Dos directivos de la IRU estuvieron a principios de abril en Buenos Aires, para conocer la oferta
académica de la Fundación Durante los primeros días de abril, el responsable
de la Academia de la Organización Internacional de
Transporte por Carretera (IRU, por sus siglas en inglés),
Patrick Philipp, y el consejero senior de la IRU para
América, Martín Rojas, visitaron la Argentina y se interiorizaron
sobre el funcionamiento de la FADEEAC y la
oferta académica de la FPT.
En la primera jornada, los dirigentes internacionales
estuvieron en la sede de Bustamante 54, donde fueron
recibidos por Daniel Indart, presidente de la Federación,
acompañado por otros dirigentes, y por el titular de
la Fundación, Oscar Iraola, y su director académico,
Adolfo Cánepa. Al día siguiente recorrieron el Centro
de Capacitación Profesional Rogelio Cavalieri Iribarne,
donde tomaron contacto con su oferta de capacitación.
Luego de que Indart les diera la bienvenida, Iraola destacó
«la enorme responsabilidad de los dirigentes de
abrir aulas, a través de las cámaras, que puedan atender
los requerimientos de los choferes en un país heterogéneo
en estas cuestiones y con muchas configuraciones
de modelos que hace bastante difícil esta tarea
que arduamente, todos los días, asume FADEEAC».
Destacó que no sólo se ofrece «la capacitación obligatoria,
que sería poner en automático algo que ya sabemos,
que nos conviene, que es rentable y que nos permite
devolver al sector una capacitación excelente, sino
la no obligatoria en la que la FADEEAC ha tomado el toro
por las astas, poniendo muchos recursos y esfuerzos
para concientizar al universo de empresarios para enviar
a los choferes, los mandos medios y los directivos
a capacitar».
«Esta es una labor muy importante, porque es un trabajo
que, hacia adentro, no vemos su importancia pero
cuando salimos del país advertimos lo que implica lo
que es la capacitación, en la aplicación de tecnología, en
estar vigente, en estar un paso adelante en este cambio
de época para seguir en la vanguardia», concluyó el presidente
de la FPT.
El director académico
Por su parte, Cánepa hizo una relación histórica de la
trayectoria de la Fundación y afirmó que la institución
es «la única entidad que tiene presencia en toda la extensión
de la Argentina, un país muy vasto y difícil de
cubrir con una misma idea académica. Nuestra responsabilidad
es dotar a todas las unidades académicas de
un mismo estilo de enseñanza y de una misma propuesta
para todas las regiones y que todos los choferes tengan
la posibilidad de capacitarse de la misma manera».
«En cifras, tenemos 50 cámaras representadas, con 55
unidades académicas y 157 aulas y talleres» precisó y
destacó que «desde el año pasado comenzó a dictarse
un curso básico obligatorio con la idea de introducir
al sector a choferes nuevos, porque el Estado Nacional
asumió que era necesario hacerlo y diseñó un curso de
cinco días que nosotros dictamos de forma exclusiva a nivel nacional, donde se incluyó el uso de simuladores».
Consignó que «en mercancías peligrosas nos constituimos
como prestadores del Estado Nacional, no exclusivo
aunque tenemos más de 75% del mercado de esta
capacitación en todo el país. YPF por decimotercer año
consecutivo ha confiado en la FPT para capacitar a todos
sus choferes. Dictamos el curso introductorio para
choferes que se inician en la actividad y el curso complementario
anual que nosotros diseñamos».
Agregó Cánepa que «desde el año pasado sistematizamos
la oferta académica y diseñamos propuestas que
excedan a los choferes y se vuelquen a la capacitación
de dirigentes y personal intermedio y gerencial de las
empresas, por la complejización de las tareas del sector».
Insistió en que «nuestro emblema es el curso de chofer
profesional que se desarrolla durante 220 horas
en 27 días de ocho o nueve horas, de manera teórica y
práctica en simuladores y camiones, y es de muchísima
importancia académica y ardua tarea diaria. Como desgranamiento
de este curso se diseñó uno de seis días de
perfeccionamiento».
