseen ruedas; se apoyan directamente sobre el piso, dificultando el desplazamiento de su lugar original. Son más seguros, ya que permiten tirar la basura solamente desde el lado que mira a la vereda. Disponen de una boca de ingreso más grande para que los vecinos puedan depositar bolsas de mayor volumen y de forma más cómoda, sin tener que levantar ninguna tapa o apretar un pedal», destacaron desde el gobierno porteño.
Este sistema de recolección bilateral de origen europeo «es utilizado en Italia, Francia y España y, en nuestro caso, la idea es que el sistema logístico esté en constante observación, para ver cómo mejorar. Esta es una experiencia piloto que forma parte del plan de contenedorización de Buenos Aires, hecho que la convierte en una de las ciudades que utilizan sistemas de tercera generación en el mundo», ampliaron.
Siguiendo los pasos de la comuna capitalina, la primera en adoptar este sistema, la municipalidad sanjuanina de Rawson anunció la puesta en marcha de un sistema de recolección de residuos que incluye el uso de contenedores y camiones con brazos hidráulicos para hacer el servicio más ágil y limpio. Los primeros cincuenta receptáculos colocados fueron fabricados por empresas argentinas instaladas en Córdoba, donde también la municipalidad adquirió tres camiones compactadores que complementan el sistema.
En tanto, San Luis presentó dos nuevos camiones batea Volkswagen, que estarán destinados a la recolección de residuos sólidos urbanos en diversos barrios, equipados con tres ejes y equipo roll off a brazo y bateas de 30 m3. Al mismo tiempo, se anticipó la inminente inauguración de una nueva planta compactadora que está en construcción. «Este nuevo equipamiento, sumando tecnología, hace más eficiente el sistema», destacó la ministra de Medio Ambiente de la provincia, Daiana Hissa.
En general, la renovación de equipos ha tomado un ritmo intenso en cuanto a modernizar la logística de recolección y traslado de residuos en distintas ciudades, donde además están dispuestos a invertir en plantas de compactación con equipamientos de avanzada, como la inaugurada recientemente en La Plata y en la localidad neuquina de San Martín de Los Andes.
Tratamiento especial
Para el manejo ambientalmente responsable de residuos que, por sus características y efectos sobre la salud y el medioambiente, requieren de un tratamiento especial, la compañía de logística inversa Loop brinda el servicio Kits Residuos Especiales que abarca desde el soporte para registrarse como generador de residuos especiales hasta el rastreo y reporte final de su status y disposición. El cliente recibe todos los materiales para la recolección: contenedores de diferentes colores y dimensiones, con sus respectivas bolsas y luego se realiza una recolección mensual. Lo recolectado se entrega en plantas autorizadas para el tratamiento o disposición final.
Volvo Trucks Argentina es una de las empresas que alcanzaron las exigencias de sus programas globales de sustentabilidad implementando este servicio en sus oficinas centrales. Otra es Atanor, que adoptó este Kit en su sede de Munro y ha decido ampliar esta solución sustentable al resto de sus plantas en Pilar, Baradero y San Nicolás.
Este año, Loop concretó una alianza con la empresa Staples (proveedora de productos y soluciones para oficinas) para ampliar este servicio que aplica sobre cinco tipos de desechos en forma diferenciada: pilas y baterías; toners y cartuchos de impresión; lámparas de bajo consumo; tubos fluorescentes, y aparatos eléctricos y electrónicos. Si bien estos residuos representan menos del 5% del total de los residuos generados por una oficina, se les atribuye el 90% de la contaminación generada.