Detalló que otro servicio es la evaluación conductiva
psicométrica para choferes profesionales y los cursos
de costos en el transporte y el diplomado en seguridad
vial; además de que estaban diseñando un diplomado
superior para gerentes y mandos medios para gerenciamiento
de empresas de transporte.
Celebró que desde fines de abril haya «en nuestras unidades
académicas, 36 simuladores FPT 1 del que hemos
desarrollado el hardware y el software, para las
configuraciones de camiones más usuales que tenemos
en el país, con las pruebas que pide la CNRT para los
cursos obligatorios».
«Nuestra institución está haciendo un gran trabajo que
excede la capacitación obligatoria nacional, y supera
las expectativas de los propios choferes. Estamos en
un buen camino de gestión académica».
La voz de la IRU
Por su parte, Phillip reconoció que «FADEEAC es líder
en la tarea de convencer a los Gobiernos sobre los beneficios
que genera la capacitación» que consideró de
importancia para aumentar la productividad, reducir
los costos y avanzar hacia la profesionalización del autotransporte
de cargas.
Respecto de la academia de la IRU, de la cual es responsable,
explicó que «trata de igualar la capacitación de
los choferes en todo el mundo» y consignó que tiene 65
academias desplegadas en 44 países, con programas
unificados y certificación internacional.
Según reconoció el dirigente «todos los puestos de trabajo
dependen del transporte por carretera. Todos los
bienes son transportados por carretera en algún momento»
y dijo que «el transporte seguirá dependiendo
ciento por ciento de los conductores y hoy en el mundo
hay un déficit de choferes profesionales».
Cuando se refirió a las ventajas de la capacitación,
mencionó el «avance espectacular» que ha tenido la
Argentina en la disminución de los accidentes de tránsito
entre 2008 y 2013, luego de precisar que la causa de
accidentes, en el 85,2% de los casos es humana, por lo
que «el conductor es el principal objetivo para la mejora
de la seguridad».
El responsable de la Academia de la Organización
Internacional de Transporte por Carretera también enfatizó
el esfuerzo que hizo el autotransporte de cargas
para lograr la disminución de las emisiones de gases y
partículas desde que se pusieron en marcha las normas
Euro en 1990.
académica de la Fundación Durante los primeros días de abril, el responsable
de la Academia de la Organización Internacional de
Transporte por Carretera (IRU, por sus siglas en inglés),
Patrick Philipp, y el consejero senior de la IRU para
América, Martín Rojas, visitaron la Argentina y se interiorizaron
sobre el funcionamiento de la FADEEAC y la
oferta académica de la FPT.
En la primera jornada, los dirigentes internacionales
estuvieron en la sede de Bustamante 54, donde fueron
recibidos por Daniel Indart, presidente de la Federación,
acompañado por otros dirigentes, y por el titular de
la Fundación, Oscar Iraola, y su director académico,
Adolfo Cánepa. Al día siguiente recorrieron el Centro
de Capacitación Profesional Rogelio Cavalieri Iribarne,
donde tomaron contacto con su oferta de capacitación.
Luego de que Indart les diera la bienvenida, Iraola destacó
«la enorme responsabilidad de los dirigentes de
abrir aulas, a través de las cámaras, que puedan atender
los requerimientos de los choferes en un país heterogéneo
en estas cuestiones y con muchas configuraciones
de modelos que hace bastante difícil esta tarea
que arduamente, todos los días, asume FADEEAC».
Destacó que no sólo se ofrece «la capacitación obligatoria,
que sería poner en automático algo que ya sabemos,
que nos conviene, que es rentable y que nos permite
devolver al sector una capacitación excelente, sino
la no obligatoria en la que la FADEEAC ha tomado el toro
por las astas, poniendo muchos recursos y esfuerzos
para concientizar al universo de empresarios para enviar
a los choferes, los mandos medios y los directivos
a capacitar».
«Esta es una labor muy importante, porque es un trabajo
que, hacia adentro, no vemos su importancia pero
cuando salimos del país advertimos lo que implica lo
que es la capacitación, en la aplicación de tecnología, en
estar vigente, en estar un paso adelante en este cambio
de época para seguir en la vanguardia», concluyó el presidente
de la FPT.
El director académico
Por su parte, Cánepa hizo una relación histórica de la
trayectoria de la Fundación y afirmó que la institución
es «la única entidad que tiene presencia en toda la extensión
de la Argentina, un país muy vasto y difícil de
cubrir con una misma idea académica. Nuestra responsabilidad
es dotar a todas las unidades académicas de
un mismo estilo de enseñanza y de una misma propuesta
para todas las regiones y que todos los choferes tengan
la posibilidad de capacitarse de la misma manera».
«En cifras, tenemos 50 cámaras representadas, con 55
unidades académicas y 157 aulas y talleres» precisó y
destacó que «desde el año pasado comenzó a dictarse
un curso básico obligatorio con la idea de introducir
al sector a choferes nuevos, porque el Estado Nacional
asumió que era necesario hacerlo y diseñó un curso de
cinco días que nosotros dictamos de forma exclusiva a nivel nacional, donde se incluyó el uso de simuladores».
Consignó que «en mercancías peligrosas nos constituimos
como prestadores del Estado Nacional, no exclusivo
aunque tenemos más de 75% del mercado de esta
capacitación en todo el país. YPF por decimotercer año
consecutivo ha confiado en la FPT para capacitar a todos
sus choferes. Dictamos el curso introductorio para
choferes que se inician en la actividad y el curso complementario
anual que nosotros diseñamos».
Agregó Cánepa que «desde el año pasado sistematizamos
la oferta académica y diseñamos propuestas que
excedan a los choferes y se vuelquen a la capacitación
de dirigentes y personal intermedio y gerencial de las
empresas, por la complejización de las tareas del sector».
Insistió en que «nuestro emblema es el curso de chofer
profesional que se desarrolla durante 220 horas
en 27 días de ocho o nueve horas, de manera teórica y
práctica en simuladores y camiones, y es de muchísima
importancia académica y ardua tarea diaria. Como desgranamiento
de este curso se diseñó uno de seis días de
perfeccionamiento».
Detalló que otro servicio es la evaluación conductiva
psicométrica para choferes profesionales y los cursos
de costos en el transporte y el diplomado en seguridad
vial; además de que estaban diseñando un diplomado
superior para gerentes y mandos medios para gerenciamiento
de empresas de transporte.
Celebró que desde fines de abril haya «en nuestras unidades
académicas, 36 simuladores FPT 1 del que hemos
desarrollado el hardware y el software, para las
configuraciones de camiones más usuales que tenemos
en el país, con las pruebas que pide la CNRT para los
cursos obligatorios».
«Nuestra institución está haciendo un gran trabajo que
excede la capacitación obligatoria nacional, y supera
las expectativas de los propios choferes. Estamos en
un buen camino de gestión académica».
La voz de la IRU
Por su parte, Phillip reconoció que «FADEEAC es líder
en la tarea de convencer a los Gobiernos sobre los beneficios
que genera la capacitación» que consideró de
importancia para aumentar la productividad, reducir
los costos y avanzar hacia la profesionalización del autotransporte
de cargas.
Respecto de la academia de la IRU, de la cual es responsable,
explicó que «trata de igualar la capacitación de
los choferes en todo el mundo» y consignó que tiene 65
academias desplegadas en 44 países, con programas
unificados y certificación internacional.
Según reconoció el dirigente «todos los puestos de trabajo
dependen del transporte por carretera. Todos los
bienes son transportados por carretera en algún momento»
y dijo que «el transporte seguirá dependiendo
ciento por ciento de los conductores y hoy en el mundo
hay un déficit de choferes profesionales».
Cuando se refirió a las ventajas de la capacitación,
mencionó el «avance espectacular» que ha tenido la
Argentina en la disminución de los accidentes de tránsito
entre 2008 y 2013, luego de precisar que la causa de
accidentes, en el 85,2% de los casos es humana, por lo
que «el conductor es el principal objetivo para la mejora
de la seguridad».
El responsable de la Academia de la Organización
Internacional de Transporte por Carretera también enfatizó
el esfuerzo que hizo el autotransporte de cargas
para lograr la disminución de las emisiones de gases y
partículas desde que se pusieron en marcha las normas
Euro en 1990.


